cuentos de terror

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cuentos de terror cortos

jueves, 24 de junio de 2010

Hombre lobo

El reptil enroscado se amaco calculando la distancia y atacó, don Ramos
sintió como algo le golpeo la pierna, miro hacia abajo y vio al reptil pronto
para atacar nuevamente, la vibora llevo su cabeza hacia atras como para
tomar impulso, pero la hoja del largo cuchillo o "facón" como le dicen los gauchos
surco el aire decapitando a la vibora, su cuerpo comenzo a girar y enroscarse
sobre si mismo en la primera fase de su lenta muerte.
Se arremango la pierna del pantalón, dos gotas de sangre señalaban
la mordida de la vibora - ! La gran p...... me pico una crucera ¡ - Grito don Ramos,
sus dos compañeros de trabajo corrieron a socorrerlo, Andrés llego primero, vio
el grueso cuerpo de la vibora de la cruz que debía medir más de dos metros
retorcerse en el pasto, al llegar Fabián contemplo aquella escena y levantando
el ala de su sombrero con la cara marcada por un gesto de preocupación dijo
- Esa mordedura debe ser grave, vamos a tener que llevarlo pal pueblo pa que
lo atiendan - La pierna ya había comenzado a hincharse y exhibir un color morado.
Don Ramos era el mas veterano de los tres, conocía lo grabe de una mordedura
si no es atendida, pero miro afligido el ganado que pastaba cerca de ellos y
dijo - ¿que vamos a hacer con la tropa? todavía falta mucho por llegar a la
estancia - Fabián mirando a Andrés comentó - Vas a tener que quedar solo a
cuidar las vacas, yo tengo que acompañar a don Ramos, no puede ir solo
con esa pierna así - Andrés respondió con voz firme - Como usted mande, vallan
nomas que yo me revuelvo solo -
Andrés era un joven de veinticinco años, con mucha experiencia en trabajos
rurales, asía cinco años que arriaba tropas junto con Fabián y don Ramos.
Estaban por acampar para pasar la noche cuando la vibora ataco a don Ramos.
Ayudaron a montar a su veterano compañero, Fabián saco el rifle de la montura
de su caballo y se lo entrego a Andrés y le dijo - El ganado viene bastante
cansado se van a mantener por aquí nomas pastando tranquilos, pero tenes que
estar muy atento, me dijeron que por esta zona anda un puma, en cuanto llegue
al pueblo dejo en algún lugar a don Ramos y voy a tratar de volver lo más
rápido que pueda - Andrés vio partir a sus compañeros que se perdieron detrás
de una loma. Termino de juntar leña con los últimos rayos de luz de la moribunda
tarde, cuando la noche se hizo plena asomo en el horizonte una amarilla luna llena
que ilumino el paisaje con su tétrica luz y alargo las sombras de los árboles
que se mecían lentamente acariciados por un cálido viento que soplaba desde el
norte. Su improvisado campamento estaba al lado de una cañada, un delgado
curso de agua, unos pocos sauces acompañaban su recorrido, un tanto más
alejados del agua crecían un grupo de arbustos, todo esto rodeado por un
extenso y monótono campo.
Cerca de la medianoche, Andrés, sentado al lado del diminuto fogón oyó a una
vaca balar lastimosamente como si algo la estuviera atacando, inmediatamente
la tropa huyo asustada en una ruidosa estampida, monto de un salto en su caballo
y con el rifle en la mano se dirigió a investigar lo que sucedía. La tropa retumbaba
ya lejos del lugar, Andrés sentía los latidos de su corazón cada vez más fuertes,
cuando llego a la cima de una leve elevación del terreno, vio a una vaca tendida
en el suelo sacudiendo sus patas en su agonía y encima de ella lo que pensó
en un primer momento era un puma, apunto el rifle y a punto de disparar noto que
no tenía cola, mas bien parecía un enorme perro, cuando la bestia levanto su
cabeza y miro hacia Andrés, la impresión tan fuerte que sintió y el miedo que
invadió su cuerpo, recorrido por un torrente de adrenalina casi lo paralizaron.
El cuerpo de perro de la criatura no estaba cubierto de pelos, su piel era
como la humana, y lo que aterro a Andrés fue que su cabeza era la de un hombre.
Aquella criatura grotesca, con cuerpo de perro y cabeza de hombre, se abalanzo
hacia el tembloroso joven, se oyó un disparo que izo eco en los lejanos cerros,
tres mas lo acompañaron, la criatura freno su carrera por un instante, el caballo
se asusto, se paro sobre sus patas traseras y Andrés callo al suelo, se levanto
rápidamente con gran agilidad y volvió a apuntar, vio la cara ensangrentada
a su lado y las manos con enormes garras de la criatura trataron de agarrar su
pierna, Andrés retrocedió de un salto y el cañón del rifle nuevamente volvió
a tronar, esta vez le dio en medio de la cabeza. El galope de un caballo anuncio
la llegada de Fabián que regresaba del pueblo, al oír los disparos se dirigió
al lugar, desmonto y empuñando su facón contemplo horrorizado a la criatura que
ahora estaba tendida sangrando en el pasto, Andrés sin sacarle los ojos de
encima a aquella abominacion le contó rápidamente lo sucedido a su compañero.
Decidieron que lo mejor era irse de ese lugar, la criatura parecía muerta, a la
mañana regresaron al lugar pero no encontraron nada y se arrepintieron de
no asegurarse de la muerte de aquella horripilante criatura, que seguramente
seguiría deambulando en las noches de luna llena.

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