martes, 1 de febrero de 2011

Iván el vampiro

Iván caminaba por la noche profunda siguiendo las huellas de carreta que
Marcaban el sendero. Aquel humilde camino cortaba un bosque milenario y
Terrible, lleno de peligros y misterios, hogar de lobos, y de sombras furtivas.
La noche era obscura y las sombras del bosque se apilaban sobre el sendero.
La obscuridad no era un problema para Iván, como todos los vampiros
Estaba dotado de una excelente vista.
Desde una zona alta divisó un grupo de casas que se amontonaban en un claro
Del bosque y a un costado del sendero, su labio superior se levantó, dejando
Al descubierto los dientes torcidos y los colmillos.
Se acercó corriendo pero sin hacer ruido, observó las casas desde la orilla del
Bosque. Por un momento pensó que las casas estaban vacías, no percibía los
Olores típicos que emanan de un hogar, pero cuando vio una luz cruzar frente
A una ventana volvió a sonreír de forma fiera. Habían pasado muchos días
Desde la última vez que se había alimentado, el hambre lo hizo irrumpir en
La casa, sus ojos encendidos buscaron a la víctima. En lugar de una víctima
Encontró el fantasma resplandeciente de una anciana, el fantasma lo miró
Con profunda rabia, la puerta se cerró, y de los rincones surgieron otros
Fantasmas y comenzaron a rodearlo. Iván sabía lo que eran capaces de hacer,
La situación le pareció tan irónica que comenzó a reír a carcajadas. El grupo
De fantasmas se cerró sobre el.

3 comentarios:

  1. bueno yo te felicito esta bien tu cuento cuiadate espero el siguiente

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  2. MUY BUENAS TUS HISTORIAS :D

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