miércoles, 11 de mayo de 2011

Los antiguos habitantes del bosque

Aprovechando su licencia y los espléndidos días que regalaba el verano, Leonardo
Decidió pasar unos días en la vieja casa de su abuelo, la cual había heredado tras su
Fallecimiento, hacía ya un par de años.
Para llegar a la casa había que transitar por un camino apartado y sinuoso,
Rodeado de bosques antiguos, de aspecto casi selvático. La casa misma estaba en
Un claro del bosque bastante apartado del camino. No muy lejos de allí había una
Laguna de aguas claras y orillas tapizadas por tiernos pastos verdes.

La familia de Leonardo estaba compuesta por su esposa Ana, y su pequeño hijo
De un año de edad llamado Facundo.Ya instalados, sus días transcurrieron tranquilos y felices,entre chapuzones en la laguna y comidas al aire libre.

Una tarde, mientras su esposa atendía a su hijo en el interior de la casa, Leonardo
Estaba sentado a la sombra del porche, tocando una melodía con su guitarra, cuando
Escuchó un leve susurro que venía del borde frondoso del bosque, a unos quince
Metros de la casa. Al dejar de tocar el instrumento el singular ruido cesó, y solo
Se oyó el ruido del viento silbando levemente entre las altas copas de los árboles.

Volvió a tocar la melodía, después de un momento, escuchó nuevamente el susurro
Que venía del bosque. Al prestarle mas atención, su mente imaginó que el sonido era
Producido por la voz de pequeños seres cantando al son de la melodía, pero
Inmediatamente descartó esa asociación y la consideró una fantasía.
Sin moverse de su asiento, observó con atención la maleza que se amontonaba en la
Orilla del bosque, y entre aquella maraña verde vio a un pequeño hombrecito asomarse
Entre las hojas para luego desaparecer.

El ver aquella criatura le causó tremenda impresión, se levantó con rapidez sin dejar
De mirar hacia la maleza, y un instante después sintió una mano pequeña tocándole
La cabeza por detrás. Dejó escapar un grito y se volteó con rapidez, la guitarra que
Sostenía en sus manos cayó al suelo. La mano que había sentido era la de su hijo,
Al cual su esposa sostenía en sus brazos.
- ¿Qué pasó, te asustaste? - le preguntó Ana y comenzó a reír.
- No… es que estaba distraído - contestó torpemente Leonardo y agregó - Creo que
Andaba un animal en la maleza, lo voy a espantar con la escopeta, mejor entren a la
Casa - buscó la vieja escopeta que fuera de su abuelo.

La maleza se agitaba como si algo se escondiera en ella. Se escuchó una explosión, y
Una lluvia de perdigones dio justo en el lugar donde las ramas se agitaban, luego todo
Quedó en silencio.
El día terminó y llegó la noche, y entre las sombras de los árboles surgieron antiguos
Habitantes del bosque, duendes, que brincando y corriendo entre risitas malévolas
Llegaron hasta la casa.
Leonardo despertó al escuchar un grito; era su esposa, que llevándose las manos a
La cabeza, miraba horrorizada hacia la cuna del bebé.

1 comentario:

  1. estuvo muy tenevrosa pero que le debe haber pasado al niño o al duendesito que lo habia tocado

    ResponderEliminar

¿Te gustó el cuento?