¡Advertencia!: Todas las obras del blog le pertenecen a Jorge Leal. Prohibido tomarlas para cualquier fin sin consultar antes al autor. Y en todos los casos se deberá citar la fuente y el autor, y no se podrán usar con fines comerciales.

domingo, 10 de julio de 2011

En el corredor de un hospital

Estaban remodelando un hospital para que volviera a funcionar.
Los albañiles habían hecho los trabajos mas grandes, ahora seguían los
Electricistas. Augusto y otros cuatro compañeros ingresaron al hospital
Abandonado.
- Tenemos trabajo como para tres meces - dijo Nicolás, quien era el encargado
De los electricistas, mientras miraba el viejo cableado que estaba a la vista.
Nicolás desplegó un mapa que le habían dado, lo examinó y dijo:
- Augusto, andá por aquí, por este corredor - señaló con el dedo - Ahí esta la
central, hay que apagar la lave general. Llevá la linterna, esto va a quedar oscuro.

Augusto dudó, trató de buscar alguna escusa, tenía miedo de ir solo.
- ¿Quien me acompaña?, yo no conozco el hospital.
- Yo tampoco, para eso tenemos el mapa, ya te indiqué por donde ir - le respondió
Nicolás, con tono autoritario.
Muy a su pesar, Augusto tomó rumbo al corredor. Apenas se alejó un poco las
Voces de sus compañeros dejaron de oírse. De un lado y del otro del corredor
Habían puertas que daban a habitaciones oscuras, Augusto siguió avanzando.

Cuando encontró la central, encendió la linterna antes de bajar la llave general.
Aún era de día, pero sin electricidad, el corredor parecía un túnel cavado en la
Negrura de la tierra, estaba completamente oscuro. Augusto volteaba
Continuamente, al iluminar hacia adelante, la oscuridad detrás de el parecía
Crecer mas. Delante de el, se escuchó como se habría la puerta de una
Habitación, y, seguidamente, salió de su interior un hombre en una silla de ruedas.
El hombre en silla de ruedas atravesó rápidamente el corredor e ingresó a otra
Habitación que estaba enfrente.

Augusto gritó, lanzó un sonido agudo, casi como un chillido. Enseguida se
Escucharon unas carcajadas, y de una habitación, salieron los compañeros de
Augusto, riendo a mas no poder, le estaban jugando una broma.
Con intención de asustarlo, habían entrado a una habitación, y allí encontraron
Una vieja silla de ruedas, el hombre sentado en la silla era Nicolás.