Lo más extraño que me pasó cuando trabajaba de vigilante, y me pasó muchas veces, fue cuando
vigilaba una cuadra llena de comercios. Los comerciantes me pagaban el sueldo. Yo recorría la
calle de arriba abajo, de noche. Sólo uno de los edificios no era un comercio, era una casa de
familia, y estaba abandonada, yo lo sabía bien, la gente de la zona lo corroboraba. Pero aunque
no había nadie, cuando cruzaba frente a ella escuchaba pasos que venían de adentro, o se movían
las cortinas, o lo que más terror me daba; golpeaban las ventanas como llamándome.
Cuentos para pasar miedo Cuentos fantásticos de fantasmas, hombres lobo, apariciones, casas y lugares embrujados. Cuentos de Jorge Leal.
viernes, 24 de febrero de 2012
La casa de los ruidos
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1 comentarios:
me encanto tu cuento
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