cuentos de terror

cuentos de terror
cuentos de terror cortos

jueves, 24 de octubre de 2013

El tren nocturno

Chirriaron los frenos del tren y la maquina se fue deteniendo.  El chirrido y la súbita sacudida despertaron a Ramón, que dormía sentado en un compartimiento del tren.
Se limpió la comisura de la boca con una mano, y descubrió que la saliva había llegado hasta el cuello del abrigo. En ese momento se alegró de ser el único ocupante del compartimiento. Desempañó el vidrio de la ventanilla y miró hacia afuera.  Árboles altos y arbustos entrelazados con la oscuridad de la noche fue lo que alcanzó a distinguir. Era obvio que por allí no se encontraba ninguna estación ni parada. Pensó que si se habían detenido allí era por alguna emergencia.
Descorrió la puerta del compartimiento. Otros pasajeros también se asomaron en el angosto pasillo.
Un guarda cruzaba apresuradamente por él, y Ramón aprovechó para preguntarle:

- ¿Sabe por qué nos hemos detenido aquí, señor?
- No lo sé. Alguien accionó el freno de emergencia. Voy hasta el frente a ver qué pasa. Usted no se preocupe. Vuelva a sentarse que ya regreso a informarles a los de este vagón.
- Gracias.

El guarda fue detenido por las preguntas de otros pasajeros, les contestó casi lo mismo y consiguió llegar al siguiente vagón, donde lo asaltaron con más preguntas.
Ramón regresó a su asiento, pero ahora presentía algo malo. Siempre se había considerado muy intuitivo, y la experiencia lo corroboraba.
Siempre viajaba liviano, solo con un bolso, pero con cosas útiles en él, una buena costumbre que provenía de su pasado, cuando fuera niño explorador. Bajó su bolso del portaequipaje y lo dejó sobre sus piernas.
Al escuchar el primer grito se puso de pie. Casi al instante sonaron otros gritos. Eran gritos de terror y agonía. Algo muy malo estaba ocurriendo en los primeros vagones.
Siguiendo la naturaleza del ser humano, y como no sabían de qué se trataba, muchos intentaron llegar a los primeros vagones, pero los detuvo la gente aterrada que huía en dirección contraria. Entonces el miedo controló la situación. El griterío creció. Entre los gritos de terror se escuchaban ahora gruñidos extraños y órdenes que se gritaban en una lengua desconocida.

Ramón reaccionó más fríamente que los otros. Por largo que fuera el tren no servía de nada huir hacia el último vagón.  Intuyó que las puertas estaban obstruidas de alguna forma, o bloqueadas por los causantes de aquel desorden, o lo que fuera aquello.
Abrió la ventanilla, arrojó su bolso y saltó después hacia afuera. Cayó rodando para minimizar el impacto y utilizar ese impulso para escabullirse rápidamente entre la maleza que crecía al lado de la vía. Tras la maleza había una canaleta. Desde allí vio que otro pasajero intentaba ahora salir por la misma ventanilla que utilizara él, pero algo lo detuvo y lo jaló hacia adentro, para seguidamente atacarlo con rápidas y voraces mordidas. El ser que atacaba al hombre era un vampiro, y su cara lucía horribles rasgos de murciélago.  En todo el tren se desataba ahora una horrible carnicería.

El hombre que intentó seguir a Ramón fue el que lo salvó, pues si el vampiro hubiera encontrado la ventanilla abierta sin alguien intentando salir por ella, concluiría inevitablemente que alguien había escapado por allí, y después vendría la persecución.
Ramón se escabulló entre las sombras y se alejó bosque adentro. Esa noche caminó sin parar.
Su odisea no fue corta, pero gracias a que iba bien preparado y sus conocimientos en supervivencia eran muchos, consiguió llegar a una ciudad.  Apenas comenzó a transitar las calles buscó información sobre el tren. ¿Sería el único sobreviviente? ¿El mudo estaría enterado ahora de la existencia de los vampiros?  Al encontrar un diario de unos días atrás confirmó algo que presentía: los vampiros encubrieron la masacre con un descarrilamiento y posterior incendio del tren, quemando en él todas las evidencias.   

9 comentarios:

  1. Wau que buen cuento XC

    ResponderEliminar
  2. super bueno, cada vez causa mas interes por seguir leyendolo

    ResponderEliminar
  3. es muy largo pero me gusta sigue así xD ♥

    ResponderEliminar
  4. me dio meyo ♫ Taran ♫

    ResponderEliminar
  5. Lo lei justo antes de dormir... y ahora me da medito.. :S

    ResponderEliminar
  6. A los vampiros siempre los toman como malos -_- no somos tan asi :) bueno yo no ;)

    ResponderEliminar
  7. está súper buenooo :D

    ResponderEliminar

¿Te gustó el cuento?