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miércoles, 29 de septiembre de 2010

La Bruja

Su avanzada edad solía ser tema de discusión en las sobremesas o reuniones
Familiares; los mas ancianos del pueblo aseveraban que la vieja Mackey tenía
Mas de doscientos años. Algunas personas reían sinceramente al oír tales
Afirmaciones. No solo su edad era puesta en duda, muchos la culpaban de
La desaparición de perros y gatos, decían que seguramente los utilizaba en
Algún ritual que implicaba terminar con sus vidas, pues se rumoraba que la
Vieja era una bruja. Yo tenía doce años cuando desgraciadamente comprobé
La veracidad de tales rumores.
El aspecto de la vieja Mackey era horripilante, desagradable a la vista. Sus ojos
Saltones y negros se clavaban en cualquiera que osara mirarla, entonces su
Sonrisa malévola arrugaba aún mas su huesuda cara provista de la nariz mas
Larga y retorcida que vi en mi vida. Los niños le teníamos pavor, durante
Mucho tiempo no conseguí explicarme porque durante aquella siesta acepté
El desafío de los otros niños y entré en la casa de la vieja Mackey.
La vimos partir en su destartalada carreta, acordamos que si regresaba me iban
A alertar. La vieja vivía un poco apartada del pueblo en un terreno colmado de
Sombríos árboles, llegué hasta la casa, la puerta estaba abierta, seguramente
Confiaba en que nadie era tan valiente o tonto como para entrar.
Lo primero que me espantó fue la macabra colección de cráneos de animales,
Principalmente de perros y gatos apilados sobre una mesa. En un costado
Había estantes repletos de gruesos libros de aspecto antiguo, en el otro una
Larga mesa llena de frascos cuyos contenidos no me atreví a observarlos de
Cerca, en el medio, junto a la mesa de los cráneos, estaba dibujado en el suelo
Un extraño circulo rodeado de vetustas velas.
No advertí en que momento entró la vieja, me hizo girar hacia ella tironeándome
Del brazo, su fuerza de ninguna forma podía ser la de una anciana. En mi terror
Trate de zafarme y al tironear hacia atrás pisé unas velas del misterioso circulo;
La vieja lanzó un grito y me soltó, cuando salí de la casa corriendo despavorido,
Alcancé a ver a la vieja hincada en el suelo tratando de arreglar el orden de las
Velas mientras gritaba y se lamentaba.
Cuando llegó la noche, mientras trataba de dormir, vi por el rabillo del ojo
Que había algo en la ventana, era la horrible cara de la vieja Mackey, con
Su nariz pegada al vidrio, cuando grite con todas mis fuerzas se retiró.
Por suerte esa fue la ultima vez que la vi, desapareció del pueblo sin dejar
Rastro. Supongo que se fue temiendo que yo divulgara su oscuro secreto,
De ahí en adelante en su abandonada casa se escuchan ruidos que atemorizan
Por las noches-

martes, 28 de septiembre de 2010

Cerca del cementerio

La casa contaba con todos los servicios, estaba bien construida, sin problemas de
Humedad, cerca de la ciudad, en general estaba en óptimas condiciones. Lo que
La hacía tan barata era su ubicación, estaba al lado del cementerio, separada de
Este tan solo por una delgada calle. Desde una de las ventanas se podía ver el
Alto y renegrido muro que rodeaba el camposanto.
Para mi eso no era un problema, no dudé en comprarla y al cabo de unos pocos
Días estaba instalado en ella.
Desde la primera noche en la casa comencé a notar algunas cosas inquietantes, que
Con el correr de los días se fueron transformando en verdaderas situaciones de
Terror, y fueron la causa de que la abandonara y jurara nunca mas poner un pié
En esa maldita casa repleta de fantasmas.
Ya muy entrada la madrugada aún no podía dormir, en el baño se escuchaba un ruido
Que en un primer momento creí que debía ser una molesta gotera. Revisé los grifos
Y el Yubero, ninguno tenía perdidas. Cuando iba hacia mi habitación, tuve la
Sensación de que alguien seguía mis pasos, caminando justo a mi lado, mire sobre
Mi hombro, estaba solo.
La aparente desaparición de objetos que luego encontraba en lugares donde no
Recordaba haberlos puesto, la atribuí a mi reciente mudanza y desorganización,
Nunca fui muy ordenado ni memorioso. Durante la noche cuando lograba
Conciliar el sueño sufría de terribles pesadillas; eso me hizo dudar de si realmente
Había visto alguien parado al lado de mi cama o era parte de un mal sueño.
Extrañas corrientes de aire cerraban o habrían puertas. Hice revisar las tuberías
Buscando una respuesta a los aterradores sonidos que cada tanto sonaban como
Si fueran quejidos. En la peor y última noche que pasé en esa casa, al entrar en
Mi cuarto vi espantado que un bulto se movía sobre la cama, debajo de las
Sábanas parecía haber una persona, de pronto la cama comenzó a temblar y
Sacudirse, en toda la casa resonó el horrible quejido, pero esta vez se oía como
Si fueran muchas las voces que se lamentaban. Apenas salí a la calle las luces
De la casa se apagaban y prendían y se escuchaba el ruido de las puertas
Interiores mientras se habrían y cerraban violentamente.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Camino a casa

Adrián tomó conciencia de lo tarde que era cuando el amarillo del sol dio paso al gris de las sombras. El sol ya se había sumergido en un horizonte rojo. Pateó por última vez la gastada pelota, se despidió de sus compañeros y partió corriendo rumbo a su casa.
Adrián tenía doce años. La casa en donde vivía estaba bastante apartada del pueblo en donde iba a estudiar. Quedarse jugando al fútbol con sus amigos después de clases era algo habitual, y haciendo caso omiso a sus padres cada vez llegaba mas tarde. Tuvo que parar un momento a descansar. La calle lodosa estaba en penumbras. Los gigantescos eucaliptos que se amontonaban a ambos lados hacían crecer sus sombras bajo la mirada de una luna vigilante.

Se estaba ajustando la mochila cuando oyó pasos en el bosque. Algo se aproximaba furtivamente ocultándose detrás de los árboles. Se le erizó la piel cuando de la nada apareció frente a el una mujer, justo cuando iba a correr con todas sus fuerzas asustado por los pasos que se oían mas cerca.
La mujer esbozaba una amable sonrisa en su bello e iluminado rostro, un vestido blanco cubría su cuerpo delgado. Con una voz dulce y armoniosa esta le dijo:

-Adrián, no te asustes, dame la mano, yo te llevaré a salvo hasta tu casa.

Extendió su brazo al aterrado niño que retrocedió alejándose de la mujer.

-No temas, dame la mano, conmigo estarás bien -habló nuevamente la dulce
Voz. 

Cuando escucho los pasos detrás de el comenzó a voltearse pero una suave mano en la mejilla lo detuvo.
-No voltees, camina conmigo sin mirar hacia atrás -dijo la mujer y lo tomó de la mano. Ella mujer le transmitía una paz increíble que le hacía olvidar los quejidos que oía detrás de el.
Cuando llegaron frente a la luz de la casa, la mujer desapareció. Adrián estaba a salvo.

domingo, 26 de septiembre de 2010

En la oscuridad de el agua

El agua alcanzaba hasta donde no llegaba la vista, en el cielo gris y
Amenazante cruzaban bandadas de pájaros que se alejaban de la zona
Inundada. Era la mayor creciente registrada en Uruguay, los ríos y
Arroyos desbordaban anegando los lugares mas bajos formando
Inmensas lagunas temporarias.
El pequeño bote de Raúl navegaba en medio de la creciente luchando
Contra traicioneras aguas que se arremolinaban queriendo tragárselo.
Raúl cargaba en el bote un inmenso carpincho que había cazado con
Su rifle. Cada vez que el río se elevaba hasta cubrir el monte ribereño
Salía a cazar carpinchos, porque al estar el monte sumergido era mas
Fácil verlos. El día se apagaba prematuramente debido a los espesos
Nubarrones que dominaban el cielo, comenzó a preocuparse, aún
Estaba muy lejos de la costa y era muy peligroso navegar por la noche.
Tratando de ir mas rápido remó con mas vigor, el bote giró al chocar
Contra algo y se dio vuelta, Raúl calló al agua y cuado asomó en la
Superficie el bote ya se había alejado un buen trecho arrastrado por
La corriente, trato en vano de alcanzarlo. Una oscura noche lo
Sorprendió nadando por su vida, las piernas casi acalambradas por
El esfuerzo de mantenerse a flote en aguas que querían succionarlo
Hasta la negrura silenciosa del fondo. La luna apareció como un
Espectro rodeada de nubes de extrañas formas, e iluminó la delgada
Copa de un árbol que sobresalía de la oscuridad perfecta del agua.
Luego de trepar con mucha dificultad respiró aliviado cuando sus
Pies se pararon sobre una gruesa rama a unos treinta centímetros
Por encima de la superficie. Cuando llegó la madrugada brillaba
En lo alto todo el firmamento, Raúl permanecía aferrado al tronco
Cuando sintió que algo le agarro la pierna, miró hacia abajo y vio
Que un brazo humano pálido y delgado que asomaba del agua
Le tanteaba la pierna moviendo unos dedos asquerosos y helados.
Gritó aterrado con todas sus fuerzas cuando el brazo comenzó a
Jalarlo, una potente luz intentó iluminar el lugar en donde se
Encontraba Raúl, eran sus amigos que preocupados por su demora
Salieron a buscarlo. Guiados por los gritos llegaron hasta su amigo
Que se mantenía aferrado al tronco pero con la mitad de su cuerpo
Sumergido, cuando lo subieron al bote notaron los terribles arañazos
Que tenía en las piernas

sábado, 25 de septiembre de 2010

Acompañado por el terror

Afuera del edificio soplaba un viento feroz acompañado de un fuerte
Aguacero, los rayos estremecían a la ciudad que trataba de dormir
Soportando una de las peores tormentas de su historia.
Augusto terminó de limpiar el último pasillo y fue a descansar un rato
En su diminuta habitación ubicada en el sótano. Aún tenía algunas tareas
Por hacer pero a la noche le quedaban barias horas y era tiempo mas que
Suficiente para realizarlas, caminó por el poco iluminado laberinto repleto
De tuberías y cables hasta llegar a la puerta metálica, una vez dentro
Encendió un cigarrillo y sentado cómodamente comenzó a ojear una de
Las revistas deportivas que amontonaba sobre el viejo escritorio.
En la habitación solo había un perchero en donde colgaba el overol de
Trabajo, un escritorio que le regalaron porque estaba muy viejo, y dos
Sillas. Sonó el estrépito de un rayo y se cortó la electricidad, antes
De que intentara buscar las velas que guardaba en uno de los cajones
Del escritorio, escucho unos pasos dentro de la habitación, se oyó
Como arrastraban la silla y luego crujió como si alguien o algo se
Sentara en ella justo enfrente de un aterrado Augusto que se paralizó
De miedo. Podía sentir como observaban su rostro iluminado
Parcialmente por el cigarrillo que temblaba en sus labios, la siniestra
Compañía permanecía en la oscuridad contemplando al pobre hombre
Con la cara desencajada por el miedo.
Dicen que el corte duró solo unos minutos, a Augusto la parecieron
Horas, cuando volvió la luz estaba solo, la silla efectivamente había
Sido movida y estaba frente a el. Cuando contó su historia de terror
Algunos no le creyeron, pero el sabía que era cierto, se asustaba con solo
pensar en la apariencia o las intenciones de aquella siniestra compañía.

Cazando en la calle

El viento recorría las húmedas y sucias calles desparramando papeles y bolsas
Que le arrebataba a la basura que se apilaba en los oscuros callejones.
La luz de uno de los escasos focos que aún funcionaban delató la presencia
De Taña, la mujer caminaba rápido por la desolada calle atravesando la horrible
Noche, sus lentes de grueso cristal se empañaban constantemente debido a los
Vapores que exhalaban las inmundas cloacas. Pasó frente a un callejón donde
Se oían voces, de la oscuridad surgieron cuatro sombras, siguió su camino
Sin mirar atrás pero podía sentir que la seguían. Cuatro hombres vistiendo
Abrigos negros le seguían los pasos a Taña, cada vez se le acercaban mas,
Comenzaron a silbarle y soltaban unas risotadas burlonas y desagradables.
Casi la alcanzaban al llegar a una esquina pero las luces de un auto hicieron
Que se detuvieran, era una patrulla policial.
La patrulla se detuvo al lado y habló el policía a través de la ventanilla baja,
- !Buenas noches¡ ¿señorita, quiere que la lleve hasta su casa? Estas calles
Son peligrosas a estas horas de la noche - Taña miró hacia atrás, los cuatro
Hombres habían huido, - Suba, no tenga miedo, conmigo estará segura -
Volvió a hablar el policía. Se quitó los lentes empañados y los guardó en
El bolso, sus ojos brillaron con un rojo intenso, el policía no tuvo tiempo
Para reaccionar, la mano fría y poderosa apretó su garganta y lo sacó de
La patrulla por la ventanilla. Taña, la vampira, arrastró a su victima hasta
Un oscuro callejón, en la oscuridad se oyeron ruidos asquerosos de succión.
Cuando salió a la calle lucía nuevamente los lentes de grueso cristal que
Le daban una apariencia inocente y siguió caminando acompañada por
El viento que siempre la seguía.

Solos en la tormenta

Maximiliano despertó con los primeros truenos, una rápida y estruendosa
Seguidilla de rayos apagó las luces de la calle. Intentó encender la luz, había
Corte de energía. Salió de su habitación tanteando como un ciego, la oscuridad
Era asfixiante, afuera la tormenta rugía poderosa e implacable.
Maximiliano tenía una hermana de siete años llamada Ana, la niña le temía a las
Tormentas y a la oscuridad. Vivían con su madre que trabajaba de enfermera.
Cuando a Mónica, así se llamaba su madre, le tocaba un horario nocturno,
Debían quedarse solos en la casa, Maximiliano por ser el mayor, tenía diez años,
Debía encargarse del cuidado de su hermana.
Siguió avanzando por la oscuridad hasta que encontró la puerta de la habitación
De su hermana. Un relámpago que se coló por la delgada cortina de la ventana
Recortó la figura de Ana sentada en el borde de la cama.
- Ana, no te asustes, me voy a quedar cuidándote hasta que pase la tormenta -
Dijo Maximiliano, mientras se sentaba junto a su hermana que no pronunció
Palabra alguna. En el corredor se oyeron pasos como de alguien pequeño,
- ¿Maxi, con quien estas ablando? aquí está muy oscuro !tengo miedo¡ -
Dijo la voz de Ana desde el corredor, al niño se le erizaron los pelos cuando
Lo que estaba a su lado desapareció, justo antes de que volviera la energía
Eléctrica. En el corredor se encontraba su hermana, Ana le contó que estaba en
El baño cuando se corto la luz, aterrada y en el oscuro se atrevió a salir
Al oír la voz de su hermano. Maximiliano, para no asustar mas a su hermana
Le dijo que habló porque creyó que ella estaba acostada en la cama.
El resto de la noche la pasó sentado al lado de la cama de su hermana que
Dormía tranquila, cuando amaneció se disipó la tormenta, y con ella sus
Duendes y fantasmas.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Leyenda Gaucha

La delgada y poco transitada calle zigzagueaba entre cerros y montes.
Dos vetustos alambrados marcaban el sendero de su huella. Unas nubes
Muy delgadas rayaban el cielo nocturno dominado por una apática luna
Llena. La naturaleza orquestaba sus inquietantes sonidos, enormes sapos
Emitían sus potentes llamados suplicantes y tristes, lechuzas misteriosas
Chistaban desde las copas de los árboles, el viento agitaba los pastizales
Secos produciendo un rumor de millares de pequeños crujidos.
Veloces murciélagos cortaban el aire tibio y húmedo, precursor de una
Tormenta lejana que comenzaba a asomar en el desparejo horizonte.
Primero se oyó un relincho, luego el tronar de los cascos en la tierra blanda,
Un caballo galopaba por la calle en una carrera desenfrenada y loca. En el
Lomo del asustado animal cabalgaba un fantasma tironeando de su crin.
La espectral y casi traslucida aparición azuzaba al caballo para que corriera
Mas rápido. Era el fantasma de una mujer que había muerto al caer de su
Caballo mientras galopaba con urgencia para llegar al pueblo y procurar
Un doctor que atendiera a su pequeño hijo que convalecía grave en la
Casa. Nunca llegó a su destino, por eso pena por las noches y monta en
Caballos que hace cabalgar hasta que caen muertos. Si algún desafortunado
Jinete pasa por el lugar, la mujer fantasma se sube en el anca y lo abraza,
Haciendo que enloquezcan por el terror.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Terror en el hospital

Caminé sin saber a donde me dirigía, el hospital era inmenso, largos pasillos
Se conectaban entre si como en un laberinto. Pedí información en la ventanilla
Correspondiente, pero las indicaciones de la mujer de rostro arrugado e
Indiferente no sirvieron de nada. A esa hora de la noche andaba muy poca gente,
La mayoría de los pasillos y salones estaban vacíos y misteriosos, el ambiente
Era lúgubre, parecía el escenario de una pesadilla aterradora y angustiante.
Uno de mis mejores amigos se había accidentado, como no tenía parientes en
La ciudad yo me ofrecí ayudarlo en todo lo que necesitara. Debía llevarle el
Resultado de unos exámenes a un doctor que atendía en ese hospital y que
Esa noche iba a estar cumpliendo un horario nocturno en una de las salas de
Emergencia, pero al rato de caminar me desorienté y anduve largo trecho
Sin encontrar una persona. Llegué hasta un pasillo que estaba muy silencioso,
Los tubos de luz titilaban de forma extraña y producían un sonido parecido
A un zumbido. Repentinamente los tubos que iluminaban el final del pasillo
Se apagaron. Del mismo lugar que un instante atrás estaba vacío, se oyó el
Inconfundible chirriar de unas ruedas, era el mismo sonido que le había
Escuchado a las camillas de ese hospital. Cuando se apagó otro par de tubos
Corrí para escapar de ese lugar; todas las luces comenzaron a apagarse una
Tras otra, la oscuridad avanzaba hacia mi, también lo hacía el sonido de la
Camilla. Llegué a la luz de un pasillo transversal antes de que la oscuridad
Y lo que me perseguía me alcanzaran, mire sobre mi hombro y vi aparecer
De entre las sombras un brazo pálido sosteniendo una enorme aguja.
Aún tiemblo con solo pensar en los horrores que me hubieran sucedido
Si no escapaba a tiempo, tal vez solo era una horrible visión, el remanente
Del terror de muchas personas que se manifestaba como una pesadilla
En el mundo real.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

El curandero y los fantasmas

Les narro mi terrorífica experiencia con la intención de prevenir a todos
Aquellos que niegan o desestiman lo paranormal, especialmente a los
Fantasmas. Es de buen juicio ser escéptico hacia esos temas, yo lo fui
Durante mucho tiempo, y la práctica me enseñó que la mayoría de los
Supuestos casos y experiencias paranormales no son tales, pero les puedo
Asegurar que realmente existen los fantasmas, y les aconsejo, mas bien les
Imploro a que nunca los desafíen, solo ciertas personas con algunos dones
Pueden hacerlo, pero siempre es algo muy peligroso.

Tras abandonar barios trabajos y de que me echaran de algunos por
Causa de mi apatía, poca voluntad, y bajo desempeño, decidí hacer dinero
Fácil trabajando como curandero ( en algunos lugares lo llaman brujos o
Chamanes). Siempre tuve facilidad de palabra, y debo admitirlo, pocos
Escrúpulos, entonces tome la muy mala decisión de hacer correr la voz
De que tenía capacidades para ahuyentar a todo tipo de espíritus y liberar
Casas embrujadas. Me asombró lo rápido que fueron requeridos mis
Servicios, no demoré en llenar mis bolsillos luego de “limpiar” barias casas.
Un día acudió a mi una pareja que afirmaba que en su casa se habían instalado
Horribles fantasmas. Rápidamente advertí que era gente de mucho dinero,
Con el fin de cobrarles mas de lo habitual, les dije que iba a ser un caso muy
Difícil y necesitaba permanecer en la casa toda la noche. Me pagaron una
Gran suma por adelantado, cuando calló la noche fuimos hasta la casa.
Era una gran casa con aspecto inquietante debido a su arquitectura gótica.
La pareja me acompañó hasta la puerta y luego se marcharon, les dije que
Era mejor si yo estaba solo pues el ritual iba a ser muy aterrador, mi intención
Era pasar durmiendo tranquilamente toda la noche.
Apenas entré me envolvió la atmosfera fría y enrarecida que circulaba por toda
La casa. Los dueños me dibujaron un plano para que me pudiera guiar, sin
Perder tiempo busque las habitaciones. Cuando pasé frente a una puerta
Entornada vi algo que cruzó velozmente, fue algo tan rápido que no logre
Distinguirlo pero me hizo erizar la piel y dudar de permanecer en ese lugar
Que cada vez me inquietaba mas. Ya acostado y tratando de dormir, comencé
A escuchar ruidos, parecía que alguien arrastraba muebles y se oían voces.
A pesar de mi miedo decidí investigar, si estaban robando la casa debía
Llamar a la policía, de lo contrario podrían acusarme de ser cómplice.
Agazapado y con sigilo llegué hasta el lugar, me horroricé al ver que los
Muebles se movían solos, un sillón se arrastraba y giraba, las sillas se
Hamacaban con rapidez, y una voz ronca me susurró al oído;
- queremos que se vallan -
Desde que salí corriendo de esa casa no e vuelto a dudar de la existencia de
Los fantasmas. La casa actualmente esta desabitada, desabitada de personas.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Horrible noche infernal

El viento inclinaba la fría llovizna penetrante, los pastizales amarillentos se
Sacudían como si todo el campo se moviera inquieto, fastidiado de la oscura
Noche que lo azotaba con ráfagas de incesante y cerrada llovizna.
En otras circunstancias una noche tan inhóspita como esa jamás lo hubiera
Encontrado atravesando el campo sometido a la impiadosa furia de los elementos.
Nicasio tuvo que huir de la estancia en donde trabajaba como peón rural luego
De enfrentarse y matar a otro peón en un duelo a cuchillo, producto de una
Discusión que exasperó los ánimos y escalo en innecesaria y exagerada violencia.
Montado en su caballo se interno en la invernal oscuridad que lo cubrió rápidamente.
El frío traspasaba el poncho y chorreaba por el cuerpo de Nicasio que comenzó
A tiritar. Debía encontrar un refugio donde esperar a la mañana protegido del
Helado viento que rugía sobre la pampa.
Estaba comenzando a creer que no la iba a encontrar cuando divisó las grises
Paredes de la casa abandonada. Era una estancia abandonada unos años atrás.
Los rumores y leyendas que circulaban sobre ese lugar, carecieron de importancia
Ante la urgente necesidad de guarecerse. Dejó el caballo en el galpón que aún
Se mantenía en pie; entró a la casa y sintió el alivio de escapar del inclemente
Viento que ahora silbaba sobre el techo. La oscuridad era completa, dando pasos
Inseguros llegó hasta el centro del salón, sus manos entumecidas por el frío fueron
Incapaces de encender el farol que llevaba consigo. Estaba sentado sobre la
Montura tratando de calentar sus manos cuando oyó que abrían la puerta;
- Nicasio¡ vengo por ti¡ - dijo una voz profunda que resonaba como si viniera
De un abismo. En el umbral se asomó una cabeza alargada y enorme parecida
A la de un caballo. El indescriptible terror que experimentaba Nicasio no le
Dejó dudas de que aquella aparición era el diablo, se hinco a rezar suplicante,
La puerta se cerro y en la oscuridad se oyeron pasos que sonaban en el
Suelo como dos pezuñas que avanzaban hacia pobre hombre.
Dejó de rezar por su vida cuando sintió cerca de su cara el ardiente aliento
Infernal e inmundo. Resignado al horrible destino que le esperaba, imploró
Por el alma del peón que el había matado.
Despertó en la mañana, en el piso de piedra se marcaban las huellas de las
Pezuñas que habían derretido el suelo donde pisaban, su horrible encuentro
Fue real. Al mediodía llegó a la comisaría donde fue a entregarse.

jueves, 16 de septiembre de 2010

La venganza

Recuerdo que en mi primer día de trabajo, luego de encender el incinerador
Quedé petrificado observando el carrito repleto de bolsas asquerosas. Algunas
Resbalaban sobre las otras debido a su contenido blando y viscoso. Cuando
Arroje las primeras bolsas a las voraces llamas, el olor que desprendieron
Impregnó todo mi ser provocándome nauseas, debo decir que trabajaba
Incinerando restos quirúrgicos en un gran hospital.
Trataba de no pensar en los restos inmundos que debía agarrar para lanzarlos
Al fuego. En una ocasión se me calló al suelo una bolsa y se desparramo su
Contenido de estómagos cancerosos y renegridos, chorreaban líquidos
Amarillentos, repugnantes y malolientes. Perdí algo de peso durante las
Primeras semanas debido a la falta de apetito provocada por aquel olor que
Persistía por mas que me desinfectara. Con el paso del tiempo me fui
Acostumbrando, es una de las capacidades del ser humano, nos adaptamos
Incluso a las cosas mas horribles, lo que no puedo explicar es mi posterior
Conducta. Desarrollé una insensibilidad a tal grado, que en una jornada mi
Carcajada resonaba en las blancas paredes mientras veía como se retorcía una
Mano amputada, el calor de las llamas la hizo arrollarse hasta quedar en puño.
Solía mirar por la pequeña ventana como el fuego jugaba con miembros
Amputados que alcanzaban a desplazarse producto de las contracciones.
El día que aún suelo revivir durante horribles pesadillas que me atormentan
Por las noches, parecía un día cualquiera. Me estaba colocando los guantes
Cuando la luz se apagó, el lugar no tenía ventanas pues estaba en el sótano,
El incinerador se encendió solo y se abrió por completo su pesada puerta.
Cuando intenté salir de aquel lugar una fuerza invisible me tomó de las
Manos y comenzó a jalarme hacia las ardientes llamas que se arremolinaban
Furiosas. En vano intenté resistirme, fui arrastrado sin remedio hasta que
Mis manos alcanzaron las llamas, lancé un alarido de dolor y terror durante
Un tiempo que me pareció larguísimo.
Desperté en una cama en la sala de quemados, mi rostro completamente
Vendado al igual que mi pecho y mis brazos, mis manos, mis manos
Fueron amputadas.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Terror a las serpientes

Lo postergó durante varios días pero una mañana se decidió a hacerlo, tenía
Que hacerlo, debía vencer esa fobia que lo paralizaba y sumía en un estado
De nervios durante horas, ese pavor que no lo dejaba despegar la vista del
Suelo cada vez que caminaba por el campo, su terror hacia las serpientes.
Mauricio era hijo de un ganadero, debido a la avanzada edad de su padre,
Este deseaba retirarse, su deseo era que su único hijo se encargara de la
Estancia y se dedicara de lleno a la ganadería, tarea para la cual estaba mas
Que preparado. El exagerado miedo que Mauricio tenía a las serpientes lo
Mantenía alejado del campo, aun en la seguridad de la rural casa familiar
Era asaltado por las noches por terribles pesadillas. Se despertaba gritando
Que había serpientes en la cama, creía sentirlas reptando sobre el o siseando
Al lado de su cara, con su asquerosa lengua bifurcada rozando sus majillas.
Siguiendo la recomendación de su psicólogo salió a caminar por el campo
Para enfrentar a su miedo.
La esplendorosa mañana brillaba en las gotas de rocío que adornaban los
Pastos como si fueran efímeras joyas olvidadas por la noche. Lentamente
Comenzó a calmarse, a disfrutar del paseo rodeado de fresco verdor, el
Sol entibiaba su cabeza, acariciaba sus oídos el desenfrenado canto de los
Pájaros que se ocultaban en el monte cercano. Cuando fue a cruzar un
Pequeño barranco resbalo en el borde y rodó hasta el fondo. Calló de
Espaldas sobre algo blando que se retorció debajo de el, era su peor pesadilla
Vuelta realidad, estaba de espaldas sobre una enorme serpiente. El reptil lo
Ataco inmediatamente, su maloliente boca se cerró sobre la cara de Mauricio,
Se levantó dando un grito de terror y corrió como un loco rumbo a la casa.
Miró su mano manchada por unas gotas de sangre que brotaban de su mejilla,
El corazón retumbaba en su pecho, las sienes parecían estallarle con cada
Latido. Calló sobre el pasto convulsionando de forma espantosa hasta que
Dejó de moverse y de respirar.
Oficialmente murió de un paro cardíaco, en su cuerpo no tenía veneno,
La mordida en la mejilla fue echa por una víbora no venenosa.
Mauricio fue victima de su propio terror.

martes, 14 de septiembre de 2010

El pozo embrujado

En toda mi carrera como oficial de policía presencié todo tipo de cosas, muchas
De carácter terrorífico, horribles asesinatos planeados meticulosamente por
Personas impulsadas por todo tipo de siniestros motivos, locura, avaricia,
Ambición, fanatismo, ira, vi lo peor de la humanidad y viví momentos de
Mucho peligro y tensión, pero el hecho que les voy a narrar superó a todos
Por su naturaleza paranormal y misteriosa.
Todo comenzó cuando concurrí al hospital a tomarle la declaración a un hombre
Que decía haber sido atacado en el interior de un aljibe,( un pozo que solía
Utilizarse para acumular agua de lluvia). El sujeto ( del cual no boy a revelar el nombre)
Dijo ser contratado para limpiar y despojar de malezas y pastos el terreno de una
Casa. Entre las tareas encomendadas estaba la de limpiar un viejo aljibe. Descendió
Hasta el fondo por medio de una soga que ató al travesaño que antes sostenía la
Roldana, el pozo, que en ese momento estaba seco, era mas ancho en su base,
La luz del sol no alcanzaba los bordes mas alejados. En su declaración afirmó que
Mientras intentaba encender una linterna alguien lo atacó por detrás aferrandole
El cuello con las manos. En su intento desesperado por librarse caminó hacia el
Centro, en donde la luz dibujaba un circulo, en ese mismo instante lo soltaron.
Dijo que en ningún momento vio a su agresor, cuando consiguió acender retiró
La soga. Cuando llegué al lugar junto con cuatro policías mas ya era de noche,
Tras no recibir respuestas luego de barias advertencias decidimos decender.
Yo fui el primero en bajar por la escalera de soga, el trabajador agredido no
Mencionó las hordas de cucarachas que infestaban el húmedo suelo de piedra.
Las cucarachas crujían bajo mis pies mientras me desplazaba y producían un
Sonido asqueroso al rozarse y caminar unas sobre otras. Fuimos tres los policías
Que inspeccionamos el lugar escudriñando con nuestras linternas durante largo
Rato sin hallar ninguna persona ni lugar donde alguien pudiera esconderse.
Decidí ser el último en salir, cuando me disponía a hacerlo, ya agarrado de
La soga de la escalera, me tomó por el cuello la helada asquerosidad de unas
Manos. Mis compañeros comenzaron a tirar de la escalera, rápidamente
Llegué hasta la boca del pozo donde las inmundas manos me liberaron.
Mis compañeros horrorizados a mas no poder me explicaron que no le
Dispararon a mi agresor pues solo veían dos brazos sin cuerpo.
Pudimos convencer a un juez para que ordenara tapar el aljibe, afirmamos
Que era Un peligro sanitario.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Perdido en el campo

No podía creer en la situación que se encontraba, miró el nocturno paisaje con
Las manos en la cintura y la frente arrugada por la desconfianza. Ramón caminó
Otro trecho confundido y extrañado, era algo realmente muy raro, nunca pensó
Que le podía suceder, no en ese lugar y en una distancia tan corta, la noche era
Clara, la luna estaba casi llena, conocía todos los campos de la zona de memoria.
Levantó la vista al cielo buscando orientarse, estaba perdido. La cruz del sur y
La luna le indicaban que iba por el camino correcto, y por el tiempo que había
Caminado debería estar cerca del poblado en donde vivía, pero continuaba
Transitando un lugar desconocido.
Ramón trabajaba en una lechería, ordeñaba vacas desde los catorce años, en ese
Momento tenía veinte. Exceptuando los domingos, diariamente atravesaba el
Mismo campo para ir a su trabajo, el recorrido no debía ser mayor que un
Kilómetro y medio, su jornada terminaba ya entrada la noche mas no era
Ningún problema regresar cortando campo aún en las noches mas oscuras.
Cada vez que subía una loma tenía la esperanza de ver las luces del poblado
pero solo encontraba praderas quietas y mudas bajo una luna que ya alcanzaba
El lugar mas alto del cielo. El silencio reinante era sumamente inquietante,
No se oían ranas ni grillos, y hasta las mas delicadas briznas de pasto estaban
Inmóviles. Ramón seguía caminando cuando vio asomar en una loma la
Figura de lo que parecía ser una mujer vestida de blanco, en un instante la
Mujer se encontraba a su lado, su cara estaba cubierta por un velo, una
Tela que comenzó a levantar. El horrible rostro de la aparición lo paralizó
Por completo, luego la arrugadísima y repugnante mano se estiro hasta
Alcanzar la cara de Ramón, cuando los fríos y húmedos dedos le abrieron
La boca su mente no pudo soportar mas terror y se desmayo.
Lo buscaron durante días, montones de voluntarios ayudaron a la policía,
Nunca encontraron su cuerpo y no pudieron hacer confesar al anciano
Que vestía sus ropas, extrañamente el anciano no tenía lengua y sus
Temblorosas manos no podían escribir, además estaba completamente
Loco.

martes, 7 de septiembre de 2010

El demonio del alcohol

Luego de que toda la gente se marcho yo permanecí largo rato al pié de la
Tumba de mi hermano. Cuando estaba por marcharme, me pareció ver por el
Rabillo del ojo una figura oscura y borrosa cruzando velozmente entre unos
Panteones, miré sobre mi hombro varias veces mientras me dirigía a mi auto,
Podía sentir en la nuca la fea sensación de que alguien me seguía.
Mi hermano siempre fue muy bohemio, las trasnochadas de diversión y copas
Formaban parte de su vida, y debo confesar, también de la mía, hasta que un
Severo sermón de mis padres me encaminó nuevamente por la senda del estudio.
Cuando abandonamos el hogar paterno para vivir en un apartamento mas
Próximo a la universidad, Carlos, así se llamaba mi hermano, se entregó
Completamente al alcohol. Todo empeoro cuando comenzó a ver cosas, decía
Que un ser maligno lo observaba desde la oscuridad “ Golpea mi ventana o hace
Ruidos dentro del guarda ropas, o camina tras de mi soplándome en la nuca”
Decía Carlos implorando que le creyera. Negándose rotundamente a ir a médicos,
Lo único que aliviaba su tormento era el alcohol, estando completamente ebrio
Podía dormir “ No importa que me susurre cosas al oído, igual duermo como
Un angelito” me decía tambaleándose y sosteniendo su botella.
Falleció con una leve pero clara sonrisa en su joven rostro, la causa de su
Prematura partida fue la bebida.
Ya era de noche cuando llegué al apartamento, el viaje desde el cementerio
Fue largo y tortuoso, cruzaban por mi mente recuerdos y sentimientos sin
Control, decidí acostarme temprano. Apenas me tumbé en la cama golpearon
La puerta de la habitación, salí a mirar pero no había nadie, estaba solo en el
Apartamento. Esa noche no pude dormir, continué oyendo ruidos y por un
Momento muy fugaz creí ver a alguien escondido en un rincón. En la siguiente
Noche algo arañaba el interior del guarda ropas, y habría y cerraba estantes en
La cocina. Con la mente poco clara debido al cansancio y el miedo, bebí de una
De las botellas que guardaba mi hermano, en ese momento aprendí a ignorar
A la presencia que ahora me observa desde un rincón, vuelvo a llenar mi vaso,
Pronto dejara de molestarme, ya siento el alivio de un desmayo.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Joaquín y el hombre lobo

El horizonte estaba a punto de acunar al sol cuando se recortaron las figuras
De los cuatro jinetes, eran Joaquín y los otros tres peones que regresaban
De recorrer la estancia. Joaquín estaba en el galpón desensillando su caballo
Cuando llegó don Fernández, el veterano capataz de la estancia, se lo veía
Algo nervioso e inquieto. El veterano gaucho comenzó a hablar de tareas
Rurales y algunas cosas sin mucha importancia, Joaquín lo escuchaba atento,
Era obvio que estaba evadiendo algo que fruncía mas su ceño y lo espinaba
Por dentro. Después de algunos rodeos el hombre se decidió y hablo con
Franqueza, - Joaquín, le voy a decir algo muy importante, hoy se hace la luna
Llena, cuando usted se vaya a dormir ponga la tranca grande en la puerta, si
Escucha algún ruido afuera no salga, es una orden del patrón, es por su bien
Sabe, cuando hay luna llena ronda por estos lugares algo muy malo… un
Lobisome ( hombre lobo) -
Cuando la luna redonda de misterios enfrió el campo con su tétrica luz,
Joaquín meditaba tendido en su cama, la enorme tranca de madera
Atravesada en la puerta. Ahora tenían sentido las cosas que habían llamado
Su atención desde que comenzó a trabajar en ese establecimiento rural tres
Semanas atrás, las gruesas y robustas puertas, los galpones fuertemente
Construidos, las rejas en las ventanas, le resulto un poco extraño que habiendo
Barios hombres en la estancia, decidieran encerrarse en vez de enfrentar a la
Bestia que los acosaba. Durante la madrugada los perros ladraron furiosos
Desde el interior de la casa, una inmensa sombra cruzó frente a la ventana,
Joaquín se levantó y tomó el revolver que dejó sobre una silla, el cuchillo
Lo tenía debajo de la almohada, la bestia arremetió contra la puerta que
Soportó con firmeza los terribles embates y arañazos de un jadeante hombre
Lobo. Luego de un terrible momento se oyó como el jadeó y los pesados
Pasos se alejaban, la adrenalina corría por el cuerpo del asustado hombre
Que convirtió su temor en irracional coraje, abrió la puerta y salió a la
Noche clara y fría dispuesto a enfrentar al hombre lobo.
La sobrenatural criatura corrió hacia el, seis disparos certeros impactaron
En el cuerpo peludo y deforme que callo y rodó hasta los pies de Joaquín.
La luna contempló como apuñalaban repetidas beses a su abominable
Creación. Don Fernández y los tres peones salieron de la casa, Joaquín
Se volteo hacia ellos dando la espalda al monstruo que había abatido,
Envalentonado y excitado por su hazaña les dijo - ! Lo maté, mate al
Lobisome que los tenía tan asustados como para no salir a enfrentarlo,
Lo maté y no fue tan difícil, solo asía falta coraje ¡ -
- La falta de coraje no era nuestro problema, no salíamos porque era una
Orden del patrón, mire atrás suyo y va a entender porque - dijo don
Fernández señalando a la bestia que ahora lucía como un humano.
Entre montones de pelos y trozos de cuero desprendidos yacía el
Cadáver del patrón el dueño de la estancia.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

El monstruo de Daniel

La madre vio a Daniel subir al ómnibus escolar, dos lagrimones corrieron
Por su cara afligida. Daniel continuaba adelgazando, las ojeras por dormir
Poco crecían en su rostro de niño. Alejandra, la madre de Daniel, entró a
La casa y encaró a su marido - ! Pablo, Tenemos que hacer algo, no soporto
Verlo así ¡ - dijo llorando de pena - ¿ Que mas podemos hacer ? ya lo llevamos
A varios doctores, no se que otra cosa se puede hacer - contestó Pablo
- Tal vez si hablamos con el nuevamente pero somos un poco mas firmes… -
Dijo Alejandra - Esta bien, cuando llegue de la escuela vamos a hablar con
El, pero tienes que apoyarme - dijo Pablo y agregó - Espero que esta noche
Este mas tranquilo, tengo que partir hoy por la tarde, ya postergué demasiado
Ese viaje -
Los padres se sentaron frente al niño con una expresión seria en sus rostros,
El padre con una voz firme dijo - Daniel, hoy tengo que irme, quiero que
Esta noche te portes bien, que duermas tranquilo sin levantarte ni hacer ruidos -
- ! Pero papa, ya les dije que no soy yo, es el monstruo que vive debajo de la
Cama ¡ - protestó Daniel - !No quiero que sigas con esa historia del monstruo ¡ -
Gritó Pablo un poco alterado y continuó - Hijo, es solo tu imaginación, sabes
Que debajo de la cama no hay nada, hemos revisado juntos, tu mismo dices
Que nunca lo viste - el niño volvió a hablar - Nunca lo vi porque sierro con
Fuerza los ojos, el dice que es muy feo, que si lo veo voy a morir del susto,
Lo oigo reírse y hacer ruidos, y tironea de las sabanas, el es el que golpea
Las paredes - el padre respiró hondo buscando paciencia y tras una breve
Pausa añadió - Ya tienes ocho años, no podes seguir siendo tan asustadizo,
No quiero tener un hijo miedoso que le teme a la oscuridad y a los monstruos
Imaginarios - el pobre niño se echó a llorar y salió corriendo, la madre lo iba
A seguir pero el padre la detuvo - Déjalo, lo que dije fue por su bien, acuérdate
Lo que hablamos hoy, tal vez así deje de inventar esas historias - dijo el padre
Disimulando la pena que sentía.
La madre se despertó cerca de la medianoche, nuevamente habían ruidos
En la habitación de Daniel, pero luego de un rato cesaron. Estaba por dormirse
Cuando escucho como habrían con sigilo la puerta de su habitación, la serraron
Con el mismo cuidado y unos piecitos descalzos se aproximaron a la cama.
Alejandra pensó que era su hijo que asustado venía a dormir con ella como
Lo asía otras veces cuando no estaba el padre, pero al encender la lámpara
Se sorprendió al ver que su hijo no estaba allí, se escuchó una risa burlona
De alguien, mas bien de algo que estaba debajo de la cama. Se abrió la
Puerta y apareció Daniel gritando de felicidad - ! Mamá, se fue, le dije que
Ya no le tenía miedo, cuando lo fui a mirar desapareció, ahora no le tengo
Miedo.