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domingo, 31 de octubre de 2010

Los Mundos

Cierto es que en el transcurso de nuestras vidas podemos percibir la existencia de
Otros mundos o realidades (generalmente de forma parcial y fugaz) .
Estas experiencias son extraordinarias pero no imposibles; luces misteriosas,
Voces inquietantes, inexplicables corrientes de aire helado, bultos que se escurren
En la oscuridad. Por las características de estos hechos paranormales, deduzco
Que tal vez sea lógico pensar que en los momentos previos a nuestra
Partida, en el fin de nuestra vida , los pudiéramos percibir con mejor y
Mayor claridad, que nuestros ojos vean lo que normalmente no vemos.
Ya cerca de abandonar este mundo, tal vez veamos cosas que están aquí
Pero pertenecen al otro mundo.



Claudio apenas aparto sus pasos unas dos cuadras del gimnasio cuando volvió
A estar empapado en sudor. Esa noche la rutina con pesas lo había agotado mas
De lo normal, culpó y maldijo a el calor que agobiaba desde días atrás.
Siguió caminando pesadamente, casi arrastrando los pasos. Durante la noche esa
Calle era poco transitada, sus veredas estaban rotas y algunos pastos asomaban
Entre las baldosas. Las casas brillaban por la humedad, incontables insectos
Rodeaban con sus vuelos a los focos de la calle.
El aire le parecía cada vez mas espeso, la respiración se le entrecortaba.
Vio acercarse de frente a un lujoso auto, cuando pasó a su lado los ojos
De claudio casi se desorbitaron al ver la horrible y repugnante apariencia de su
Conductor. No fue solo lo que vio, lo horrorizó lo que sintió, estaba seguro de
Que aquel auto era conducido por un demonio.
Un dolor agudo le hizo apretarse el pecho, calló de lado sobre la vereda empapada
De humedad. Con la mirada borrosa vio como el auto retrocedía.
La grotesca y repulsiva criatura bajó del auto y contempló a Claudio exhalar su
Ultimo aliento, luego se marchó. Cuando el lujoso auto cruzó por un grupo de
Personas que caminaban por la vereda, solo vieron a un hombre finamente vestido
Que saludo con una sonrisa.

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