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domingo, 5 de diciembre de 2010

En la noche ventosa

Sentado en un sillón de la sala, Sebastián ojeaba una revista, cada tanto iba a ver
Como estaba doña Mendes, miraba desde la puerta entornada, luego volvía a la
Sala y seguía ojeando su revista.
Recién recibido como enfermero, lo contrataron para velar por la deteriorada
Salud de una anciana, era su primer trabajo fuera del hospital.
Era una noche ventosa y fría, volaban en la calle las últimas hojas resecas de los
Desnudos árboles, algunos perros del vecindario aullaban inquietos.
Se cortó la luz, la oscuridad se hizo total, afuera el viento soplaba con mas
Intensidad, el techo de la vivienda crujía soportando el vendaval.
En un primer momento Sebastián pensó en ir hasta la cocina para buscar encendedor
Y velas, pero desistió de esa idea, no conocía la casa, y en aquella oscuridad, como
Encontrar algo. “En la habitación de doña Mendes debe haber algo” pensó, las
Ancianas son muy prevenidas. Tanteando con el pié cualquier posible obstáculo,
Llegó hasta el cuarto; la vista comenzaba a acostumbrarse a la oscuridad, distinguió
La cama y algo acostado en ella. Oyó preocupado una respiración muy rara, no
Le venía a la mente que tipo de afección podía hacer que una anciana respirara así.
Le pareció inútil preguntar si se encontraba bien, era obvio que no. Tanteó la almohada
Hasta palpar la cabeza, quería cerciorarse de que no tuviera fiebre, palpó una cabeza
Calva, helada, y que giró como para mirarlo directamente. Saltó hacia atrás asustado,
Tropezó con algo blando que lo hizo caer, en ese instante volvió la luz. Vio que había
Tropezado con el cuerpo inerte de doña Mendes, estaba tirada en el suelo, el rostro
Pálido, con una expresión de terror, la cama estaba vacía. Salió de aquella casa temiendo
Otro corte de luz. El viento siguió soplando y levantando hojas en la noche fría, aterradora.

2 comentarios:

  1. Muy buena historia, bastante terrorífica. Tenias razón, son muchos cuentos (bastante buenos, la mayoría) me llevara tiempo leerlos todos jejeje.
    Saludos desde México
    Atte: Hgo

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    Respuestas
    1. Bueno, a leer se ha dicho ¡Jaja! ¡Saludos!

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