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lunes, 31 de enero de 2011

Las tumbas profanadas

El viejo Echeverría caminaba sigiloso por aquel laberinto de tumbas, nichos,
Y panteones. Cada pocos pasos se detenía y miraba a su alrededor, era fácil
Ocultarse en el cementerio, y mas aún por la noche, aunque hubiera luna llena
Como en esa ocasión.
El viejo sostenía un palo en la mano derecha, en la otra cargaba una linterna,
Que aún no encendía para no delatarse, además la noche era clara, y el hombre
Conocía bien el cementerio, el había enterrado a la mayoría de los difuntos que
Allí descansaban, era el sepulturero y a la vez guardián del campo santo.
Ya hacía un mes que habían profanado barias tumbas recientes. La policía del
Pueblo llegó a la conclusión que lo mas probable era que el culpable de las
Profanaciones fuera un perro grande, el caso quedó abierto pero no siguieron
Investigando. El viejo Echeverría no quedó satisfecho con esa explicación, y
Comenzó a patrullar el cementerio por las noches, algo que nunca hacía,
Simplemente porque no era necesario.
El viejo siguió su nocturno recorrido, una bruma baja se paseaba por aquel
Tétrico lugar, una lechuza lo vio pasar desde lo alto de una cruz, luego
Volvió a fijar sus enormes ojos en un ratón que caminaba pegado a la pared
De un panteón.
Un ruido lo hizo detenerse a escuchar, ubicó la dirección del sonido y avanzó
Con cautela. El profanador estaba escarbando una tumba con sus manos,
Era un hombre lobo buscando una comida fácil, la bestia se babeaba sobre
La tierra, y dejaba escapar algunos gruñidos. Cuando Echeverría notó los
Horribles rasgos de aquella abominación, se volvió e intentó alejarse de
Allí. Ya era demasiado tarde, la bestia lo había percibido.
La desaparición del viejo Echeverría pasó a ser otro de los misterios que
Abundaban en aquel pueblo.

domingo, 30 de enero de 2011

Mi escuela embrujada

Cuando era niño estudié en la escuela mas conocida y nombrada de
La ciudad. Me gustaría decir que su fama se debía a la calidad de los
Alumnos que allí concurrían, pero la verdad es que era famosa por estar
Embrujada. Se decía que la habitaba un horrible fantasma que aparecía
Por la noche.
Solíamos hablar de ello en los recreos, de esas conversaciones surgió una
Especie de apuesta; uno de sus ventanales daba a la calle, planeamos ir por
La noche y mirar por la ventana, el que se atreviera a mirar mas salones
Ganaba, el premio era una bolsa de canicas y un Yoyo nuevo.
Cuando llegó la noche convenida el grupo se había reducido a cinco,
Incluyéndome a mi. Al notar a mis compinches un poco temblorosos
Sentí que el premio ya era mío, pedí para ser el primero. Las ventanas
Estaban como a dos metros de altura, dos de mis compañeros me ayudaron
A trepar en los hombros del mas alto, me apoyé en el borde de la ventana
Y recosté mi cara contra el vidrio para mirar bien el interior del salón.
Adentro era todo penumbra, cuando mi visión se adaptó comencé a distinguir
Las cosas, vi el escritorio de la maestra, las hileras de pupitres, y en el fondo
Algo que se movía en cuatro patas pero que claramente no era un animal.
Parecía una persona pero se movía muy rápido, y con esa rapidez trepo
Por la pared. Por el tremendo susto que llevé me fui hacia atrás, perdí el
Equilibrio y caí. Cuando mi cuerpo dio contra el suelo, oí y sentí un
Crujido, mis compañeros se desbandaron, en la ventana se asomaban los
Pelos de una cabeza, me levanté y huí corriendo, mi muñeca derecha
Estaba quebrada.
Para coronar la situación, aquel salón era donde yo iba a clases y me
Hacían sentar en el fondo. El resto del año lo pasé mirando sobre mi hombro.

El Recolector de almas

Manejaba mi coche por una carretera desolada, era de noche, a mi derecha
Asomaba una desgastada luna llena.
Cuando doblé en una curva vi a una persona caminando por el borde de
La carretera, no logré distinguir si era hombre o mujer, su ropa era gris
O descolorida y parecía que estuviera arrugada, mas bien fue una impresión,
Crucé a su lado mirando hacia adelante, no pensaba llevar a un desconocido,
Pero con la visión periférica noté que volteó hacia mi.
Avancé un buen tramo y al doblar en otra curva nuevamente vi a una persona
Caminando. Extrañamente lucía igual a la persona que había dejado atrás.
La curiosidad pudo mas que la razón, era obvio que era la misma cosa que
Había dejado atrás, hasta se movía igual. Cuando llegué a su lado voltee
Y vi aquel espantoso rostro, mas bien diría, rostros.
Su cara cambiaba constantemente, una multitud de rostros deformados y
Mutilados se sucedían sin cesar, hombres, mujeres, niños, era algo horroroso.
Creo que de no estar en buena forma física hubiera muerto del susto, el
Corazón se me acelero de forma increíble, al borde de un infarto creo yo.
Aceleré lo mas que pude hasta salir de aquel camino embrujado.
Estoy seguro que aquellos rostros eran las almas de las personas que murieron
En aquella carretera, recuerdo claramente sus expresiones de miedo y terror.

viernes, 28 de enero de 2011

Matías y la Oscuridad

Con el sol casi poniéndose en la espalda, Matías arreó a las vacas hasta el
Campo de pastoreo. Era una de sus tareas diarias, lo hacía por la mañana
Y en la tarde, después que su padre las ordeñara. No era una tarea difícil
Para un muchacho de catorce años nacido y criado en el campo.
Las conducía por un sendero que bordea un bosque y dejaba las vacas en
Un campo que arrendaban. En esa ocasión, cuando terminó de pasar la
Última lechera y Matías cerró la portera, ya era prácticamente de noche.
La noche cubrió el sendero con sus alas oscuras en forma de nubarrones
Que ocultaron hasta la última estrella. El muchacho se lamentó por haberse
Olvidado de llevar la linterna, era la primera vez que lo hacía.
Como si fuera un ciego, utilizaba la vara de arrear para no desviarse del
Sendero. Hacia donde volteara veía la misma negrura que unía el cielo
Y la tierra y hacía invisible a las cosas y a cualquier ser que por allí
Rondara, uno de esos seres se acercó y le habló.
- Andar sin linterna en una noche tan obscura no es algo bueno - dijo
Repentinamente una voz ronca y áspera, se escuchó como si caminara
Al lado de Matías. El muchacho lanzó un grito, a su misterioso acompañante
Le resultó divertido.
- Jajaja! ¿Qué pasa, te asusté? No eras tu el que se jactaba de no temerle
A la oscuridad, pero claro, siempre llevabas linterna - la voz cambió a un
Tono amenazante - Hoy vas a aprender a temerle a la oscuridad como
Lo hacían tus antepasados -
Aunque estaba aterrado, su instinto de supervivencia lo hizo optar por
Defenderse, apretó la vara entre sus manos y la hizo zumbar una y otra vez
Tratando de golpear al dueño de aquella voz tan horrible.
Giraba y lanzaba golpes hacia todos lados cuando una luz lo encandiló.
Era su padre, con un farol en una mano y una linterna en la otra, la luz
Abrió la oscuridad y se apartaron las tinieblas.
Desde esa noche Matías le teme a la oscuridad, como le temían sus
Antepasados.

miércoles, 26 de enero de 2011

Las manos

Ricardo despertó a medias, aún estaba borracho, otra vez se había dormido
Sentado, con los brazos apoyados en el escritorio y la cabeza sobre ellos.
Se enderezó y tomó el último trago que quedaba en la botella de whisky.
Después de un largo bostezo cerró los ojos, sentía que la cabeza le daba
Vueltas. Estaba reuniendo voluntad para levantarse cuando sintió unas
Manos sobre sus hombros, Margarita, su esposa, acostumbraba darle
Masajes para aliviar la tensión.
- Si, eso se siente bien, tengo el cuello contracturado ! Margarita, que sería
De mi si no estuvieras a mi lado¡ - después de decir aquellas palabras
Regresó a su mente aquel terrible recuerdo que intentaba ahogar en alcohol.
Su esposa Margarita había muerto semanas atrás.

martes, 25 de enero de 2011

La cosa sin cuerpo

Después de pronunciar aquellas nefastas palabras ella se marcho.
Aníbal continuó sentado en aquel frío banco de plaza, presa del desgano y
La tristeza que causa una ruptura, los ojos caían hacia el suelo pero sin
Mirar. Por su mente cruzaban recuerdos y veía deshacerse proyectos, otra vez.
La moribunda tarde se rindió ante la noche, la ciudad encendió sus luces, las
Pocas personas que circulaban por la plaza se marcharon, se ensombrecieron
Los jardines del paseo, el rocío comenzó a abrillantar el césped, los numerosos
Árboles se enlutaron, una calma extraña se hizo presente.
Aníbal salió de aquella especie de transe que lo dominaba, miró a su alrededor
Como si recién despertara, se sorprendió cuando vio que algo se desplazaba
Sobre el césped. Era una cosa sin forma definida, asemejaba a una diminuta
Nube blanca que se deformaba continuamente, como si en su interior se retorciera
Algo, se elevó por encima de un cantero cubierto de flores y luego se hundió en
Este. Con la vista fija en aquel lugar, Aníbal se levantó y comenzó a retroceder.
Las plantas se agitaron y se enderezó lentamente el cuerpo de una persona.
Era un hombre, estaba vestido con harapos y su barba era espesa y desprolija.
Un instante después el indigente perseguía a Aníbal, gruñía como un animal
Y corría rapidísimo. Estaba a punto de alcanzarlo cuando cruzaron la calle,
Se oyó una bocina, la siguió el ruido de un tremendo golpe, cuando Aníbal
Volteó el indigente estaba tirado en la calle, el auto lo había arrollado.
La nube blanca salió de aquel cuerpo y se desintegró ante los aterrorizados
Ojos de Aníbal.

domingo, 23 de enero de 2011

Del lado oscuro

Lo que les voy a narrar sucedió en un verano atípico, de intensas lluvias
Y calor insoportable, las aguas desbordadas anegaban campos enteros,
Miles de personas fueron evacuados de sus hogares.
Mi hogar, si bien esta en una zona rural, no se ve afectado por las crecientes,
Está situado en un lugar elevado, y el camino que conduce hacia la ruta no
Se corta en épocas de inundación.
Terminé de cenar y fui a sentarme en el frente de mi casa. No encendí la
Luz exterior, los insectos que atrae son realmente molestos. Soplaba un
Viento sur calido y húmedo, el cielo presentaba un espectáculo impresionante.
Parecía una representación gigantesca de los opuestos complementarios, de la
La claridad y la oscuridad (Ying y Yang). La mitad del cielo estaba despejada,
Y en ella la luna llena brillaba con intensidad, la otra mitad era ocupada por
Una tormenta de nubes negras que avanzaban desde el sur.
Mi perro estaba echado a mis pies, había un silencio sobrecogedor, la luz de
Una estancia lejana se veía como un punto luminoso en un mar oscurecido y
Estático. Mi atención se había fijado nuevamente en el cielo nocturno cuando
El gruñido de mi perro me hizo bajar la vista, estaba de lomo erizado, algo
Lo asustaba, miré hacia donde apuntaba, vi acercarse una sombra con contorno
Humano, parecía ser una mujer gorda de cabellos abundantes y parados.
Al observar mejor noté que no caminaba, flotaba sobre el pasto. Entré a
La casa y tranqué la puerta, inmediatamente escuche unos arañazos, había
Dejado a mi perro afuera, cuando abrí la puerta ya no estaba. Lo llamé
Desesperado, lo escuche gritar, levanté la vista y vi aquella cosa llevándose
A mi perro sujetándolo de una pata, desaparecieron en la parte oscura del
Cielo. Nunca mas volví a ver a mi perro.

sábado, 22 de enero de 2011

La casa gris

Pocas personas asistieron al entierro de la señora Rosenthal, la abuela de
Jacinto, un amigo de la infancia que veía ocasionalmente en mi juventud.
Mi amigo estaba desconsolado, se le veía muy afectado, su abuela era el único
Pariente que le quedaba, y era muy apegado a ella, en realidad vivía bajo su
Sombra sobre protectora.
La señora Rosenthal era una persona amargada, de rostro serio e inflexible,
Bastante paranoica, y con una visión del mundo muy particular. Vivía encerrada
En su inmensa casa gris, consideraba al mundo exterior un lugar peligroso,
Y educó a Jacinto bajo sus excéntricas creencias, haciendo de el un niño
Tímido. Nos conocimos en el colegio y solía ir a jugar a su casa. Seguramente
En esa casa desarrollé mi gusto por las cosas góticas, aunque era algo tenebrosa
A mi no me asustaba. Sus paredes eran grises y estaba siempre en penumbras,
Unas cortinas amarillentas cubrían los ventanales, la luz del sol que se filtraba
Era opaca, y durante la noche se encendían pocas luces, los pisos de maderas
Rechinaban al andar, los empleados eran silenciosos, la dueña de la casa siempre
Vestía de negro y caminaba de forma solemne.
Cuando salimos del cementerio le expresé mi disposición a ayudarlo en lo que
Necesitara.
- Si no es un inconveniente, me gustaría que te quedaras unos días en mi casa -
Dijo Jacinto, accedí con gusto, yo era su único amigo, sentí pena por el.
Ya en su casa nos sentamos en unos cómodos sofás frente a una gran chimenea
Encendida. Afuera era noche oscura, la habitación estaba iluminada solamente
Por el fuego chisporroteante de la chimenea, era tan amplia que las esquinas
Escapaban a la luz. Con un vaso de Whisky en la mano, filosofábamos sobre
La vida, yo trataba de desviarlo de los temas oscuros a los cuales Jacinto
Regresaba con insistencia. El fuego seguía consumiendo los gruesos leños,
Las sombras de los objetos temblaban sin cesar, miré hacia un costado y vi
A la abuela de Jacinto salir de la oscuridad, caminó con paso solemne y
Miró hacia nosotros, siguió su silencioso recorrido y desapareció en la
Sombra. Quedé mudo por el terror, y seguramente mi cara estaba pálida,
Mi amigo no lo notó, estaba hundido en sus pensamientos.
Como es de esperar esa noche no dormí. Durante el día me aboque en
Convencer a Jacinto de que lo mejor para el era abandonar aquella casa.
Como último recurso, le conté lo ocurrido durante la noche. Me creyó
Sin objetar una palabra, ordenó a los empleados empacar algunas cosas.
Antes de que cayera la noche se abandonó la casa.
Resultó que su abuela solía hacerle la promesa de que cuando muriera volvería
Como un fantasma, y haría cualquier cosa para evitar que saliera de la casa.

viernes, 21 de enero de 2011

El fin del mundo

Explotan petardos y silban los cohetes, la gente brinda y se desea un feliz año.
Llega el nuevo año, el 2012. Hay baile copas y diversión, la gente ignora el
Horror que se avecina. En los cementerios del mundo, en la profundidad
De las tumbas, los cadáveres se reaniman, rompen sus prisiones de madera
Y hacienden por la tierra apretujada. Las puertas de las criptas seden ante
Los empujones de los que fueran sus moradores silenciosos.
Hordas tambaleantes de zombies invaden las ciudades, sembrando el pánico
Y el terror. Los cadáveres corrompidos persiguen a las personas con
Implacable voracidad, los griteríos llenan las calles, todo es caos y confusión.
La mayoría trata de huir, otros se esconden inútilmente, y unos pocos se
Defienden, la batalla por la supervivencia comienza.

A principios del 2013, las ciudades ruinosas están desiertas, después de
Millones de años la tierra vuelve a estar sin humanos.

miércoles, 19 de enero de 2011

La casa del bosque

Cierto grupo de gente mandó construir una casa en un bosque que esta a un
Lado de una carretera. Qué hacían en la casa era todo un misterio, aparentaba
Ser un club privado como cualquier otro, pero sus reuniones nocturnas, el bajo
Perfil de sus integrantes, y los numerosos carteles que prohibían el paso hacia
La propiedad, hacían sospechar algo mas. Pasado unos años comenzó a correr
El rumor de que la gente que allí iba era integrante de una secta satánica.

Una noche sumamente obscura y ventosa, de calor asfixiante, conducía por
La ruta que bordea aquel bosque cuando vi un resplandor. Era una luz intensa,
Cuando avancé mas me di cuenta de lo que era; la casa del bosque se incendiaba.
La casa estaba aproximadamente a cien metros de la ruta, salté el portón y corrí
Para tratar de ayudar, vi que otros autos se detuvieron.
El lugar estaba completamente envuelto en llamas, en su interior la gente gritaba
Desesperada. Miré por una ventana con los vidrios rotos, una escena terrible
Y pesadillesca se desataba en el interior. Como su fueran antorchas humanas,
Las personas se retorcían y lanzaban alaridos, el fuego los envolvía por completo,
El hedor a cuerpos quemados era insoportable. Veía aquel horror sin poder hacer
Algo cuando entre las llamas surgió una criatura o ser espeluznante. Lo cubría
Una capa roja y larga, su cuerpo era como el de un hombre, pero su cabeza
Era similar a la de una cabra. Lo vi voltear hacia mi, antes de que me mirara
Directamente cerré los ojos, sentí el calor del fuego mas cerca, retrocedí
Cubriéndome la cara, otros automovilistas llegaron hasta el lugar.
La casa se consumió completamente, el fuego se extendió al bosque, que
También fue devorado. Creo que esa gente se metió en algo que no debían
Y pagaron el precio, probablemente aún lo hagan, en el infierno.

lunes, 17 de enero de 2011

La escuela de los fantasmas

Antes de ser escuela fue hospital, y durante la obscura época de la dictadura
Militar, dicen que fue centro clandestino de retención (un lugar donde se torturaba
Gente). Lo cierto es que aquella escuela (mas conocida como la escuela de los
Fantasmas) se impregnó de una energía negativa y hostil, que durante la noche
Se manifiesta en diversos fenómenos paranormales; las puertas se abren o se
Cierran solas, luces fugaces flotan en la oscuridad, se oyen llantos y lamentos,
Y en uno de los salones, se abre la puerta, y de la oscuridad aparece un hombre
En silla de ruedas, también han visto a un hombre que se arrastra por el piso,
Le faltan las manos y los pies.
Estos fenómenos han sido bien registrados, incluso se filmó un video que
Circula por Internet.

domingo, 16 de enero de 2011

En el manicomio

Dos enfermeros corpulentos y un policía forcejeaban con Lorenzo mientras
Lo empujaban por aquel pasillo de hospital.
- !Suéltenme, hijos de p…, ¿adonde me llevan, que me van a hacer? Suéltenme! -
Gritaba Lorenzo con desesperación. Estaba sufriendo otro ataque de pánico.
De cerca lo seguían sus padres, le hablaban para tratar de calmarlo, era inútil.
Entraron a una habitación, un doctor pinchaba un frasquito y llenaba una jeringa.
- Sujétenlo bien, que no se mueva - dijo el doctor y se aproximó con la enorme
Aguja en la mano, la madre de Lorenzo rompió en llanto y abrazó a su esposo.
Unos minutos después lo sacaron atado en una camilla, sus padres permanecieron
En la habitación, el doctor les explicó la situación.
- No se preocupen, solo serán unos días de tratamiento, hicieron bien al traerlo,
Es mejor abordar el problema ahora antes que se agrave, dentro de unos días
Estará bien - las palabras del doctor les dio algo de tranquilidad, se marcharon
Convencidos de que hicieron lo correcto.
Lorenzo despertó en un cuarto pequeño, afuera estaba obscuro, ya era de noche.
La luz del cuarto estaba encendida, en el interior del hospital se oían algunos
Gritos, algo normal en un manicomio. Tendido sobre la cama comenzó a
Reflexionar; “ Tal vez es lo mejor, se que tengo problemas, pero son solo nervios”
- Chsss!….chsss!…aquí arriba - sonó una voz áspera y desagradable.
Lorenzo volteó; la cabeza de un hombre flotaba en el aire, era calva y se movía
Continuamente - Nunca vas a salir de aquí, pero no te preocupes, no vas a
Estar solo, te voy a visitar todas las noches - la cabeza lanzó una carcajada.
Sus padres regresaron por la mañana. Los recibió el doctor, su semblante
Serio no anunciaba cosas buenas. - Lamento informarles que Lorenzo
Sufrió otro ataque de pánico, este mucho mas grave que los demás, su
Condición mental no es buena, tendrá que quedar internado por tiempo
Indefinido - les dijo el doctor, la pareja se tomó de la mano.
Se oían algunos gritos, algo normal en aquel manicomio, sobre todo por
Las noches.

viernes, 14 de enero de 2011

Del otro lado de la ventana

Acostado en lo obscuro de mi cuarto, escuchaba el zumbido del ventilador,
Remedio eficaz para dormirse. Ya comenzaban a desfilar por mi mente
Una sucesión de recuerdos e imágenes inconexas, estaba por dormirme.
Un ruido casi imperceptible me hizo abrir los ojos. Aunque de intensidad
Muy baja, como ya dije, fue apenas perceptible, el ruido fue bastante
Alarmante, sonó como si algo blando chocara contra el vidrio de la ventana.
Giré la cabeza y vi la silueta de una persona pegada a la ventana, con las
Palmas en el vidrio y moviendo la cabeza, como tratando de ver hacia el
Interior. Después de un instante de terror, la silueta se alejó lentamente.
Fue una experiencia atemorizante, pero lo que mas me aterrorizó, fue
Que mi apartamento está en el quinto piso.

jueves, 13 de enero de 2011

No mires hacia atrás

En mi época de estudiante, en mis idas y venidas, cruzaba al lado del cementerio,
Mas bien por la vereda de uno de sus muros laterales, y lo hacía a pie.
Mis clases eran por la tarde. Un día de invierno, quedé estudiando en la biblioteca,
Cuando salí ya era de noche. Era una noche húmeda y fría, una cerrazón gris y
Tenue, tan tenue que llegaba a convertirse en niebla, mojaba la calle desierta y
Brillaba en las baldosas. Ni los perros que siempre me ladraban salieron esa
Noche, el frío hacía visible mi aliento, apuré el paso para calentar el cuerpo.
Casi sin darme cuenta llegué a la vereda que costea el alto y opaco muro del
Cementerio. De pronto se oyó un silbido, me detuve a escuchar, la calle
Continuaba desierta, provenía del otro lado del muro, silbaban una melodía,
Tan extraña y aterradora que es difícil de explicar ; era como si hubieran
Tomado todas las imágenes lúgubres y funestas del cementerio y las
Transformaran en espantosa melodía. Traté de no entrar en pánico y correr,
Solo seguí caminando, aún cuando noté que el silbido pasó a oírse detrás de
Mi. No voltee, continué avanzando sin mirar atrás, tenía la piel erizada y
Sentía mis piernas endurecidas por el miedo. No lo pensé, pero algo me
Decía que no volteara, que lo que estaba detrás de mi era algo tan horrible
Que moriría si lo veía. Cuando llegué al final del muro el silbido se detuvo,
Yo seguí mi camino.
Esa misma noche murió una señora que vivía frente a dicho muro, del otro
Lado de la calle, su muerte fue en circunstancias tan extrañas que su historia
Circuló por toda la ciudad y llegó a mis oídos. La señora estaba acostada
Junto a su marido, cuando escuchó que alguien estaba silbando, fue a mirar
Por la ventana, algo que vio la hizo retroceder y dijo estas palabras :
- Del otro lado de la calle, hay un muchacho caminando….detrás de el..
Hay una cosa…! Es horrible, es…¡ - el marido la vio caer, murió de un
Ataque al corazón.

martes, 11 de enero de 2011

La mala suerte de Eduardo

Ya hacía una hora que Eduardo había abandonado la ruta y caminaba por
Aquel camino desparejo y aún no llegaba a la estancia que buscaba.
Miraba a lo lejos esperando ver el grupo de casas que formaba la estancia,
Pero delante de el solo había campo y soledad, algunas pocas vacas levantaban
La cabeza y lo miraban, luego volvían a lo suyo.
“Que suerte perra la mía, peón mensual y de a pie, la gran p….” pensó
Eduardo y pateó una piedra.
Llegó hasta un puente atravesado por un arroyo bajo y cristalino, a unos metros
Del camino reverdecían unos sauces, era un buen lugar para acampar. La tarde
Se apagaba lentamente, ni se molestó en juntar leña para hacer fuego, estaba
Muy cansado. Acomodó sus escasas pertenencias debajo de los sauces y se
Acostó a descansar.
Ya de noche el cielo se cubrió de estrellas y el campo se hizo negrura, algún
Mugido lejano interrumpía a veces el silencio, dueño indiscutido de la pampa.
Estaba por dormirse cuando un ruido lo alertó, era en el agua, alguien
Chapoteaba y reía alegremente, era una risa femenina. La risa producía un
Eco antinatural, como si viniera de un pozo.
Juntó sus cosas lo mas rápido que pudo, cuando estaba por partir,
Unos dedos fríos le rozaron la cara. La risa vuelta carcajada siniestra lo
Persiguió por unos minutos, Eduardo corría por el camino mientras maldecía
Su suerte. La pampa volvió a estar en silencio, el arroyo bajo pero traicionero
Corría manso.

lunes, 10 de enero de 2011

Recuerdo

Cuando era niño, en una noche bastante fría, desperté y noté que las
Cobijas solo me cubrían las piernas, aún tenía los ojos cerrados cuando
Sentí que alguien volvía a taparme, mi Madre, supuse. Trataba de dormir
Nuevamente cuando me acordé que mis padres no estaban en la casa,
Habían ido a una fiesta, y nadie me estaba cuidando.

domingo, 9 de enero de 2011

El jardín encantado

Elena solía caminar por aquel jardín florido, generalmente en días soleados y
Cálidos, cuando su débil salud corría menos riesgo de deterioro.
Elena era delgada y pálida, vestía delicados vestidos blancos, guantes de seda,
Y se protegía del sol con una pequeña sombrilla. Recorría el jardín inclinándose
En las flores e inspirando sus azares. Se sentaba bajo el parral y le servían te,
Que bebía con pequeños sorbos, algunas veces tosía, la tuberculosis avanzaba.
Cuando su salud se deterioró, miraba el jardín desde su ventana, era su única
Alegría. Curiosamente el jardín también comenzó a deteriorarse, de nada sirvieron
Los esfuerzos del jardinero de la casa, las flores se estaban muriendo, y terminaron
De secarse al fallecer Elena.
Desde entonces, en las noches claras, se ve a Elena caminar entre las plantas
Resecas de lo que fue su jardín. Viste de blanco y se inclina como si oliera las
Flores, mueve sus brazos lentamente, y su cara luce arrugada y seca, los labios
Hundidos en la boca, sus ojos son un hueco negro, y sus pelos vuelan con el
Viento, se sienta bajo el esqueleto del parral y desaparece.

sábado, 8 de enero de 2011

El Lobisome

Una de mis grandes pasiones es la cacería. Gracias a un amigo en común
Conocí a Pedro, cazador profesional de jabalíes. El jabalí es una plaga y
Algunos estancieros pagan para que los eliminen de sus tierras, además Pedro
Vendía su carne, muy apreciada en esta región.
Rápidamente entablamos amistad y con el correr de los años compartimos
Numerosas cacerías y pescas.
En una ocasión estábamos acampando en el monte, ya entrada la noche, sentados
Al lado del fogón, cuando Pedro me hizo una pregunta
- Che Jorge, ¿crees en lobisones? -
- Que un hombre se convierta en lobo…. no se, en este mundo hay muchos
Misterios, quien sabe - le respondí vacilando.
- No solo en lobo, un lobisome se puede volver en otros bichos - afirmó Pedro
- Parece que sos un experto en el tema, tengo una pregunta ¿se pueden transformar
En mosquitos? aquí andan unos inmensos - dije eso y lancé una carcajada.
Pedro no se rió, se limito a agregar unos palos mas al fogón. Intuí que quería
Decirme algo, me puse serio y le pregunté
- ¿Alguna vez viste un lobisome? - por un momento quedamos en silencio, mi
Interlocutor acarició a uno de sus perros, estaba rodeado por su jauría, el fogón
Crepitaba, la noche era oscura, después de dudar un poco me contó la siguiente
Historia, que para mayor comprensión voy a narrarla con mis palabras.
En una noche clara de luna llena, estaba en el monte durmiendo en su campamento
Cuando un ruido lo despertó, sus ocho perros se pararon y comenzaron a gruñir.
Había algo grande entre los árboles, escondido en la sombra y asechando. Los
Perros arremetieron furiosos, comenzaron a pelear con algo que lanzaba gritos
Espeluznantes. Con la linterna en una mano y el cuchillo en la otra Pedro llegó
Hasta el lugar; la jauría acosaba a un inmenso jabalí negro, consiguieron
Sujetarlo, eran perros poderosos, de raza Dogo Argentino, Pedro terminó
De liquidarlo con su cuchillo. Parecía un jabalí como tantos otros que había
Cazado, lo único extraño era la actitud de los perros, que seguían gruñendo
Al animal ya muerto. Lo arrastró hasta el campamento, le ató las patas
Traseras y lo colgó de un árbol, cuando llegara el día lo iba a carnear.
Pedro despertó al amanecer y vio horrorizado que en el árbol colgaba un hombre
Muerto, estaba desnudo y se veían las mordidas de los perros y los cortes de
Las puñaladas.
Parecía una pesadilla, algo irreal y absurdo, un imposible. Después de debatirse
Con su conciencia decidió enterrarlo en un lugar en donde nadie lo encontrara.
Cuando terminó de contar su historia yo quedé tan impactado que no supe
Que decir, se que es un hombre de palabra y creo que es cierto lo que me
Contó. Esa noche se hizo larga, por suerte no había luna llena.

jueves, 6 de enero de 2011

Caminando por la ruta embrujada

- !Señor ¡ despierte, ya llegamos, es su parada - le dijo uno de los chóferes.
Gilberto tenía el sueño pesado, bajó del ómnibus medio dormido aún, el aire
Nocturno estaba frío, lo cual ayudó a despabilarlo un poco. El chofer abrió
El compartimiento de las maletas y le entregó sus bolsos, se despidió y el
Ómnibus partió. Gilberto quedó solo en medio de la nada, vio árboles del
Otro lado de la ruta, volteó y de su boca brotaron malas palabras y se acordó
De las madres de los chóferes, se habían equivocado de lugar, el camino que
Tenía enfrente no era el que conducía hacia su hogar.
Estuvo un rato pensando en su mala suerte hasta que se resignó y comenzó
A caminar, lo dejaron a seis kilómetros del camino que si conducía a su hogar.
Una media luna asomaba en el horizonte, estaba rodeado de campo y arboledas.
El hombre conocía el lugar por donde caminaba, ese tramo de la ruta tenía mala
Fama, no eran pocas las personas que decían haber visto apariciones mientras
Manejaban de noche por aquella zona.
Alcanzó una parte oscurecida por las sombras de unos árboles que ocultaron
La luna, cuando salió de las sombras notó que no estaba solo. En el otro
Costado de la ruta caminaba un enano, era ancho y regordete, y su cabeza era
Grande.
- ¿Tiene algo para darme, cualquier cosa, me servirían sus ojos? - dijo
Repentinamente el enano, y avanzó extendiendo un brazo.
A pesar del miedo que sintió, Gilberto pensó rápido, abrió el bolsillo de uno
De sus bolsos y saco la Biblia que siempre llevaba en sus viajes, aquella que
Le regalara el cura que lo bautizó. En cuanto la mostró el enano comenzó
A retroceder, su voz cambió y hablaba en un idioma desconocido, volvió
A la sombra de donde había salido.
Ya amanecía cuando Gilberto llegó a su casa, sostuvo la Biblia junto a su
Pecho y le agradeció a Dios, lo había salvado.

miércoles, 5 de enero de 2011

En la escuela embrujada

Hace años ejercí mi profesión de maestro en una escuela rural, en donde además
Era el director. La escuela estaba situada en un paraje apartado y escasamente
Poblado, el local era una casa grande y vieja que el estado había adquirido y
Acondicionado para que funcionara como escuela. El grupo de casas mas cercano
Estaba a varios kilómetros, la rodeaba un paisaje lúgubre de cerros desnudos
Y bajos.
Terminaba de dar las clases a las cinco de la tarde, era el único maestro, cuando
Yo me iba la escuela quedaba sola, tenía una habitación donde podía quedarme,
Pero prefería manejar dos horas hasta mi hogar a quedar en aquel lugar
Desolado.
Un día lluvioso de invierno, consideré prudente no viajar por aquellos caminos
Casi anegados, iba a pasar mi primer noche en la escuela.
Después de cenar, me senté en mi oficina a corregir algunas tareas. La noche
Golpeaba en la ventana en forma de lluvia y empañaba los vidrios, afuera el
Viento jugaba con la roldana del pozo de agua, meciéndola y haciendo que
Chirriara. Trataba de concentrarme en las tareas y alejar aquel sentimiento
De soledad cuando escuché aquella voz enronquecida y colérica que reverberaba
En las paredes “ ! Que se vallan al diablo, ni muerto me voy a ir de esta casa ¡”
La puerta de la oficina estaba abierta, y vi pasar la mitad superior de un anciano,
Le faltaban las piernas y caminaba con las manos. Sin dudas era un fantasma,
Cuando salía de la escuela lo vi atravesar una pared.
No se como tuve el valor de terminar el semestre, claro que me iba antes de que
Anocheciera, cuando llegaron las vacaciones pedí que me transfirieran.

martes, 4 de enero de 2011

En una noche estrellada

Francisco y Oscar estaban tendidos sobre una lona, boca arriba y con las manos
Detrás de la cabeza, contemplaban el cielo atiborrado de estrellas. Sus cañas de
Pescar estaban tendidas en la orilla del arroyo, la pesca no era buena. Detrás de
Ellos comenzaba un bosque de eucaliptos, mas allá del bosque, a una distancia
No mayor a doscientos metros estaba el camino por donde vinieron, sus
Bicicletas estaban escondidas entre unos pastos.
El cielo nocturno era un gran espectáculo, las estrellas brillaban intensamente.
- Allá va un satélite - dijo Oscar
- ¿Dónde? - preguntó Francisco
- Allá, entre aquellas dos estrellas grandes - el muchacho apuntó con su dedo
- Ha, si, ya lo vi, va bastante rápido - dijo Francisco.
Los dos muchachos seguían absortos con el firmamento, cuando un chillido
Aterrador los hizo levantarse como un resorte. Una cosa alargada y blanca
Costeaba el arroyo y se aproximaba a ellos, era un espectro que por momentos
Tomaba forma humana, luego volvía a ser algo alargado y ondulante.
Se miraron y gritaron al mismo tiempo, para después salir corriendo rumbo al
Bosque para alcanzar el camino. Mientras corrían dificultosamente por el bosque
El espectro los perseguía y chillaba, entre aquel sonido espantoso se oía una voz.
Alcanzaron la calle y las bicicletas y se marcharon, sus caras estaban blancas como
Un papel. El espectro quedó en el bosque, chillando y diciendo ! AYÚDENME¡.

lunes, 3 de enero de 2011

El mar de tumbas

Paseaba por la ciudad cuando de un momento a otro estaba en el cementerio,
Caminando entre tumbas y criptas. Era de noche pero conseguía ver todo con
Claridad, el cementerio era muy antiguo, las lápidas se inclinaban sobre pastos
Y malezas, y algunas se movían como si intentaran arrancarlas.
Seguí avanzando por aquel tétrico lugar que parecía no tener fin, era una sucesión
Interminable de mármoles losas y piedras resquebrajadas, rodeadas de hiervas malas
Que cubrían el suelo. Seres extraños volaban en el cielo oscuro, descendían hasta
Rozar las lápidas con sus alas harapientas, subían y se escondían en las nubes
bajas. Por el rabillo del ojo vi varias criaturas cruzar agazapadas y ocultarse
Detrás de las criptas, quise correr, pero hacia donde, todo a mi alrededor era igual.
Las criaturas comenzaron a rodearme y caminaban hacia mi con paso desparejo,
Cuando ya estaban cerca desperté, era una pesadilla, de las mas angustiosas que
E tenido en mi vida, pero era solo una pesadilla, creo.