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miércoles, 19 de enero de 2011

La casa del bosque

Cierto grupo de gente mandó construir una casa en un bosque que estaba a un lado de una carretera. Qué hacían en la casa, era todo un misterio. Aparentaba ser un club privado como cualquier otro, pero sus reuniones nocturnas, el bajo perfil de sus integrantes, y los numerosos carteles que prohibían el paso hacia la propiedad, hacían sospechar algo más.
Pasado unos años comenzó a correr el rumor de que la gente que allí iba era integrante de una secta satánica. Una noche sumamente oscura y ventosa, de calor asfixiante, con una tormenta cercana amenazando con volcarse en cualquier momento; yo conducía por
la ruta que bordea aquel bosque cuando vi un resplandor. Era una luz intensa. Cuando avancé más me di cuenta de lo que era; la casa del bosque se incendiaba. La casa estaba aproximadamente a cien metros de la ruta, salté el portón y corrí para tratar de ayudar. Vi que otros autos se detuvieron.

El lugar estaba completamente envuelto en llamas, en su interior la gente gritaba desesperada. Miré por una ventana con los vidrios rotos, y una escena terrible y pesadillesca se desataba en el interior. Como su fueran antorchas humanas, las personas se retorcían y lanzaban alaridos, mientras el fuego los envolvía por completo.
El hedor a cuerpos quemados era insoportable. Veía aquel horror sin poder hacer algo, cuando entre las llamas surgió una criatura o ser espeluznante. Lo cubría una capa roja y larga, su cuerpo era como el de un hombre, pero su cabeza era similar a la de una cabra. Lo vi voltear hacia mi. Antes de que me mirara directamente cerré los ojos, sentí el calor del fuego más cerca, retrocedí cubriéndome la cara. Otros automovilistas llegaron hasta el lugar pero nadie podía hacer nada porque el fuego ya había tomado todo.

La casa se consumió completamente, y luego el fuego se extendió al bosque, que también fue devorado. Creo que esa gente se metió en algo que no debían y pagaron el precio, probablemente aún lo hagan, en el infierno.

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