¡Advertencia!: Todas las obras del blog le pertenecen a Jorge Leal. Prohibido tomarlas para cualquier fin sin consultar antes al autor. Y en todos los casos se deberá citar la fuente y el autor, y no se podrán usar con fines comerciales.

Buscar en este blog

Translate

lunes, 31 de enero de 2011

Las tumbas profanadas

El viejo Echeverría caminaba sigiloso por aquel laberinto de tumbas, nichos,
Y panteones. Cada pocos pasos se detenía y miraba a su alrededor, era fácil
Ocultarse en el cementerio, y mas aún por la noche, aunque hubiera luna llena
Como en esa ocasión.
El viejo sostenía un palo en la mano derecha, en la otra cargaba una linterna,
Que aún no encendía para no delatarse, además la noche era clara, y el hombre
Conocía bien el cementerio, el había enterrado a la mayoría de los difuntos que
Allí descansaban, era el sepulturero y a la vez guardián del campo santo.
Ya hacía un mes que habían profanado barias tumbas recientes. La policía del
Pueblo llegó a la conclusión que lo mas probable era que el culpable de las
Profanaciones fuera un perro grande, el caso quedó abierto pero no siguieron
Investigando. El viejo Echeverría no quedó satisfecho con esa explicación, y
Comenzó a patrullar el cementerio por las noches, algo que nunca hacía,
Simplemente porque no era necesario.
El viejo siguió su nocturno recorrido, una bruma baja se paseaba por aquel
Tétrico lugar, una lechuza lo vio pasar desde lo alto de una cruz, luego
Volvió a fijar sus enormes ojos en un ratón que caminaba pegado a la pared
De un panteón.
Un ruido lo hizo detenerse a escuchar, ubicó la dirección del sonido y avanzó
Con cautela. El profanador estaba escarbando una tumba con sus manos,
Era un hombre lobo buscando una comida fácil, la bestia se babeaba sobre
La tierra, y dejaba escapar algunos gruñidos. Cuando Echeverría notó los
Horribles rasgos de aquella abominación, se volvió e intentó alejarse de
Allí. Ya era demasiado tarde, la bestia lo había percibido.
La desaparición del viejo Echeverría pasó a ser otro de los misterios que
Abundaban en aquel pueblo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Te gustó el cuento?