¡Advertencia!: Todas las obras del blog le pertenecen a Jorge Leal. Prohibido tomarlas para cualquier fin sin consultar antes al autor. Y en todos los casos se deberá citar la fuente y el autor, y no se podrán usar con fines comerciales.

Buscar en este blog

martes, 8 de febrero de 2011

El extraño y la tormenta

El viejo auto comenzó a sonar raro. Yo conducía, a mi lado iba Horacio, mi
Hermano menor, nos miramos con cara de preocupados pero no nos
Atrevimos a decir lo que pensábamos, temiendo que al terminar la frase el
Auto se descompusiera del todo y quedáramos parados en medio de la nada.
Ya había caído la noche, el tiempo continuaba amenazante, circulábamos
Por un camino rural que la lluvia había transformado en lodazal.
Veníamos de visitar unos parientes que viven en el campo, mis padres no se
Atrevieron a viajar en mi recién adquirido auto usado, hicieron bien, después
De unos ruidos raros y unos tirones dejó de andar.
Quedamos varados al lado de un bosque de eucaliptos, la tormenta que había
Dominado el cielo durante todo el día comenzó a rugir, el vehículo temblaba
Con cada trueno.
Los celulares son inútiles en esos lugares, y ninguno de los dos poseía ni
El mas mínimo conocimiento en mecánica. Bajamos y respiramos el aire
Cálido que soplaba cada vez mas fuerte, y sacudía los árboles del bosque.
- ¿Qué vamos a hacer, seguimos a pié? - me preguntó Horacio.
- No, hay mucha tormenta, vamos a quedarnos en el auto hasta que amanezca,
Si de día sigue lloviendo igual salimos, no es bueno arriesgarse en la tormenta
Con esta oscuridad - le respondí, Horacio me dio la razón.
Coloqué una baliza en la parte delantera del auto. Se alcanzaba a distinguir
Los troncos de los árboles que estaban a unos cinco metros del borde del
Camino. Horacio colocaba otra baliza mientras yo seguía mirando hacia el bosque.
Vi algo que se movía entre los árboles, era algo alargado, le pedí la linterna a mi
Hermano. En el breve tiempo que desvié la mirada para agarrar la linterna,
Lo que se estaba moviendo salió del bosque y avanzó rumbo a nosotros.
Se distinguió la silueta de un hombre, llevaba sombrero, era alto y muy
Delgado. Me acerqué mas a Horacio y en vos baja le dije lo que estaba
Viendo. Le apunte con la linterna y la encendí, el hombre agacho la cabeza
Y la cara quedó oculta por el ala del sombrero, se dio media vuelta y regresó
Al bosque, en ese instante comenzó a llover. Un chaparrón impresionante
Inclinado por un viento fuerte nos obligó a entrar en el auto.
- Viste la altura de ese tipo, y lo flaco que es, la verdad que me asusté bastante
¿Qué andaría haciendo ahí? - me gritó Horacio cerca del oído, el estruendo
De la lluvia era ensordecedor, el temporal golpeaba con furia, la noche se
Iluminaba con los relámpagos y rayos que parecían explotar en el cielo.
- Lo mas probable es que sea un peón de alguna estancia por aquí cerca, no
Sabemos que hay atrás de ese bosque, vio que paró un auto y vino a investigar -
Dije eso para no asustar mas a mi hermano, cuando iluminé a aquel extraño,
Vi que estaba sobre un charco de agua, y cando regresó al bosque lo hizo
Sin hacer el menor ruido ni perturbar la superficie del agua.
El resto de la noche la pase vigilando, mi hermano dormía, la tormenta seguía
Rugiendo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Te gustó el cuento?