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viernes, 4 de febrero de 2011

El Hombre del bosque

Los cuatro leñadores rodeaban el fogón, estaban sentados sobre troncos
Y conversaban animadamente, sobre una parilla hervía una olla con guiso.
Era de noche, los árboles que los rodeaban estaban inmóviles, ni una brisa
Agitaba sus hojas, la única ilusión de movimiento era creada por la luz
Inquieta del fogón, que hacía temblar las sombras.
Estaban acampando en el bosque que estaban talando, dormían en carpas
Remendadas, los fines de semana llegaba el camión que los arrimaba hasta
La ciudad.
Uno de ellos se levantó a revolver la olla.
- Esto esta pronto, creo que me quedó un poco…. - un grito espeluznante lo
Interrumpió, el grito los alertó y se levantaron.
- ¿Qué fue eso, un perro? - preguntó el mas joven del grupo, su voz denotaba
Nerviosismo.
- Saquen esa olla del fuego y échenle mas leña pa que alumbre mas - dijo el
Mas veterano de ellos, que era el que tomaba las decisiones, el hombre
Continuó ordenando con voz firme pero serena.
- Que cada uno agarre su linterna, y tengan el machete a mano, entre esos
Árboles puede andar cualquier bicho - dijo bicho pero estaba pensando en
Algo mas siniestro.
Volvieron a escuchar el grito y los hizo estremecerse, esa vez se escuchó
Mas cerca. Ningún animal conocido ni ser humano podría emitir un sonido
Tan espantoso, oyeron pasos, era algo grande y andaba en cuatro patas.
Aquella cosa estaba cerca, podían sentir como los espiaba, iluminaban
Con sus linternas pero con tantos árboles amontonados era fácil huir de la luz.
El mas veterano sacó un revolver e hizo unos disparos en dirección al ruido.
Lo que los asechaba se alejó lentamente. Permanecieron de pié y alertas por
Media hora mas, estaban en silencio, oyendo el retumbar de sus corazones,
Cuando el mas veterano volvió a hablar.
- Parece que se fue, mejor vamos a comer, mañana viene el camión y nos
Vamos de aquí - durante la cena no dijeron una palabra, sus sentidos estaban
Puestos en el bosque.
Apenas amaneció llegó el camión. Mientras transitaban el improvisado camino
Que los conducía hasta la ruta, vieron a un hombre caminando entre los árboles,
El hombre volteó hacia ellos y los señaló, después sonrió de forma malévola.

1 comentario:

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