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miércoles, 16 de marzo de 2011

La aparición

Lo pasó un pesado camión cargado de madera, y la ráfaga de viento casi lo hizo
Perder el control de la bicicleta. Pasado ese momento de zozobra, Juan siguió
Pedaleando por aquella ruta zigzagueante y cada vez mas peligrosa.
Se hizo noche cuando aún le faltaba para regresar a su hogar. Al pasar frente
A una arboleda escuchó algo inquietante, disminuyó la velocidad y se detuvo
A escuchar. Mientras se bajaba sacó la linterna que llevaba en el bolsillo del
Abrigo. Había algo tirado en los pastos, entre los árboles y la ruta, y se estaba
Quejando, pero aquel sonido lastimoso no era lo suficientemente claro como
Para diferenciar si era un humano o un animal.
El foco redondo de luz recorrió los pastos rompiendo la oscuridad, hasta que
Dio con dos piernas humanas que se movían. Era un hombre, estaba tirado
Boca arriba y su cuerpo estaba cubierto de sangre, por el movimiento convulsivo
De las piernas Juan supo que estaba vivo. “ Pobre infeliz, lo debe haber pechado
Un camión” pensó Juan.
Estaba por llamar a emergencias cuando notó algo en el rostro del herido, y la
Impresión le hizo soltar el celular; la cara de aquel hombre era idéntica a la suya,
Se inclino y acercó la linterna para ver mas de cerca, entonces los ojos de aquel
Hombre se abrieron y se fijaron en los de Juan.
Cuando Juan comenzó a pedalear a toda prisa, su doble se había incorporado y
Lo señalaba con el brazo extendido.
Al otro día, casi a la misma hora, muy a su pesar, Juan pedaleaba por la misma
Ruta. A medida que se acercaba a la arboleda los latidos de su corazón aumentaban.
Unos metros antes de llegar al lugar en donde había visto a su doble, escuchó un
Chirrido como de frenada, inmediatamente sintió un terrible golpe que lo hizo
Volar por los aires. Cayó en los pastos, entre la arboleda y la ruta, la tibieza
De su sangre comenzó a empaparle la ropa. Tras una larga espiración murió
Exactamente en el mismo lugar en donde había visto a su doble.

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