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miércoles, 23 de marzo de 2011

Terror en el monte

Hace muchos años, estaba pescando en la orilla de un arroyo acompañado por
Mi fiel perro. Ambas orillas estaban rodeadas por una franja de monte, en el lado
Donde yo estaba no era muy ancha, después del monte estaba el campo.
Cerca de la media noche, estaba sentado en el suelo, atento a las líneas que había
Arrojado, a las cuales la fogata apenas iluminaba, a mi lado estaba acostado mi
Perro. Seguía en mi actitud casi contemplativa cuando escuché un ruido a mis
Espaldas, algo corría por el monte, pero lo extraño era que escuchaba los pasos
Pero no se escuchaba ni siquiera el roce con las ramas, y el monte era muy espeso
En esa parte, los árboles eran achaparrados y sus ramas llegaban hasta el suelo.
“Silvestre” (así se llamaba mi perro) que se había levantado al oír el ruido, salió
Corriendo rumbo a los pasos, y a pesar de que lo llamé, comenzó a perseguir a
Lo que fuera que allí andaba. Lo escuché abrirse paso por la fronda entre ladridos
Y gruñidos hasta que se alejó demasiado y todo quedó en silencio.
Quise seguirlo pero no tenía linterna, la noche era oscura, y caminar a tientas por
El monte no era una opción, lo único que podía hacer era esperar a que regresara.
Estuve silbando y escuchando por unos veinte minutos, hasta que escuché sus
Pasos regresar por el angosto camino que da al campo. Había desatendido la
Fogata y estaba casi apagada, solo las estrellas daban algo de luz, y en aquella
Oscuridad creí notar algo raro en mi perro; su cabeza era de un color claro, y
Era arredondeada, como la de un humano. Desenvainé el machete y lo alcé
A la vez que di un paso hacia aquella cosa, pero en ese instante me asaltó
Un pensamiento, si aquello no era mi perro, ¿en donde estaba mi perro?.
Cuando terminé de pensar eso aquella cabeza grotesca desapareció, resultó
Que si era Silvestre el que había regresado.
Agregué mas leña al fuego y me mantuve vigilante durante el resto de la
Noche, mas de una vez vi a la cabeza asomarse entre la vegetación, hacía
Morisquetas y volvía a desaparecer. Fue la noche mas larga de mi vida, y
El amanecer el mas hermoso que e visto.

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