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jueves, 21 de abril de 2011

Desde la cripta

Aceptó aquel trabajo por necesidad, y a fuerza de costumbre se fue adaptando a
Su nuevo oficio. Aunque su trabajo era muy necesario, no era un oficio valorado
Por la gente del pueblo, pues su labor estaba relacionado con la muerte, Facundo
Trabajaba de sepulturero.

En realidad era el ayudante del sepulturero. Su superior era un viejo encorvado,
De semblante serio y frío, que parecía estar siempre enojado, y por bastón usaba
Una pala de cavar.
Su labor no era solo abrir fosas, también cortaban el pasto, podaban los árboles,
Ocasionalmente pintaban con cal alguna cripta.
- Si no fuera por nosotros este cementerio se viene abajo - decía el viejo.
- Si, y los ocupantes no son muy agradecidos que se diga - bromeaba Facundo.

Un día, cuando Facundo llegó al cementerio su viejo compañero lo esperaba con
Baldes de cal y utensilios para limpiar.
- Agarrá esos baldes, hoy tenemos que limpiar la cripta del fondo, aquella que está
Descuidada, nos va a dar mucho trabajo, esa cosa es mas vieja que yo - dijo el viejo.
Atravesaron casi todo el cementerio y llegaron hasta la cripta. Estaba construida
Con grandes piedras, y su imponente puerta era de hierro fundido.
- Mejor empezamos por adentro, la parte de afuera es mas fácil. Hay que forzar
El candado porque no tenemos llave, agarrá esa barra de acero y aplicale una
Palanca - volvió a hablar el viejo con su voz ronca.
- ¿Usted alguna vez entró en esta cripta? - preguntó Facundo mientras forcejeaba
Con el inmenso candado.
- Nunca, los dueños de la cripta no querían que la abrieran. Ahora ya no queda
Nadie de esa familia, ahora decide el municipio, dale con fuerza que está por
Ceder - le respondió el viejo.

El candado terminó cediendo, después Facundo tiró con todas sus fuerzas y
La puerta se comenzó a abrir con un largo rechinido.
Desde la oscuridad infranqueable brotó un olor nauseabundo, tan insoportable
Que hasta hizo retroceder al viejo sepulturero, Facundo se inclinó haciendo
Arcadas. Seguidamente, desde el interior de la cripta sonó un rumor como
De voces apagadas, y los siguieron ruidos de pasos que se abalanzaban
Hacia la puerta. Por el umbral de la cripta asomaron unos cadáveres resecos.

Moviéndose con dificultad avanzaron hacia los sepultureros extendiendo sus
Brazos. Facundo huyó del lugar corriendo a toda prisa, el viejo optó por
Defenderse, y con su pala dibujando círculos en el aire resistió por un momento.
Pero sus atacantes eran demasiados, y sucumbió ante sus mordidas.
Aquellos cadáveres andantes desparramaron la muerte sobre el pueblo. Facundo
Huyó hacia la cuidad, creyendo que dejaba atrás aquel horror. Pero los zombies
No demoraron en llegar a la ciudad, y como una peste creciente pronto fueron
Mayoría.

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