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sábado, 9 de julio de 2011

Por la carretera

El viento era muy frío, la noche, negra, sin luna y nublada. Caminaba siguiendo
La línea blanca de la carretera. Esporádicamente cruzaba algún vehículo y me
Encandilaba con sus luces. A mi alrededor, campos y bosques de eucaliptos
Hundidos en la oscuridad.
Regresaba de visitar a unos parientes. No pensaba quedarme hasta tan tarde, pero
Me entretuve conversando en torno a la chimenea.

El viento terminó despejando las nubes, y en lo alto del cielo titilaron algunas
Estrellas, y los contornos del oscuro paisaje se hicieron visibles.
Cruzaba por una zona baja, donde la temperatura descendía drásticamente,
Cuando escuché la voz de hombre, que a un costado de la carretera pedía auxilio:
- !Ayúdenme¡, tengo frío, ayuda, me muero…- repetía la voz.
Bajé de la carretera y comencé a buscar; lo primero que pensé fue que se trataba de
Un accidentado. En el lugar crecía un pastizal de unos treinta centímetros.

- ¿Dónde está, no lo veo?, diga algo - busqué frenéticamente pero no encontré
Ningún cuerpo. Tropecé contra algo duro y casi caí; en aquella penumbra logré
Distinguir que era una cruz de hierro, de esas que se colocan en los caminos, en
El lugar donde murió alguien. Miré las siluetas del paisaje y conseguí ubicarme;
En aquel lugar había muerto un hombre, se dijo que fue al caer de su bicicleta.
Me persigné y dejé el lugar. Cuando me alejé unos metros volví a escuchar a la
Voz: - !Ayúdenme¡, tengo frío, ayuda, me muero…

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