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viernes, 19 de agosto de 2011

Así comenzó la plaga zombie

Esteban manejaba su coche por una calle con poco tránsito. Al escuchar su canción
favorita, subió el volumen del radio, y se distrajo solo por un instante, pero ese
momento de desatención fue suficiente para que una camioneta lo chocara desde
un costado.
Primero escuchó un ruido como de estallido, después que todo giraba, y las fuerzas
del choque sacudían su cuerpo para todos lados. Inmediatamente experimentó un
intenso dolor, el mas fuerte que sintió en su vida, hasta ese momento.
Se desmayó, calló en la inconciencia, en la oscuridad, en el silencio absoluto.

Mientras los bomberos lo rescataban, escuchó algunos sonidos que parecían
llegarle desde muy lejos, mas su mente aún no los procesaba.
Despertó en la sala de emergencias de un hospital, cuando le cortaban la ropa.
Una enfermera que lo advirtió le avisó al doctor:
- Doctor, creo que está conciente.
El médico le examinó las pupilas.
- Quédese tranquilo. Ahora lo vamos a sedar.

Esta vez sintió que se empequeñecía. Le parecía que su ser, ahora diminuto, se
refugiaba en una región oscura de su cerebro, y que todo su cuerpo era un
gigantesco recipiente vacío.
En el lugar en donde estaba, el tiempo y las nociones de espacio no tenían
sentido. El mismo pasó a ser parte de la oscuridad, como si se hubiera disuelto
en ella. Repentinamente la oscuridad comenzó a disiparse, como un cielo
nublado que se abre. Las imágenes de un paisaje desértico y árido llegaron a
el, y luego comenzó a volar sobre ese paisaje.

Era una tierra ardiente, quemada por un sol implacable. Los árboles, resecos,
se resquebrajaban. Por el cause seco de los arroyos, cruzaban remolinos de
arena. Llegó hasta los muros de una ciudad de piedra, tan estéril como el
desierto que la rodeaba, y de apariencia antigua. Era un lugar en un pasado
lejano, olvidado por la historia.
Todos sus habitantes estaban muertos, pero algunos de ellos estaban de pie,
caminando sobre sus ruinas, y la carne de los que no se movían era su alimento.
En un instante, Esteban paso de observarlos a ser uno de ellos.
Se alimentó de los restos de los caídos y vagó por la ciudad, rodeado de
otros muertos vivientes.

Despertó nuevamente. Estaba en la morgue; una sábana cubría su cuerpo.
Un doctor que practicaba una autopsia, no advirtió que Esteban se había
levantado, y se le acercaba por detrás.
Así comenzó la plaga zombie.



2 comentarios:

Emiliano dijo...

Muy bueno, un explicación nueva para el tema de plaga de zombies. Seguí escribiendo, sos bueno. ;)

Jorge Leal dijo...

En algunos de mis cuentos sobre zombies no explico porqué surgieron, y en otros solo sugiero
algo. Es difícil escribir sobre zombies. En este cuento doy una explicación sobrenatural, igual que en otros. Saludos!

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