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jueves, 23 de febrero de 2012

De zombies

                                              De Los Muertos
Los dos hombres estaban entre un laberinto de lápidas, nichos y panteones. Uno era joven y el otro veterano. El de más edad miró hacia todos lados como quien está por revelar un secreto:

-Tú, ¿qué piensas de los zombis? -le preguntó finalmente el veterano sin dejar de mirar hacia todos lados, aunque el cementerio estaba vacío.
-Creo que no existen -le contestó el joven creyendo que esa era la respuesta correcta.
-Pues si vas a trabajar aquí como enterrador y si piensas quedar de vigilante por las noches, es mejor que empieces a creer, muchacho. Es algo raro pero pasa. A veces, no me preguntes por qué, porque no lo sé, algunos muertos reviven, vuelven como zombis -esto último el viejo le dijo susurrando.
-¿Y no será gente que no estaba del todo muerta?
-¿Crees que alguien podrido, casi un esqueleto, puede estar vivo? 

El joven, que se llamaba Franco, no supo qué decir porque no sabía qué creer. El veterano, Óscar, lo miró de reojo y lleno de suspicacia como intentando adivinar lo que pensaba. Después le dijo que siguiera cavando y los dos continuaron agrandando una fosa. Franco concluyó que Óscar solo quería causarle terror para que renunciara. Le habían contado que Óscar no quería compañeros y que de una forma u otra siempre se terminaba librando de los nuevos. Él necesitaba ese trabajo y no iba a dejar que lo asustara así nomás, aunque en cuanto pudiera iba a tomar otro.

Eran enterradores y vigilantes, y esto último era, simplemente vivir en una casilla que había en el mismo cementerio. Enterraban allí a la gente de una ciudad cercana que era pequeña, por eso podía pasar varios días sin entierros. En ese aspecto el trabajo era liviano. Lo feo era pasar la noche allí. El cuarto de Franco tenía una ventana que daba justo a la necrópolis y aquella vista era horrible. De noche siempre andaba alguna lechuza lanzando chistidos, y en los momentos de silencio este podía resultar más aterrador todavía. Pero como las noches fueron pasando sin ningún incidente se fue acostumbrando. Una noche lo despertó un ruido. ¿Qué era? Parecía un ronquido pero no venía del cuarto de Óscar. ¡Era de la ventana!

La ventana tenía una cortina muy delgada y la figura que había del otro lado se recortaba perfectamente en ella. Franco se levantó de un salto. Aquella figura tenía una delgadez extrema y se movía con lentitud intentando mirar hacia adentro. Franco dio unas zancadas hasta el cuarto de Óscar, lo despertó sacudiéndolo y le susurró:

-Afuera anda un zombi. Está contra mi ventana.

Esas palabras tuvieron un efecto increíble en Óscar. Se levantó tan rápido que casi lo volteó, fue hasta donde guardaban las herramientas y regresó con dos palas de cavar.

-Hay que darle en la cabeza, si se la arrancas mejor. Tú eres mi respaldo, yo me encargo de él. Es solo uno, ¿no? Bien, vamos a ver si sigue en la ventana.

El zombie seguía allí. Óscar abrió la puerta y sin vacilar un momento arremetió contra el muerto viviente. Le voló la tapa de los sesos del primer palazo y aquel cuerpo decrépito cayó inerte. Franco solo se había asomado a la puerta y temblaba aferrado a la pala. Óscar por un momento quedó en guardia y mirando en derredor. Luego volvió al lugar de las herramientas para buscar una soga para arrastrar aquello y al pasar le dijo a Franco:

-¿Todavía crees que puede ser gente que no murió bien? Te quedaste mudo de miedo, siempre pasa. Ahora ayúdame a enterrar nuevamente esta cosa, anda.

Mientras devolvían a la tierra a aquel cuerpo Franco le dijo que después iba a renunciar. Óscar ya se lo esperaba y le hizo jurar que nunca le iba a contar a nadie lo que pasaba allí. Además le aseguró que si lo hacía nadie le iba a creer y hasta podría pasar por loco. Franco no tenía intención de contar aquello ni de volver a pisar aquel lugar, por eso no solo renunció, hasta se mudó de ciudad. Óscar, de nuevo solo, cuando oscureció encendió una vela en su cuarto. Antes de acostarse sacó un cajón de madera que escondía bajo la cama y lo abrió. Dentro del cajón había todo tipo de joyas y por un rato las revolvió con la mano mirándolas con codicia.

-Malditos muertos -dijo el sepulturero-. Hasta muertos quieren seguir conservando sus cosas, malditos. 

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                                              Zombie
En la oscuridad de la noche brillaban unas luces en una zona despoblada. Otra luz se iba acercando por la ruta y era una patrulla policial. El agente Rodríguez detuvo la patrulla e informó por el radio:

-Aquí el patrullero Rodríguez, de la unidad ciento dos. Voy a investigar un vehículo que está en un costado de la ruta. Aparentemente es una ambulancia. Posible accidente. En el kilómetro ochocientos cuarenta de la ruta diez.
-Copiado -le respondió una voz-. Ya va otra unidad en camino.

Rodríguez bajó del vehículo y encendió la linterna. A unos cinco metros de la ruta, inclinada hacia un lado en un terraplén, estaba la ambulancia, tenía la puerta de atrás abierta y
las luces de la sirena encendidas. El pastizal era alto, por encima de la rodilla, por lo que Rodríguez avanzó con mucha cautela porque no veía dónde pisaba y porque allí bien podría esconderse alguien. Levantó la linterna para iluminar la parte delantera del vehículo. No había nadie allí pero vio mucha sangre y vidrios rotos sobre los asientos. Rodríguez abrió la puerta y examinó detenidamente. La cantidad de vidrio sobre el asiento le indicaba que alguien había roto la ventanilla desde afuera, y que tal vez sacaron al conductor a la fuerza por allí. Fue hacia la parte de atrás, también estaba vacía y había sangre por todos lados. La situación ya era de miedo.

Revisaba los alrededores moviendo el haz de luz de la linterna cuando escuchó un ruido detrás de él. Lo que temía, alguien oculto en aquel pastizal. Volteó rápidamente y vio a un cuerpo irguiéndose hasta quedar sentado sobre el pasto. Era una mujer vestida de azul, una enfermera, y tenía la mitad de la cara destrozada y le faltaban los labios. Rodríguez tenía años en la carretera y no se impresionaba fácilmente al ver heridas porque había visto muchos accidentes. Dio unos pasos hacia la mujer y apoyó su mano en el hombro de ésta.

-Tranquila -le dijo-. Ya viene la ayuda.

 Al tiempo que lanzaba una especie de gruñido la mujer le agarró el brazo repentinamente con una mano y lo mordió a la altura de la muñeca, arrancándole un trozo. Rodríguez retrocedió a la vez que sacaba la pistola.

-¡Ah! ¡Maldita! -gritó Rodríguez.

En ese preciso instante escuchó ruidos que venían de direcciones contrarias. Enfocó la linterna hacia un lado. Un hombre desfigurado, de rostro sanguinolento, corría hacia él a toda prisa; era el conductor. Al iluminar el otro lado vio que alguien más se le acercaba corriendo; era el hombre que murió en la ambulancia y revivió como un zombie. Sonaron unos disparos y después se escucharon gritos, los de Rodríguez.

Cuando llegaron otros agentes al lugar no encontraron a nadie. Solo vieron sangre por todos lados, y un rastro rojo que se alejaba por el campo. Por las manchas de los pastos dedujeron que eran varios los que se movían y habían escapado por el campo.
A la mañana siguiente, un niño jugaba con su perro en el fondo de una solitaria casa. De pronto el perro se puso firme en sus patas y ladró hacia el campo. El niño miró hacia donde aquél ladraba,
viendo a cuatro personas que se acercaban con paso desparejo y vacilante.

-¡Papá, viene gente! -anunció el niño. Fin.

¡Hola! Aquí hay video con un audio-cuento de zombis con una historia mía que les puede interesar. Les agradezco si se unen a mi canal por más cuentos.https://youtu.be/bJ9ofkBxJNk
 Y a continuación pongo un video con un audio-cuento de terror de zombies que tiene varias partes. Para leer las otras búsquenlas en mi canal. Gracias!!


Primera parte de "Bajo El Hospital":

25 comentarios:

Anónimo dijo...

interesante

Anónimo dijo...

me gusto es bastante bueno

Anónimo dijo...

que buen cuento la verdad da terror jaja

Javier el pyros dijo...

pues que voy a decir YEEEAAAHH!!!

Javier el pyros dijo...

yeeeaaahhh!!! jajajja buen cuentoooo!!1

federico Dell Acqua dijo...

interesante historia, me agrada.

PrinzezzChapliin♥ dijo...

Wow me encanta cuando tus historias se entrelazan! Es genial! Ya soy adicta a tus cuentos jaja saludos desde México :D

Anónimo dijo...

Hola Jorge Leal!!! Soy un estudiante de diseño gráfico.En una de mis asignaturas tengo que adaptar un cuento corto a sonidos y no he visto mejor relato de terror y que además sea de una temática que me encanta ( la de zombies) para poder adaptar a mi proyecto de asignatura como una especie de relato de terror para radio.Si no te importa utilizare tu relato para adaptarlo y una vez terminado, te lo paso e incluyendote por supuesto en los créditos del relato, Saludos. Johann S.

Jorge Leal dijo...

Hola Johann. De este cuento ya hay un cómic digital animado.
Espero saber de tu trabajo. Saludos.

david espinel dijo...

hola que tal me paresio super interesante meló imagine todo felicidades como fan de the walking dead te felicito

Jorge Leal dijo...

Hola David. Gracias. No sé si ya lo has leido, pero si te gustó este te recomiendo el cuento "En el fin del mundo", que lo puse en la sección "páginas", en la parte derecha del blog. Es mi favorito de zombies. ¡Saludos!

Angel Linas Navejas dijo...

es muy buena la historia a mi me gusta el suspenso pero debieron d alargar un poco mas la historia ;)

Angel Linas Navejas dijo...

es

Angel Linas Navejas dijo...

es buena la hitoria q nos estan dando a mi me encanta el suspenso y mas si es de zombis pero le falto un poco mas de desarrollo a la historia ;)

Angel Linas Navejas dijo...

es muy buena la peqño principio q nos estan dando ami me gusta el suspenso y mas si es d zombis pero le falto un poco mas d texto a la historia

Jorge Leal dijo...

Hola Angel. Gracias por los comentarios.
Sí, es un cuento corto, la mayoría son así, por eso le puse ese nombre al blog. Hacer un cuento corto que sea bueno en realidad es más difícil que uno largo. Como a otro lector de más arriba te recomiendo el cuento "En el fin del mundo", que está en "páginas", es de zombies y mucho más largo que este. Saludos.

Anónimo dijo...

vacano eta bueno

Anónimo dijo...

si esta muy interesante que ingenio el que tienes jorge chevre:D

Anónimo dijo...

Muy buena istoria

Anónimo dijo...

Me gusto demasiado esta súper iper duper bueno

Jorge Leal dijo...

¡Muchas gracias! ¡Saludos!

luna campos quintero dijo...

la verdad miedo

Anónimo dijo...

no lo lei pero se ve bueno

Lucila Castro Díaz dijo...

Muy interesante

Jorge Leal dijo...

Gracias Lucila. Salu2!!

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