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lunes, 25 de febrero de 2013

El terreno prohibido

Caminaba por la vía del tren sin percibir nada extraño en aquel paisaje tan conocido. Me detuve bajo la sombra de un árbol situado a unos metros de la vía. Contemplando todo lo que me rodeaba, noté de pronto que algo no estaba bien, pero no sabía qué era. ¡La arboleda! Recordé repentinamente. Estaba viendo una arboleda que ya no existía, pues la habían talado hacía años. Entonces me di cuenta: estaba soñando. Inmediatamente me sorprendió lo real que se veía todo. El día resplandecía de luz, el cielo estaba celeste, y los campos de los alrededores eran iguales a los de la realidad. Observé la corteza del árbol, los detalles de sus hojas, todo era muy real.
Maravillado, curioso y algo extrañado, volví a la vía y seguí caminando. Un poco más adelante llegué frente al terreno prohibido.

Aquel lugar no tenía nada de especial, pero como un cuidador y sus perros no permitían entrar en allí, tenía el encanto de lo prohibido. En el sueño, entre unos eucaliptos se veía parte de la casona del lugar, igual que en la realidad, mas no se veía la del cuidador. Observando desde otro ángulo comprobé que no estaba.
Sentí ganas de entrar al lugar, sobre todo por curiosidad. Quise hacer un pequeño experimento.
Me parecía lógico que tuviera guardada en mi mente una imagen clara de todo aquel paisaje, porque había andado muchas veces por allí, pero del terreno prohibido solamente conocía lo que veía desde la vía. ¿Al entrar allí mi mente inventaría un paisaje? ¿Sería éste tan realista como el que me rodeaba?  Tuve que cruzar el alambrado como si éste realmente existiera, lo miré un instante y seguí. Al caminar entre los eucaliptos me asaltó una duda. ¿Y si aparecían los perros? Concluí que no podrían hacerme daño; pero todo era tan real… En el suelo, entre las hojas secas había una rama gruesa y bastante recta. Aunque aquello fuera un sueño no estaba de más un garrote. Lo levanté y seguí rumbo a la casa.

Al hallarme frente a la fachada quedé sorprendido. Nunca había visto una casa así, sin embargo allí estaba, llena de detalles: Tenía grietas en el revoque, los vidrios de las ventanas reflejaban los árboles, a una parte del cielo, y en la base de la pared crecían los pastos. Algunas partes estaban manchadas por el tiempo, todo muy real.
La puerta se encontraba entornada. Miré hacia adentro, el lugar estaba vacío, sin muebles. Entré. Era una sala grande. En el fondo había una puerta cerrada, en uno de los lados se abría la boca de un corredor que se extendía hacia la oscuridad.  Al escuchar algo que vino de arriba levanté la vista, y en el techo levitaban varias personas horrendas, o monstruos, tendría que decir. Flotaban horizontalmente, con la espalda hacia el techo, y todos me estaban mirando. Al verse descubiertos se lanzaron hacia mí en tropel, volando con los brazos estirados como para agarrarme. Reaccioné antes de que me alcanzaran. Salí disparado de allí. Ahora estaba de noche. A pesar de la oscuridad distinguía suficientemente los troncos de los árboles como para no chocarlos en mi huída. Al voltear vi que me iban siguiendo. Tenía el garrote en la mano, y de alcanzarme aquellas cosas lo hubiera usado para defenderme, pero aunque volaban cerca no me agarraban.

Nunca había sentido tanto terror en una pesadilla. Atravesé la arboleda a los gritos, con aquellas cosas persiguiéndome. Alcancé a entrever el alambrado. Solté el garrote para que no estorbara y crucé el alambrado de un salto. No llegué a tocar el suelo, me desperté en ese momento.  Estaba tan asustado que no intenté dormir de nuevo.
El recuerdo de la pesadilla me turbó durante varios días, ¡fue tan real!
Aunque presentía algo terrible fui igual hasta aquella zona, no sé bien por qué. Desearía no haberlo hecho. Estando frente al terreno prohibido vi, tirado cerca del alambrado, a un garrote muy parecido al que cargué en la pesadilla 

12 comentarios:

  1. Nunca nos defraudas, que cuento tan vacano, de final abierto, parecería que el tipo se desdobló y le pasó todo eso. Increible.

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  2. Wow!! Aterrador, y suele pasar jeje!! Me recuerda a algo km paso de niña, tenía 9 años y soñé k un tío mío ya mayor; k siempre me regalaba dulces; me dio una paleta y me abrazó y besó mi frente luego se acosto boca arriba y se durmió. En la mañana mi mamá me despertó y lloraba xk mi tío había fallecido. ;)

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  3. Hola Vale. Los sueños. Creo que la mayoría son lo que explica la ciencia; pero creo que algunos son otra cosa.
    Saludos.

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  4. Siempre nos tienes en suspenso...siempre leo tus cuentos y me gustan mucho !..saludos :)

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  5. Una pesadilla con imágenes macabras. Lo más terrible es no saber qué fue real y qué no lo fue.
    Buen relato.
    Saludos.

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  6. Excelente, Me Encanto...Woo Un Final Maravilloso, Un Final Abierto!
    Magnifico :)

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  7. hoy es el primer dia q entre a ste sitio y me quede woooouuu.... Xd q finales encerio cuentos inconclusos me hacen pensar hasta estallar la cabeza... Exitos jorge..

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