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martes, 19 de febrero de 2013

La llamada

La patrulla policial se estacionó frente a la casa. Algunos vecinos salieron a curiosear, murmurando entre ellos. Bajó de la patrulla la agente Laura y su compañero el agente Claudio. Observaron a los vecinos curiosos y se miraron. Claudio dijo en voz baja:

- Creo que ya todos deducen lo que ha pasado.
- Sí. Es casi seguro que su vecina está muerta -opinó Laura-. Bueno, vamos.

Tocaron el timbre, nadie respondió. Intentaron varias veces sin obtener resultado. Laura bordeó la casa y espió por una ventana cuya cortina se encontraba media descorrida. Vio a la dueña de la casa: estaba sentada en un sofá, con la boca media abierta, y unas mocas enormes entraban y salían de ella, caminaban sobre los ojos abiertos y zumbaban alrededor de la muerta.  Otro sofá se hallaba ubicado frente al de la difunta, y a Laura le pareció que había alguien en él, pero desde la ventana no veía bien.  Volvió a la entrada donde estaba su compañero y le informó lo que vio.
Desde que habían recibido la llamada sospechaban que iban a encontrar una escena así.  Es algo bastante común; alguien vive solo, los vecinos dejan de verlo por unos días, sienten un olor desagradable y llaman a la policía: la persona de la casa ha muerto.
Pero cuando consiguieron entrar vieron algo que no esperaban. En el sofá ubicado frente al de la señora difunta, había una muñeca bastante grande; se hallaba sentada como si fuera una persona, sus ojos apuntaban al cadáver y sonreía como si se burlara de éste.

- Que escalofriante -opinó Laura.
- Un poco sí, pero sólo es una muñeca. A mi hija le encantaría una como esta. Voy a llamar a la central. El caso está claro, pero voy a revisar un poco por aquí, ¿sí?
- Claro, ve. Yo voy a salir para que los vecinos no intenten entrar -dijo Laura, sin dejar de mirar a la muñeca, pues ésta la había impresionado mucho, aunque no entendía por qué, allí había un cadáver y no la impresionaba, pero aquella muñeca…

Cuando Laura quedó sola, la muñeca volteó hacia ella de repente y le habló con una voz chillona: “¡Deja de mirarme, maldita zorra!”. Laura se estremeció por el susto, y empezó a retroceder hacia la puerta; la muñeca la seguía con la mirada.
Al salir de la casa se recostó a la pared. No podía creer lo que acababa de pasarle. Su compañero salió de la casa cuando iban llegando otras patrullas. Él, sin mirarla, le comentó el resultado de su inspección:

- Parece que esta señora era coleccionista de muñecas. Las hay de todos los tamaños. Ven a verlas.
- No, yo, me quedo aquí. Es el olor sabes, no me siento del todo bien -se excusó Laura.
- A todos nos ha pasado alguna vez. Hay días que andamos con el estómago más frágil. ¿Quieres irte en otra patrulla? Algunos de los que vinieron se van a ir enseguida.
- Creo que es mejor que me retire, sí. Pero el informe…
- Yo me encargo -afirmó Claudio.

Varios oficiales saludaron y entraron a la vivienda. Laura se asomó para ver a la muñeca, pero ésta ya no estaba, lo que la asustó todavía más. Salió a la calle y le pidió a un colega que la llevara hasta su comisaría.
Pasaron unos días. Laura sentía que debía hablar con alguien sobre aquella muñeca, y quién mejor que su compañero. Se dispuso a contarle cuando estaban bebiendo café en un pequeño restorán:

- El otro día -empezó a contarle Laura-, en la casa de la mujer muerta, me pasó algo muy raro con la muñeca.
- Me preguntaba cuándo ibas a hablar sobre eso -dijo Claudio-. Sí, tomé la muñeca cuando estabas afuera. La tiré por la ventana. Cuando casi todos se habían retirado fui a buscarla y la oculté entre mi abrigo.
- ¿¡Qué!?
- Sé que estuve mal. Pero su dueña no la iba a extrañar. Sabía que a mi hija quería una como esa y, bueno, la tomé. Tampoco es algo tan grave -Claudio terminaba de decir aquello cuando sonó su celular. Lo atendió y enseguida quedó muy serio, porque una voz chillona le dijo: “¡Jajaja! ¡Estoy matando a tu hija!  

20 comentarios:

ValeAnny Alvarez dijo...

Aaaaaahhhh!!!!!!!!! Aterrador cuento. Felicidades Jorge, este es el k mas me a asustado.

Raúl Omar García dijo...

Muy bueno, Jorge. No vi llegar ese final. Te felicito.
Saludos.

Anónimo dijo...

Y eso en k pais seria pienso k en usa ..me dio miedo!!!!!

Anónimo dijo...

Me gusto felicidades.

Anónimo dijo...

Q miedo aora me asustan los muñecos

Gabby dijo...

K miedo a mi nunka me gustaron las munekas y kon esto menos...

Brisa dijo...

Ooooo aterrador me imagine todo como si estuviera viendo...exelente!

Anónimo dijo...

Wow q buen cuento de terror. Eso le pasa por llevarse cosas q no le pertenece jaj..

Anónimo dijo...

jaja algo terrorifico , pero ta piola

Anónimo dijo...

eStá bUenísimo eStá hiStoria!!

Anónimo dijo...

Povre chica
De verdad pareciera kmo si se stuviera en la historia q orror

Anónimo dijo...

Excelente, la mejor.

Nico Robin dijo...

Tienes un talento increible, felicidades:').

Anónimo dijo...

muy bien

hugoveyron16 dijo...

Voy a guardar todas las muñecas de mi pequeña sobrina sin duda alguna ya m dio un poco de temor saludos!!

Anónimo dijo...

me da mucho miedo jejje

Anónimo dijo...

me da fulll meido jejeje

Jorge Leal dijo...

No, no da para tanto ¡Jaja! Gracias por comentar. Saludos!!

Anónimo dijo...

wow este cuento me dio mucho miedo jamas me habia dado tanto miedo XD

Unknown dijo...

Wouuu esta de,miedo

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