¡Advertencia!: Todas las obras del blog le pertenecen a Jorge Leal. Prohibido tomarlas para cualquier fin sin consultar antes al autor. Y en todos los casos se deberá citar la fuente y el autor, y no se podrán usar con fines comerciales.

Buscar en este blog

viernes, 3 de mayo de 2013

Invasión a la tierra

Mario escuchaba las terribles noticias por la radio pero le costaba creerlas. La tierra estaba siendo invadida por extraterrestres. Naves gigantescas cruzaban los cielos. Ejércitos de extraterrestres avanzaban arrasando con cuanto humano veían, y esos ejércitos eran muy superiores a los terrestres.
La casa de Mario estaba ubicada en un lugar remoto, y de esa apocalíptica situación, llegaba hasta allí solamente algún lejano sonido de explosión, y las noticias que escuchaba por la radio.
Después de varios días todas las señales se apagaron, y con la radio sobre la mesa buscó inútilmente alguna emisión, pero sólo escuchó estática.

- La cosa está realmente fea, Tony. Vamos a tener que refugiarnos -le dijo Mario a su amigo. Éste lo miró, meneó la cola y ladró como aprobando la idea de su dueño.

Lo primero que el viejo consideró como escondite fue el aljibe; un pozo para contener agua que estaba vacío. El aljibe tenía cinco metros de profundidad, y en el fondo una gran cámara, varias veces más ancha que el diámetro de su boca; era como un pequeño búnker.
En el pretil del aljibe hizo unos huecos para que entrara aire, y con unos caños diseño un  sistema de ventilación simple.  
Siempre tenía mucho alimento enlatado, porque iba a la ciudad lo menos que podía, y cuando iba compraba bastante.  Utilizando cuerdas y un sistema de poleas fue bajando los víveres y las cosas que creía necesarias, incluyendo dos baterías de auto, y de esa misma forma bajó a su perro; él utilizó la escalerilla que tenía el aljibe, y tras bajar los primeros peldaños cerró la tapa.
Los primeros días los pasó mayormente en la oscuridad, tratando de escuchar qué pasaba afuera, y pensando que en cualquier momento podían aparecer los extraterrestres. Tony se adaptó a la oscuridad, y Mario lo escuchaba caminar por el lugar como si anduviera por la casa.    A veces trataba de convencerse de que no iban a llegar hasta allí, que tal vez los extraterrestres sólo atacaban ciudades y concentraciones grandes de humanos; pero enseguida volvía a sentir miedo y a escuchar atentamente.

Dormía muchas horas y solía despertar sin saber si era de noche o de día. La acumulación de desechos lo obligó a subir para arrojarlos. Primero asomó la cabeza, como una marmota tímida, echó una mirada en derredor y comprobó que todo seguía igual, después arrojó la basura.
Tras varias incursiones a la superficie fue tomando confianza, y convenciéndose de que los invasores no estaban interesados en ir hasta allí. Comenzó a subir a su perro y a dar paseos con él, aunque sin dejar de vigilar el horizonte y el cielo.
Una noche, en la absoluta oscuridad del aljibe, el viejo despertó al sentir que le sacudieron el brazo.
¡Tony! Aquí Tony, ¿dónde estás? -dijo Mario, mientras tanteaba el suelo buscando la linterna. Tocó algo peludo; era su perro, estaba tendido en el suelo. Al palparlo notó que no respiraba, estaba muerto y su cuerpo ya estaba frío. ¡Pero entonces! ¿Quién lo había tocado? Un terror intenso se apoderó de él ¡Los extraterrestres estaban allí!
En la oscuridad brillaron dos ojos rojos, y enseguida otros, y otros más: estaba rodeado.
 

8 comentarios:

CLAUDIA PEREZ dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
CLAUDIA PEREZ dijo...

Muy bueno sigue asi saludos!

Anónimo dijo...

muy buena la historia!

ValeAnny Alvarez dijo...

Dios k historia!!! Buenisima :D

Jorge Leal dijo...

Gracias Vale. Saludos.

Anónimo dijo...

muy buena la raja......

Anónimo dijo...

estuvo bueno no mas no me gusto el final hubiese sido bueno que el perro no hubiera muerto y nunca hubiesen llegado los extraterrestres y el hubiese sido el unico sobreviviente digo no mas pero esta nuy bien narrada te entretiene y te encierra en la historia me encanto saludos

Anónimo dijo...

sos grande

Publicar un comentario

¿Te gustó el cuento?