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lunes, 2 de junio de 2014

En el cine

La película de terror que fueron a ver resultó ser muy mala, pero Maximiliano y Diego igual querían divertirse. 
Estaban sentados en la parte más alta del cine, y desde allí comenzaron a tirar cosas sobre los otros.
Había poco público, dos o tres por aquí, otros mas allá, mas los dos amigos tenían puntería.  Arrojaban los papeles de las golosinas, y cuando estos daban en la cabeza de alguien, los bribones quedaban mirando fijamente la pantalla, aguantando la risa. Los agredidos miraban hacia todos lados, hablaban algo con quien tenían al lado, algunos riendo, otros visiblemente enfadados, y volvían a prestarle atención a la pantalla. Entonces los amigos se tapaban la boca con la mano para no echarse a reír a carcajadas. 
Estaban en eso ciando vieron llegar a un grupo de cuatro. Eran dos muchachos y dos muchachas, aparentemente dos parejas, y vestían chaquetas de cuero negro, tenían peinados extravagantes y el rostro pálido. Se sentaron dos hileras mas abajo. 
Maximiliano le dio un codazo a Diego y señaló rumbo a los cuatro, después dijo en voz alta:

- ¿Te enteraste? Volvió la moda de los años sesenta ¡Jajaja!
- Parece que sí -comentó Diego, al no ocurrírsele algo mas ingenioso.  

Los cuatro enseguida se sintieron aludidos y miraron hacia arriba, sonriendo, después dejaron de prestarles atención.  Pero los amigos no pensaban dejar el asunto ahí.  Diego envolvió varios papeles formando una bolita. Se la mostró a Maximiliano, se rieron, y tomando bastante impulso con el brazo se la arrojó en la cabeza a uno de los muchachos.   En ese momento la sala estaba mas oscura porque trascurría en la película una escena nocturna en un bosque.     Cuando la bolita de papel dio en la cabeza de uno de los integrantes del grupo, los otros volvieron la cabeza como si lo hubieran sentido también, y en la penumbra de la sala ahora lucían como monstruos. Pero aquello solo duró un instante, y cuando la pantalla arrojó mas luz solo eran unos rostros pálidos. Mas a pesar de la brevedad de aquella imagen, Maximiliano y Diego sufrieron tremenda impresión, pero no comentaron nada por miedo a que el otro se burlara. Un rato después ya no estaban seguros de haber visto algo, y supusieron que la vista los engañó, pero seguían sintiendo una impresión desagradable.
Ahora eran los espectadores mas juiciosos de la sala, estaban como petrificados en sus asientos. Ya no era divertido, y la película era muy mala, parecía ser una producción independiente de pocos recursos. 

Se estaban por ir cuando el desarrollo de la película tomó un giro interesante, y supieron que era de vampiros. Entonces decidieron quedarse un rato mas.  
En la película se presentó una escena donde los vampiros rodeaban a una persona. El terror en las expresiones de la persona parecían muy reales, algo digno de un premio por la actuación. En la escena los vampiros se transformaron, sus rostros tomaron rasgos de murciélagos;  a Maximiliano y Diego se les erizó la piel al verlo. Aquellos rostros aterradores eran como los que creían haber visto en la sala, en el grupo de mas abajo. La víctima de la película no estaba actuando, era real.   En la película los vampiros empezaron a emitir un chillido muy agudo a medida que cerraban un círculo sobre su presa, y los espectadores de la sala comenzaron a emitir el mismo sonido, y la sala se llenó de chillidos espantosos. 
Los amigos quisieron salir de allí. Cuando se levantaron todos voltearon hacia ellos, y todos eran vampiros con cabeza de murciélago.  
En el final la película todos los vampiros tenían el hocico rojo de sangre, y se relamían o se chupaban los dedos, en la pantalla y en la sala. 

15 comentarios:

ValeAnny Alvarez dijo...

Por traviesos jeje!

José Luis Vassallo dijo...

Anotación. No ir a ver pelicula de terror al cine, ni producción independiente y por las dudas llevarme un collar de ajos. ;-) Muy bueno. Slds

Jorge Leal dijo...

Y una cruz, que nunca está de más ¡Jaja! Gracias José. ¡Saludos!

Jorge Leal dijo...

Ves, los cuentos también tienen moralejas. Así que ya sabes, mejor no molestes a nadie porque puede ser un vampiro ¡Jajaja!

José Luis Vassallo dijo...

Si también, pero pensaba que con el Ajo me podía hacer una ensaladita si me sobraba y no terminaba yo como plato principal con los vampiros. ;-) Slds.

ValeAnny Alvarez dijo...

Si mejor a portarse bien :) jeje

Anónimo dijo...

Jajajjja me encanto el cuento el final no me lo esperaba. Eso le pasa por estar haciendo el tonto y como dice una lectora de aquí. Es mejor portarse bien!! Por cierto soy tu nueva lectora me gustan muchos tus cuentos saludos desde España!!

Ely Rivero dijo...

Cuando vas a publicar otro cuento jorge? Este me encanto!

Jorge Leal dijo...

Un día de estos. Pensaba publicar mas, pero ahora se vino el mundial... ¡Jeje! ¡Saludos Ely!

Jorge Leal dijo...

Eres Alba, supongo. Gracias por tus comentarios. El cuento tiene una pequeña moraleja sí. ¡Saludos!

ValeAnny Alvarez dijo...

Jorgiito no nos abandones! Porfa publika mas te lo suplico. Yo odio el fútbol y me imagino k algunos kmo yo no miran el mundial. .. Aburrida total sin tus cuentos :(

Jorge Leal dijo...

Vale, creo que a mi país lo eliminan dentro de poco ¡Jaja! Lamentablemente, así que el mundial no me va a distraer mucho mas ¡Jaja! Igual no he dejado de escribir. No he publicado porque la mayoría son futboleros, como yo, y las visitas han bajado bastante. Pero por ti mañana voy a publicar la primer parte de uno. Por mientras vas a tener que mirar fútbol sí o sí ¡Jajaja! ¡Saludos!

ValeAnny Alvarez dijo...

Jajajajaja kn tal de no perderte veo hasta las luchas :) Gracias Jorge un abrazo :*

Anónimo dijo...

Se viene la remontada yorugua parece, mientras tanto no hay cuentos jajaja

Jorge Leal dijo...

Estaba todo planeado; ganarle al supuestamente mas débil no tenía gracia ¡Jajaja!
Cómo que no hay cuentos, ayer publiqué uno en el entretiempo. ¡Saludos!

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