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jueves, 19 de junio de 2014

La visita endemoniada (primera parte)

Alguien golpeaba la puerta, y lo hacía con una mano temblorosa, ya algo débil. Cuando Augusto fue a atender, antes de tomar el picaporte una sensación desagradable le recorrió el cuerpo. Ya había experimentado aquella sensación: algo muy malo estaba cerca, pero intuyó que no era la persona tras la puerta.  En el umbral se encontraba un hombre ojeroso con cara de espantado:

- Buenas tardes -lo saludó el tipo-. Soy Romario Gonzáles. 
- Que tal. Augusto Fuentes. ¿En qué puedo serle útil? 
- Me ha pasado algo muy raro, y sé que estoy en peligro y… es complicado de explicar. 
- Pase y hablamos -lo invitó Augusto. 

Antes de entrar Romario miró hacia todos lados, como si temiera que lo siguieran. Augusto vio que el tipo estaba muy nervioso, le ofreció café y fue a prepararlo. Romario se tronaba los dedos de las manos y se las restregaba nerviosamente. Algo lo afligía y mucho. 
Augusto volvió con dos tazas grandes de café, se sentó frente al otro y lo estudió nuevamente mientras lo veía sorber un gran trago.   Romario se sintió mas seguro allí y empezó a hablar. 

- ¿Usted cree en demonios y cosas así? 
- Creer no sería la palabra correcta, sé que existen, sí, pero en el que creo es en Dios -le contestó Augusto. 
- Claro, claro, pero sabe que existen esas cosas. Verá, estoy seguro que una mujer endemoniada, poseída o como se diga me está siguiendo. No la he visto desde aquella noche, pero sé que me va a encontrar, es como un presentimiento terrible. ¿Puede ayudarme? 
- Voy a tratar, pero tiene que decirme algo mas. Habló de una noche, cuénteme qué pasó esa noche, ¿por qué cree que un demonio está tras usted? 

En ese punto Romario dudó. Tenía que confesar algo delicado, que implicaba la muerte de dos personas. Pensó en dejar el asunto allí, pero al imaginarse nuevamente solo con su secreto, se decidió al fin: 

- Ocurrió hace unos días -comenzó Romario-. Era de noche, venía manejando por una ruta muy poco transitada. No sé cuánto rato estuve sin cruzar por ningún vehículo.     En una parte donde la ruta está rodeada por bosques, vi unas luces rojas que advertían sobre un vehículo parado, y el vehículo era una patrulla policial.  Pasé lentamente por ellos. Eran dos policías: uno había levantado el capó de la patrulla e iluminaba el motor con una linterna; el otro intentaba comunicarse por radio. Dentro del vehículo había alguien mas pero en ese momento no lo vi bien.  ¡Maldito sea el momento en que e detuve! Disculpe, pero es que estoy tan arrepentido, debí seguir y no detenerme…   Como sé bastante de mecánica, me detuve un poco mas adelante y les ofrecí mi ayuda.  En un primer momento los dos actuaron como desconfiados, supongo que es el procedimiento, pero después me agradecieron. No soy muy observador, pero los noté algo nerviosos.  
El que tenía el radio intentaba comunicarse una y otra vez pero el aparato estaba muerto. La primer impresión que tuve al mirar el motor fue que el auto era muy nuevo, y el policía me dijo que lo era. Cuando me dijo que todo el tablero se había apagado, quise verlo, y ahí fue cuando vi a la mujer. Estaba en el asiento de atrás. Tenía una cabellera larga y blanca pero muy escasa en volumen, tenía la cabeza calva en algunas partes, aunque no parecía ser muy vieja. Su sonrisa maligna y su mirada me hicieron erizar la piel. Enseguida traté de no verla mas y volví al motor. El policía debió notar que la mujer me impresionó, ellos tampoco se sentían cómodos.   Me dijo en voz baja que la mujer era parte de un culto satánico que mataba animales, y se sospechaba que también gente. Saber aquello me impresionó más.  
Después, miré para el asiento trasero y la arrestada ya no estaba allí. El que estaba con la radio lo notó también e iluminó la parte de atrás con su linterna, ya no estaba. ¿Cómo podía haber desaparecido así, con tres personas tan cerca? ¿Dónde estaba? Cuando uno de los agentes apuntó su linterna hacia el bosque la iluminó de frente. Ella sonreía con mas malicia todavía, y los retó a que la siguieran con un gesto de la mano, giró y se internó en el bosque. Los policías salieron corriendo tras ella. Apenas se habían internado en la espesura cuando comenzaron los gritos. Sin dudas eran los policías los que gritaban, y aquellos eran gritos de dolor, gritos desgarradores de agonía, de dolor inmenso. 
En ese momento me golpeó el terror. Salí corriendo hacia mi auto, y un instante después arranqué a toda velocidad. Pero la cosa no terminó allí, porque al mirar por el retrovisor vi espantado que la mujer o lo que fuera aquello me seguía corriendo velozmente. Estaba toda cubierta de sangre y su cara se había transformado horriblemente. Cuando aceleré mas, aquella cosa empezó a andar en cuatro patas, y casi me alcanzó, pero finalmente la dejé atrás. 
Había escapado pero ya no me sentí a salvo. Estoy seguro que va a venir por mí. ¿Me cree? 
- Le creo. La noticia de los policías despedazados sigue recorriendo los informativos. Así que usted estuvo ahí. ¿Alguien mas lo sabe? -le preguntó Augusto. 
- No, nadie. 
- Ya estaba presintiendo algo así. Mire, lamentablemente no está equivocado, seguramente vendrá por usted. Anda tras su terror, tras su miedo, eso fortalece a un ser así. Esa mujer voluntariamente habrá aceptado a un demonio. No estamos hablando de el Diablo. Tampoco un demonio así posee un poder que no se pueda combatir. Lo voy a ayudar. Lo mejor va a ser que se quede aquí, esta casa es muy segura. Están anunciando una tormenta para esta noche. Seguramente vendrá con el mal tiempo, pero lo vamos a enfrentar juntos. ¿Le parece? 
- Sí, muchas gracias. 

La tarde ya comenzaba a oscurecerse porque unas nubes oscuras se iban amontonando en el cielo. 

16 comentarios:

Ely Rivero dijo...

Que interesante jorge!!! Ya quiero leer el proximo cuento, ya extrañaba mucho estas espectaculares historias

ValeAnny Alvarez dijo...

Gracias! Me erizó la piel... tiene mucho suspenso y algo de acción :) ansío leer lo que sigue ♥

Anónimo dijo...

Y que sucedió? Donde esta la segunda parte?

Anónimo dijo...

Hola 😊
Este relato está interesante, me ha gustado 👍 Esperaré la segunda parte con ansias.
Saludos, Celia.

Anónimo dijo...

Excelente relato, espero la segunda parte con ansias :)

Jorge Leal dijo...

Gracias. La subo mañana. ¡Saludos!

Jorge Leal dijo...

Hola Celia. Muchas gracias. No te alejes mucho del blog ¡Jaja! ¡Saludos!

Jorge Leal dijo...

No hay, solo era un título engañoso. ¡Jaja! Hay sí, la publico este sábado. Saludos.

Jorge Leal dijo...

Que bien si te gustó, lo publiqué para vos, así no te aburres tanto en el mundial, aunque tu país anda muy bien. ¡Saludos, Vale!

Jorge Leal dijo...

Hola Ely. Que generosa. ¡Saludos!

José Luis Vassallo dijo...

Como siempre Jorge un relato interesante y ya nos has picado. ;-) Resta esperar la continuación. Como se agradece el poder leerte. Un abrazo.

Jorge Leal dijo...

Gracias. Espero que la otra parte guste también. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Me ha encantado la historia.Es suoer interesante!

Anónimo dijo...

Que interesante.Adoro la historia!

Jorge Leal dijo...

Y tienes dos partes mas para leer. Te espero por aquí. ¡Saludos!

Jorge Leal dijo...

Ya está la segunda parte. Gracias por comentar. ¡Saludos!

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