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sábado, 21 de junio de 2014

La visita endemoniada (segunda parte)

Crecía la noche y con ella la tormenta. Ya se oían truenos. Romario tenía los nervios destrozados; Augusto tenía que hacer algo para calmarlo. Su demoníaca visita estaba cada vez mas cerca.  

- Romario, venga aquí -le dijo Augusto, que se encontraba parado frente a una ventana. 
- ¿Ya vino? -preguntó muy preocupado Romario, y se levantó rápido del sillón donde estaba.
- No, tranquilo. Quiero que vea esta ventana. ¿Ve el grosor de las paredes? Y mire eso, esos barrotes son de acero. Hay prisiones con barrotes menos apretados y gruesos que estos. Los vidrios no son comunes, son laminados, como los de los parabrisas pero más fuertes. Ahora le voy a mostrar la persiana. Como ve, es metálica, y se engancha ahí abajo. Solo esta persiana podría detener a un intruso, y están los barrotes y el vidrio blindado.  Esta casa fue construida por alguien un poco paranoico, o por alguien que tenía algo muy valioso que proteger, en realidad no lo sé; pero como sea, esta casa es casi invulnerable. Lo que lo persigue a usted no va a poder entrar. 
- Que bien, ¿y las puertas? -dudó Romario. Augusto fue hasta la puerta y la golpeó con el puño. 
- Es acero de cinco centímetros, y mire las bisagras; por ahí no pasa nada. y además tengo otra cosa que nos va a proteger. Espere aquí, siéntese de nuevo, ya vuelvo. 

Romario se sintió un poco mas seguro. No lo había notado antes por su estado de nervios, pero era obvio que aquella casa era una pequeña fortaleza. 
Augusto volvió con un libro que parecía ser muy viejo, era un manuscrito: 

- Le voy a hacer una pregunta -le dijo Augusto, y se ubicó en un sillón enfrentado, dejando el libro en el posa brazos de este -. ¿Ha tenido usted un objeto muy querido, un objeto con el que pasara mucho tiempo, cualquier cosa, que un día perdió o lo robaron?
- No entiendo por qué me lo pregunta, pero sí, tuve muchos años un reloj de cuerda y lo perdí. 
- Bien, ¿y cómo se sintió luego de perderlo? 
- Lógicamente, mal, sentía que me faltaba algo. 
- Y era así. Le faltaba el objeto y la energía que había depositado en este, porque sin saberlo, depositamos energía en nuestros objetos mas próximos, sobre todo a los que le prestamos atención. ¿Entendió? 
- Sí, nunca lo había pensado, pero es hasta lógico. 
- Así es. Bien, lo que tengo aquí, este libro, es el diario personal de un padre católico que hizo varios exorcismos, todos exitosos. Este libro tiene parte de su energía, lo tuvo casi toda la vida.
He estudiado mucho sobre el poder de algunos objetos, y por todo lo que sé, le aseguro que este es poderoso.  Lo voy a desarmar con mucha pena, mas la situación lo requiere. Si pegamos sus hojas en las aberturas, nos va brindar una protección extra. 
- ¡Fantástico! -se emocionó Romario, mas el entusiasmo le duró poco-. Pero, aunque esta noche esa cosa no pueda entrar, ¿qué voy a hacer después? No voy a poder estar siempre acá. 
- No lo va a necesitar.  Le explico: el asesinato de los policías fue hace varios días, por lo que no creo que al demonio le quede mucho tiempo aquí. Los cuerpos poseídos se deterioran rápidamente, no duran.  Los adoradores del Diablo son unos tontos, creen que les va a dar poder, cuando en realidad solo firman su sentencia de muerte, y un pasaje de ida al infierno. A esa mujer, ahora un engendro, no le debe quedar mucho. 
- Eso es un alivio. 
- Sí, pero por otro lado, la tormenta que se aproxima le va a dar mucha energía, y va a hacer todo lo posible por entrar, o hacernos salir. 
- ¡Maldición! ¿Por qué a mí? ¿Por qué me persigue? -se desmoronó de nuevo Romario, y se echó hacia atrás en el sillón, con las manos en la cara. 
- Seguramente lo persigue porque el terror que usted sintió aquella noche fue muy fuerte, y eso es como un manjar para el demonio. Si sorprende a alguien que no sabe qué es, el terror nunca va a ser tan fuerte, aunque seguramente ya se cobró otras víctimas, pero usted es, digamos, “el plato principal”, y… tal vez hay algo más… Pero usted no se rinda. Vamos a sobrevivir a esta noche. Ayúdeme a pegar estas hojas. Tome estas -y Augusto le dio medio libro y un rollo de cinta adhesiva. 

La tormenta ya estaba encima de ellos. Relampagueaba, y tras una luz blanca estalló el primer rayo. La tempestad se precipitó sobre la casa, pero en el interior el sonido llegaba apagado, como lejano, porque hasta el techo era muy grueso. 
Augusto pegó una hoja en una de las dos ventanas de la sala, otra en la puerta. En la siguiente estaba Romario, pero en vez de pegar la hoja, la dejó caer en el suelo; estaba petrificado mirando hacia afuera. Cuando Augusto lo notó dio unas zancadas hacia allí y miró hacia donde lo hacía Romario. 
El demonio estaba afuera, los miraba a través de los ojos inyectados en sangre de la mujer. Lucía mucho mas horrible: ya no le quedaba cabello y tenía toda la piel flácida, blanca, y al sonreír con malicia se le caía el labio inferior hacia un lado. 

- ¡Romarioooo! ¡Ya llegué! -gritó el demonio con una voz espantosa. 

Continúa… 



23 comentarios:

  1. Pobre Romario.....no me gustaria nada estar en su lugar ja ja, muy bueno jorge, a esperar que pasa!!

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    1. Ely, en una historia así tú serías la mujer diabólica ¡Jaja! ¡Hasta mañana!

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  2. Estoy intrigado con esta historia esperare atento la tervera parte

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    1. Entonces por ahora va bien. Gracias por comentar. ¡Saludos!

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    2. Jorge que buen blog tienes, no las he leido todas las historias pero he leido varias, y todas me parecen buenas, estas para escribir una trama de un próximo silent hill jejej saludos!

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    3. Y esperare nuy atento la siguiente parte de este interesante cuento

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    4. Muchas gracias. No bromees que me la creo ¡Jaja! Pero quién sabe, dentro de un tiempo puede ser. Todavía tengo que mejorar MUCHO, pero creo que sigo progresando, yo lo siento así ¡jeje!
      ¡Saludos!

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  3. Muy buena historia, estaba esperando por tanto tiempo la segunda parte (solo fueron tres días pero no me aguanto las ganas de leer todo).
    Me encantan tus cuentos y ya leí todos los de este blog. Espero con ansias la tercera parte o hasta que termine.
    Saludos desde Argentina

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    1. Hola. Gracias, vecino. ¿En serio leíste todos?, son setecientos y pico. Hay varios lectores que dicen haberlos leídos todos, pero creo que algunos me están haciendo el cuento ¡Jaja! ¡Saludos, Rodrigo!

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  4. Muy bueno, a esperar la tercera :)

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    1. Gracias, Lucas. Te espero mañana. ¡Saludos!

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  5. Muy bueno de verdad me gustan mucho tus historias y no puedo esperar a la tercera parte

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    1. Gracias. No vas a tener que esperar mucho, la subo mañana. ¡Saludos!

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  6. Aaaaay dios! Pobrecito k miedo imagino estar en una situación asi se me sacude mi pobre bebé.
    Ya kiero leeer la próxima el día miércoles me hacen cesárea y no podre meter el celular al hospital. Extrañaré mucho loe cuentos :(

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    1. Lo publico mañana, así que tal vez puedas leerlo igual. Y... ¿Vale, estás por tener familia? ¡Que bien, te felicito! Otro futuro lector para el blog ¡Jaja! Te deseo buena suerte, amiga. Espero noticias. ¡Saludos!

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    2. Gracias Jorge ;) estoy de vuelta tuve un varóncito. A mis hijas les encantan tus cuentos también kmo a mi (los de terror no se los leo porque son pequeñas)
      Gracias y aki estoy kmo fiel lectora. Saludos amigo :)

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    3. Un varón, a ese puedes leerle cuentos de terror desde pequeño, porque ya está acostumbrado desde la panza ¡Jaja! ¡Saludos, amiga!

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  7. Buenas Jorge, impecable tu cuento y ya me imagine la casa, la bruja, todo, deci que estoy en el trabajo que si no mamita. ;-) Un comentario que me llamo la atención en un relato pusiste "La visita endemoniada (segunda parte)" y en el otro "La visita del demonio (primera parte)", variando "del demonio" por "endemoniada", es por algun tema particular? para llamar mas la atención de la situación? Slds.

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    1. ¡Jajaja! Es un error. Al cuento lo llamé "La visita del demonio", pero como no se trata del diablo (es solo un demonio, un ayudante, podría decirse), me pareció mejor cambiarlo, pero al poner la primer parte me olvidé, así de simple ¡Jaja! Ya está corregido. Gracias, José. ¡Saludos!

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  8. Hasta esta parte esta muy buena la historia, espero el final o lo que sigue :)

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    1. Gracias. El final está bueno, a mí me gusta ¡Jeje! Saludos.

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  9. Buenisimo! me encantan tus cuentos no puedo dejar de leerlos, tenes algun libro publicado?
    Marian

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    1. Hola Marian. Gracias. Todavía no. No tengo apuro, aún estoy tengo que mejorar mucho, y con el blog no me va mal. ¡Saludos!

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