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domingo, 28 de septiembre de 2014

La familia (segunda parte)


Pablo se sentía atrapado en una casa de locos. ¿Qué estaban tramando aquellos payasos? Las miradas del padre y del hijo eran macabras, al igual que la sonrisa de Elena. Ella no le soltaba el brazo y trataba de mirarlo a los ojos...
 La madre de Elena volvió a la sala y se sentó junto a su esposo y su hijo. Ahora eran tres los payasos que lo miraban sonriendo sospechosamente y sin decir una palabra. ¿Por qué hacían eso? Le pareció que disfrutaban de su confusión y miedo. Tenía que irse de allí. Aquello estaba muy alejado de una situación normal. Esperar a un invitado disfrazados de payasos, hacer bromas pesadas, mirarlo como lo miraban; era una locura. A Elena evidentemente le divertía mucho la situación, y lo miraba tentada a echarse a reír nuevamente. Sus ojos tenían la mirada que confundía a veces a Pablo, pero ahora no desaparecía enseguida como antes. Mientras tanto los payasos seguían disfrutando de aquel silencio tan incómodo para él. Tenía que largarse de allí como fuera. “Tal vez si digo que voy a buscar algo en el auto…”. 
Al planear marcharse recordó que Elena tenía las llaves del auto, la vio guardarlas en el bolsillo. Si tenía malas intenciones no se las iba a devolver. Igual podía salir corriendo, y si lo perseguían se metería en el bosque.  El hermano no parecía ser muy fuerte, pero el padre tenía que serlo, y enfrentar a los dos, llegado el caso, sin dudas iba a ser complicado. Y estaba la posibilidad de que Elena y su madre también lo atacaran. Podían tener armas ocultas en la ropa. ¿Qué hacía? Decidió primero tratar de irse por las buenas. Tal vez eran unos locos inofensivos, auque no parecían serlo.      Iba a decir algo cuando el payaso padre habló primero: 

- Bien, basta de esto. Muchacho, disculpa nuestras bromas. Fue una forma de probarte. Las bromas pesadas son parte de la familia, y para unirte a nosotros tienes que aguantar. Pero no te preocupes, hay límites, claro, y no estamos tan mal como debes estar pensando ahora. ¿Todo bien? 
- Pablo -intervino Elena-, ¿te asustaste mucho? Ven, les dije que se iba a asustar. 
- No me asusté -se defendió él-. Pero esto es muy raro para mí. 
- Tenías razón, Elena -dijo el padre-, lo asustamos, disculpa, hija. No creí que unas bromas fueran a asustarlo tanto. Muchacho, por favor, no nos tomes por unos locos. Venimos de una vieja familia de payasos. Es una tradición familiar, y para nosotros esto es algo normal. No te vayas, quédate a cenar. Discúlpame por haberte asustado. Si te vas Elena no me va a perdonar. Ella te quiere. Quédate. 

La mirada de los tres payasos había cambiado, y Elena ahora parecía apenada.
Pablo sintió un gran alivio, pero todavía quería marcharse. Aunque ella había vuelto a ser la que conocía, ahora su carácter le parecía una actuación, algo falso. Ya nunca la iba a ver como antes.

- Quédate, hombre -lo invitó el hermano-. Siempre les digo que esto es muy raro para el resto de la gente, pero el señor payaso aquí no me hace caso. 
- Ahora me está dando algo de vergüenza -dijo la madre-. ¿Qué pensarán sus padres cuando les cuente esto?
- No te vayas -le imploró Elena-. Nunca mas voy a dejar que te asusten. 

Él quería irse y mandarla al diablo pero no quería quedar como un miedoso. Se había asustado, mas no quería que aquella gente rara lo supiera. Ahora que ya no los veía como un peligro le resultaron repulsivos. “¡Payasos de pacotilla!”, pensó “Bastante se rieron de mí, pero el que ríe de último ríe mejor”. Se iba a quedar, iba a fingir que los aceptaba, les iba a prometer otras visitas, y después de esa noche, ¡al diablo! No le iba a contestar ni un mensaje. Después solo iba a ser una anécdota; la vez que salió con una loca y conoció a su familia ridícula de payasos. Eso se merecían por reírse de él. 
Fingió que lo ablandaron con sus pedidos y se quedó. Elena tenía una sonrisa sumamente amplia, una nueva sonrisa, una de las varias que había demostrado poseer. 
La madre dijo que la cena estaba lista en el comedor. Cuando se levantaron la mujer exclamó, como si acabara de acordarse: 

- ¡No le presentamos al abuelo!
- Es cierto -dijo el payaso padre-. Si no se lo presentamos después el viejo se va a enojar ¡Jajaja! El viejo… casi lo olvidamos. 
- Tienes que conocer a mi abuelo, te va a encantar -le dijo Elena. 
- Bueno, vamos a conocer al abuelo -estuvo de acuerdo Pablo. En su mente pensó: “El loco mas viejo. Partida de dementes”. 

De la sala pasaron a un corredor corto, después a la cocina, y de ahí salieron de la casa. En el fondo había una casa rodante bastante larga, de esas que usan en los circos. 
Pablo empezó a asustarse de a poco. “¿No será esto otra broma pesada?” 
La familia caminaba rodeándolo. Cuando llegaron frente al remolque Elena se puso a escudriñar por la ventana, adentro estaba oscuro. 

- Tal vez está durmiendo, no quiero molestarlo… -les dijo Pablo. 
- No, el viejo siempre está despierto hasta tarde. Se queda con la luz apagada porque es muy amarrete el viejo ¡Jajaja! -aseguró el padre, y le preguntó a su hija-. ¿Está en ese extremo? 
- Parece que sí, ¡ahí está! ¡Abuelo, te traje una visita! Ven, Pablo. 

Ella abrió la puerta y entró, y le extendió la mano. Pablo entró, aunque muy desconfiado. Adentro estaba oscuro, y enseguida le llegó un olor a putrefacción. 
Por la puerta entraba la claridad de una luz exterior. Ella fingió estar buscando un interruptor, pero sorpresivamente se volvió hacia él y lo empujó, y consiguió derribarlo. Acto seguido salió del remolque como una exhalación y cerró la puerta tras de si. Enseguida los de afuera explotaron en carcajadas, y Elena los acompañó. 
Cuando se levantó, el olor era mucho mas fuerte, y era porque su origen se iba aproximando. Al cruzar frente a la ventana la luz de exterior mostró a medias la cara arrugadísima de un payaso que tenía todas las señas de estar muerto, y lo indicaba también su olor. Pero aunque muerto igual caminaba, era un zombie. Se acercaba a pasos lentos, y empezó a gemir al ver a su presa.  Pablo intentó desesperadamente abrir la puerta. Sus intentos solo aumentaban las carcajadas que enloquecían cada vez mas allá afuera. Cuando el payaso-zombie lo alcanzó Pablo emitió unos alaridos de terror, que fueron contestados con mas carcajadas desde el patio. 
El zombie era muy fuerte, pero Pablo estaba decidido a vivir. El remolque se sacudía con la lucha que se desataba adentro. Los payasos se retorcían de risa. 
Cuando los gritos de Pablo empezaron a disminuir, también sus risas. Finalmente el padre dijo: 

- Si que nos divertimos con este, el número setenta y ocho. 
- Papá, es el número setenta y nueve -le aclaró Elena. 
- Como sea. Ya vamos a cenar. Dejemos al viejo comer tranquilo. 
- Papá -le dijo el payaso flaco-. Cuando tú mueras y te convirtamos en zombie, no sé cómo vamos a hacer para alimentarte. Un tipo para vos sería solo un aperitivo. 
- Pues no sé cómo, pero mas vale que se las ingenien, sino los voy a devorar a ustedes. 

Y entraron a la casa a las risas.  
Unos minutos mas tarde, intentaban abrir la puerta del remolque desde adentro. Después de muchos intentos esta se abrió, y Pablo cayó al patio. Tenía varias heridas y estaba casi todo cubierto por una substancia pútrida. El zombie-payaso quedó adentro, tenía la cabeza partida en dos.  Pablo se arrastró por el patio. Con mucho trabajo logró ponerse en pie. Ya estaba por internarse en el bosque cuando, de repente se detuvo en el borde de este y giró lentamente hacia la casa.  El zombie lo había mordido varias veces. Además de lo que sentía por las heridas, percibía cómo algo se iba desparramando por su cuerpo. Pronto se iba a convertir en un zombie. ¿Para qué huir? Mejor era cobrarse lo que le hizo la familia. Entró por el fondo y se ocultó en una pieza. Un instante antes de morir Pablo pensó: “Querían que me quedara a cenar, pues bien, no los voy a defraudar”, y expiró con una sonrisa.  
Poco rato después, Elena creyó escuchar un ruido, eran pasos que iban hacia donde estaban ellos.   

Tercera parte: http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2014/10/la-familia-tercera-parte.html

35 comentarios:

  1. Excelente historia de payasos, familia loca y zombies. ;-) La verdad otra vez sorprender con tus giros en la historia Jorge. Muy bueno. Te felicito y muchas gracias. :-) Un abrazo.

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    1. Los payasos... siempre aportan algo ¡Jeje! Gracias a ti. ¡Saludos!

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  2. Que bueno que buenooo!!!!! Jajajaaj me encanto que locos mare mia jajaj!
    Atte: alba desde España. Saludos!

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    1. Gracias, Alba. Siempre tan atenta en tus comentarios. ¡Saludos!

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    1. Vale, supongo que notaste que estoy publicando mas seguido. Es para que no te aburras. Ya tienes una familia bastante grande ¡Jaja! ¡Saludos!

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  4. Excelente historia Jorge, dejó de entrar un par de días y al volver me encuentro con tremenda historia. Genial!!!! Saludos desde Veracruz, México. Att Juan Carlos

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    1. Ya ves, Juan, por eso les digo que estén atentos ¡jaja! Gracias. ¡Saludos!

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  5. Estubo genial, pero quiere decir que si no lo matan se desatara un nuevo apocalipsis zombie

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    1. Es cierto, es uno de los caminos que podría tomar la historia. Gracias. ¡Saludos!

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  6. waooo me encanto valla imaginacion la tuya es magnifico att kary

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    1. Gracias, Kary. Tanto tiempo sin leernos. ¡Saludos!

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  7. sii jorge es verdad pero.aunq luegoo no comentoo aki andoo al pendiente.checando a diario el blog para toparme.con tus grandiosos relatos saludos att kary

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    1. Eso es lo importante, que visites el blog. Mira que en estos días voy a continuar esta historia. Saludos.

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  8. Guau payasos y zombis o sera payasos zombis?solo en este universo en fin un relato genial como para un cortometraje ¿no?saludos señor jorge att :Regina

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    1. Gracias, Regina. En el universo del blog hay todo tipo de payasos, solo no hay payasos buenos ¡Jaja! Y voy a continuarlo. No lo pensaba hacer, pero al contestar el comentario de abajo se me ocurrió una idea, y ahora tengo ganas de seguirlo.

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  9. Continúa la historia Jorge , tienes un talento e imaginación únicos .

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    1. Muchas gracias, Jose. Pues la verdad, creo que esta historia tiene que terminar aquí. Como bien observó otro lector, si Pablo los mata después podría desencadenar una epidemia zombie, y no quiero que ese personaje cargue con eso, y si no los mata los payasos locos ganan, y a los lectores no les va a gustar. Claro, hay otra posibilidad; él puede morderlos a todos antes de que lo liquiden, y de esa forma los payasos no se salvarían, y al convertirse en zombies después ellos podrían comenzar la epidemia. Esa idea me está gustando. Al escribir esto se me están ocurriendo cosas ¡Jaja! En serio, y creo que sería una buena historia. Puedo sumarle mas payasos, y ya sé cómo ¡Jeje! Gracias por la sugerencia. Te iba a decir que no había continuación, pero se me ocurrió al contestarte. Hoy mismo me pongo a escribirla. La idea llegó con fuerza. Gracias. ¡Saludos!

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    2. Continuación???? :-OOOOOOOOO La que se viene. Slds.

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    3. Sí. No continuaba, pero se me ocurrió una idea. Lo malo es que tengo tantas cosas por hacer que ya me están sobrando las ideas. Voy a tener que contratar escritores, o vender ideas ¡Jaja! ¡Saludos!

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    4. Genial!! Que bueno que continúe sera fantástico leer más y más ay no cada vez que leo un cuento tuyo de aquí o del otro blog me transporto ;) saludos amigo! ! :*

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    5. No va a continuar mucho mas; un capítulo, o dos si me queda muy largo. ¡Saludos, amiga!

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  10. Que bueno que continuaras la historia, estaré al pendiente para no perdermela. Saludos!!!! Juan Carlos

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    1. Sí, al final sigue. Esos payasos...
      Te espero por acá entonces. ¡Saludos!

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  11. SOS UN CAPOOO MAL JORGEEEE :)
    QUE BUENAS HISTORIAS
    VALE LA PENA TANTA ESPERA ..
    P/D:tus mejores historias son sobre payasos .. Genioo
    Lisandro

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    1. ¡Jaja! Gracias, Lisandro. Es porque con payasos es bastante fácil asustar. ¡Saludos!

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  12. Hola, muy buena Historia!! como todas!!! a cada rato entro al blog desde el trabajo para encontrarme con estas increibles historias!!! por curiosidad cuando la de Tito!!! hace mucho que no aparece jajja
    saludos desde Argentina

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    1. Hola. Gracias. La de Tito está en el tintero. Pero de todas formas la historia ya está completa (en mi cabeza), y cuanto mas tiempo las tengo ahí, generalmente sale buenas; eso creo ¡Jaja! ¡Saludos!

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  13. Lo dicho eres muy bueno escribiendo estas hermosas historias de terror a mi siempre me tienen en suspenso , mil felicidades por tan buenos relatos pocos son los privilijiados con una imaginacion tan amplia siguenos sorprendiendo con tus relatos . Y nuevamente mil felicitaciones. Soy Katherine

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    1. Katherine, te agradezco el comentario, muy amable. ¡Te mando un saludo desde Uruguay!

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    2. Gracias sigue escribiendo lo haces mucho muy bien saludos desde North Carolina Katherine

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  14. no hay duda que tienes un gran talento como escritor.. este fue uno de los que mas me gusto esta muyinteresante sigue asi Éxitos..

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    1. Muchas gracias, Shasha. Entonces seguramente te va a gustar la continuación. ¡Saludos!

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  15. muy buena la historia!! la verdad me atrapo de comienzo a final. t felicito!! saludos desde Argentina!

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    1. Gracias, vecino. Y esta sigue. Voy a tener que modificar el título de esta porque ya puse que era el final, es que no tenía pensado seguirla ¡Jeje! Te espero por aquí. ¡Saludos!

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