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martes, 9 de septiembre de 2014

La marioneta

Sergio recordó algo de pronto y apagó la motosierra. ¿Era allí donde había pasado aquello, o era más adentro en el bosque? Observó la fronda que se extendía en todas direcciones y no estuvo seguro; había pasado mucho tiempo. Pensó que de todas formas no importaba. ¿Qué probabilidades había de que fuera aquel mismo árbol…? 
Volvió a encender la motosierra y tumbó el árbol. Después le cortó los gajos, y hecho eso lo ató para que su mula lo arrastrara. 
Cuando iba saliendo del bosque por un sendero se cruzó con un conocido: 

- ¡Hola, Sergio! -lo saludó el conocido-. Llevas buena leña ahí.
- ¡Hola! Es una madera buena sí, pero no es para leña, es para mis marionetas. 

Y cada uno siguió por su camino. Al llegar a su hogar usó una palanca para rodar el tronco y lo colocó sobre otros. Al otro día lo llevó hasta su aserradero y lo cortó en tablones y trozos rectangulares. La madera estaba verde y tenía que esperar para utilizarla. 
Le echó mano recién un año después. Ahora la trabajó a mano. En su taller de marionetas fue tallando la piezas que formarían las partes articuladas de su marioneta. Esa tarea le llevó días. Por las noches, cuando ya era muy tarde, su esposa iba hasta el taller para llamarlo, y casi siempre era la misma discusión: 

- Te vas a arruinar la vista con esos muñecos -le decía su esposa desde la puerta. 
- Que no son muñecos, son marionetas, y este todavía es mi trabajo, y nadie se ha quedado ciego trabajando. Ve, que ya estoy por terminar -le respondía Sergio, sin apartar la vista de su trabajo.
- Ya dijiste eso varias veces. Después andas con los ojos adoloridos. Los años no pasan solos… 

Solo le faltaban los últimos retoques a la marioneta que fabricara con la madera recogida en el bosque. 
Cuando terminó de dibujarle y pintarle la cara la contempló satisfecho; mas al observarlo bien quedó algo desconforme con lo que transmitían los ojos y la sonrisa de la marioneta, no era lo que él había pretendido. Pensó que tal vez su mujer tenía razón. Se restregó los ojos y bostezó. Le iba a colocar las cuerdas al otro día.  Y fue a acostarse entre nuevos bostezos. Pero una vez acostado algo no lo dejaba dormir. ¿Por qué le habían salido así los rasgos de la marioneta? ¿Sería que su pulso ya no era el mismo?
Sergio se irguió de pronto y escuchó. Había ruidos en su taller. No quiso despertar a su mujer para no asustarla; había tantas cosas allí que hasta un ratón podría hacer un alboroto.  Al encender la luz quedó petrificado de horror: la marioneta no estaba donde la había dejado, ahora colgaba de una cuerda que le envolvía el cuello, y sus manos y piernas temblaban como tiembla un recién ahorcado.
Sergio ya había visto aquello, fue muchos años atrás. Cuando recorría el bosque y de pronto vio a un hombre que acababa de colgarse; y fue en el árbol que él taló años después para hacer aquella marioneta.  
Cortó la cuerda y metió a la marioneta en una caja. Al otro día quemó la madera que aún le quedaba, pero no se atrevió a destruir a la marioneta, y solamente la enterró en el bosque dentro de un cajón pequeño. Un tiempo después volvió al lugar donde enterrara la caja, y descubrió que la tierra estaba removida desde hacía tiempo.  



17 comentarios:

Anónimo dijo...

WAO....! SI ME ASUSTÓ CUANDO LA MARIONETA ESTABA COLGADA
SIGUE ASIENDO MAS CUENTOS JORGE ME ENTRETENGO MUCHO
SALUDOS DESDE PERÚ. AXEL

José Luis Vassallo dijo...

Excelente historia y el final bien de ohhhhhh. Muchas gracias Jorge. :-) Un abrazo.

Jorge Leal dijo...

Gracias. A este cuento lo publiqué primero en mi otro blog. No es el comienzo del muñeco embrujado Tito, pero bien puede ser un primo de él ¡Jaja! En estos días voy a ver si publico el comienzo de Tito; lo voy a subir en "páginas" no en entradas. Un abrazo.

Jorge Leal dijo...

Gracias, Axel. ¡Saludos!

Anónimo dijo...

Qué feo, ni imaginar a esa marioneta por ahí 😱. Saludos Celia

Anónimo dijo...

Humm este cuento es repetido me parece que del año pasado igual esta bueno,publique más porfís estoy mal acostumbrada a sus cuentos y entro cada semana a ver si hay nuevos, gracias

Jorge Leal dijo...

En este blog no lo había publicado, fue en el otro. ¿Ya leiste todos entonces? Bueno, Gracias. En estos días voy a publicar. Saludos.

Jorge Leal dijo...

Hola Celia. No sé si la marioneta todavía ande por ahí, porque escuché que estaba con graves problemas de polillas ¡Jaja! ¡Saludos!

Anónimo dijo...

Si de hecho leía ambos blogs este desde hace cómo 2 años pero hace poquito que me animé a comentar, y me ha gustado la evolución de sus cuentos desde su corrección de ortografía hasta el estilo que sin sonar muy salamera creo que es unico lo cual se agradece, así como que siempre este al pendiente de sus lectores que como yo tenemos una opinión de sus relatos y sin más x el momento le agradesco el favor de su atención,saludos desde Mexico.pd: me llamo Regina pero aparesco como anónimo porque no tengo cuenta chao

Anónimo dijo...

Me costo un par de semanas pero los he leído todos, tomándose el tiempo necesario se disfruta cada cuento y ninguno me decepcióno. Felicitaciones escribes de maravilla. Saludos desde Veracruz, México. Juan carlos

Jorge Leal dijo...

Muchas gracias, Juan. Tienes mucha constancia ¡Jeje! Leer todo este blog...
Yo a los primeros trato de no leerlos mas porque me da pena ¡jaja! De Veracruz tengo unos cuantos lectores, podrían formar un club por ahí jeje. ¡Un abrazo, Juan!

Jorge Leal dijo...

Sí, voy mejorando, aunque todavía me falta mucho. Como ya he dicho otras veces, mis cuentos mas viejos me dan bastante vergüenza ¡Jeje! Pero en vez de eliminarlos como hacen la mayoría, o todos los que escriben, los dejo ahí para que vean que cualquiera puede escribir, siempre que tenga MUCHA imaginación (no queda bien que yo lo diga pero es la verdad). Muchas gracias, Regina. ¡Saludos!

shasha cardenas dijo...

uy que miedo.. estuvo muy bueno sigue así éxitos¡¡. Saludos desde Perú

Jorge Leal dijo...

Gracias, Shasha. Hasta pronto, muchacha. Un abrazo.

ValeAnny Alvarez dijo...

Me recordó a una película ke se llama death silence de unas marionetas jajaja!

Anónimo dijo...

Hola Jorge en el día de ayer descubrí tus cuentos y te confieso que me atrapaste eres increíble, genial, talentoso no cualquiera es capaz de elaborar tantas historias y que sean buenas ya perdí la cuenta de cuantas he leído pero pienso leer todas las que haz subido y también las que subas en el futuro. Soy de Puerto Rico soy Stephanie y soy adicta a la lectura especialmente a las de terror pero mucho más a los zombies. Felicidades éxito sigue asi y espero pronto encontrarme una saga tuya...

Jorge Leal dijo...

Hola Stephanie. Muchas gracias. Fue muy difícil escribir todo esto, mas sabiendo que hay gente no valora mi trabajo (ni el de nadie) y solo intenta aprovecharse de él; pero como sé que también hay buenos lectores, bueno, sigo adelante.
En el blog hay pequeñas sagas. Aquí una: http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2014/02/gente-de-circo-5.html
Este es el último cuento pero en él están los enlaces hacia los otros. También he escrito sobre un mismo personaje pero en cuentos aislados. Sobre Tito, un muñeco embrujado, además de algunos cuentos independientes también hice un par de historias que una es la continuación de la otra. Las puedes encontrar en la sección "Páginas", en la parte derecha. ¡Bienvenida! Espero tus comentarios. ¡Saludos!

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