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jueves, 12 de noviembre de 2015

El Bosque De La Bruja

El bosque no era muy grande y conocía perfectamente sus límites, por eso no me puse nervioso cuando caí en la cuenta de que estaba perdido. Solo tenía que caminar derecho y pronto saldría en uno de sus límites. Lo peor que podía pasar es que saliera en la parte mas alejada, y en ese caso solamente serían unos pocos kilómetros mas.
Las liebres que pretendía sorprender en ese bosque parecían muy astutas ese día, pues por mas que busqué con mucha atención y recorrí mucho terreno no pude hallar ninguna. Y para mi disgusto empezó a nublarse horriblemente. Agrupaciones de nubes grises parecían venir de todos lados para disminuir la luz sobre el bosque.

 Las veía cruzando allá arriba entre las copas enloquecidas de los árboles, porque ahora soplaba un viento arremolinado que empezó de pronto. En medio de esa tormenta creciente sentí en su máxima expresión la desagradable sensación de estar perdido: esperaba encontrar un paisaje y había otro, cuando creía reconocer una parte y deducía dónde iba a salir, desembocaba en un lugar distinto, desconocido. ¿Cómo podía ser? ¿Dónde diablos estaba? Respire hondo y pensé...
 
Hacia donde caminara tenía que salir en algún lugar conocido, no podía ser de otra forma, eso si no encontraba antes los caminos a la vía del tren que limitaban el bosque. En cualquier momento me iba a orientar de nuevo. Elegí un rumbo y traté de caminar derecho. Algunas ráfagas repentinas hacían que las ramas me azotaran. Cada vez estaba mas oscuro, otra cosa rara, porque era muy temprano todavía como para que oscureciera de aquella forma. Una tormenta oscurece el cielo, pero tanto ya era absurdo. Cuando salí a un claro me desconcerté mas; en el claro había una casa muy oscura de paredes de piedra. Tantas veces había cazado en aquel bosque y nunca había visto aquella casa. Y no parecía nueva, por el contrario, se hallaba bastante desvencijada. Era por demás extraño que no la hubiera notado anteriormente, pero allí estaba, y no podía haber salido de la nada.

Para seguir mi camino sin desviarme tenía que pasar cerca de ella. De solo pensarlo un escalofrío me recorrió la espalda. De ninguna forma iba a pasar por allí. Ni intenté rodear el claro, solo volví sobre mis pasos. El bosque era un caos de árboles aullando que se sacudían de un lado para el otro, y volaban hojas y ramas por todas partes. Tuve que avanzar con los antebrazos protegiendo mi cara. En aquella confusión intenté distinguir algo, pero seguía perdido. Avancé como pude otro trecho largo. De pronto, un claro ante mi, y en él, la misma construcción oscura de la que creía alejarme. 

Entonces empecé a desesperarme. La observé un instante. En una de sus ventanas me pareció ver algo. Retrocedí instintivamente al ver que era una cara muy flaca, arrugada, de pómulos salientes y una enorme nariz retorcida que terminaba en una punta muy delgada. Me estaba mirando y sus ojos amarillentos eran pura malicia. Seguí retrocediendo hasta que el bosque enloquecido me engulló de nuevo. Algo estaba muy mal en aquel lugar. Aquella no solo era una vieja fea y de mirada maligna, era una bruja. Entonces se me ocurrió que tal vez estaba viviendo una pesadilla, pero enseguida vi mi error; los latigazos de las ramas aún me dolían, y en un sueño no se siente dolor. 

Por suerte soy alguien a quien le gusta reflexionar. Ya estaba algo cansado, si seguía intentando escapar de aquella casa solo iba a empeorar mi situación. Era mejor conservar las energías, observar todo con atención y prepararme para defenderme. Pensé que cualquier cosa que me diera confianza sería buena. Tenía mi escopeta mas los cartuchos eran para liebres, no iba a poder hacer mucho con ellos. Me podría servir como primer defensa pero necesitaba algo mas. La escopeta misma era un objeto contundente pero quería algo de mas alcance. En el bolsillo tenía una navaja multiuso, una Victorinox Hunter, pero con una hoja de aquel tamaño qué podía hacer. Mas sí me iba a servir para improvisar una lanza. Necesitaba una rama pesada, un garrote con punta en un extremo. 

Pensé rápidamente. Asumiendo que lo que me estaba haciendo aquello era una bruja, el asunto era qué tan fuerte era la ilusión o hechizo que me mantenía allí. El bosque no era muy grande, eso era un hecho, por lo tanto, si todavía no salía de él era porque cuando me acercaba al límite la bruja me hacía retroceder con una ilusión, sin dudas la de la casa. Esta vez, si me encontraba de nuevo con aquella ilusión iba a seguir por aquel lado igual. Y si me topaba con la bruja la iba a enfrentar como pudiera. Me pareció que era mi única salida.

 Atribuyo a mi actitud el haber salido bien librado de aquella situación. Cuando cortaba una rama con la sierra de la navaja, de pronto reconocí el lugar, busqué con la vista y vi un camino. Fue algo tan raro que hasta ahora nunca se lo conté a nadie. Ya no estaba nublado, y entre los árboles apenas soplaba una brisa. Estoy seguro de que si me hubiera dominado el terror jamás hubiera salido de aquel bosque, sería otro mas de los que desaparecieron en ese lugar después de lo que me pasó. Ahora ya nadie se aventura en el bosque de la bruja. 

14 comentarios:

  1. Bien ahi hermano me gusta la actitud de tus personajes en estas ultimas historias..aplausos..un saludo..Willy

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    1. Gracias, Willy. Este cuento no es nuevo, es uno viejo que había subido a otro blog y ahora retoqué un poco. Te identificas porque eres hombre de acción; solo te puede asustar algún oso hormiguero, que es el animal mas peligroso, según las hormigas ¡Jaja!

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  2. Jorge tengo una pregunta existencial creo que personal y sin ninguna intención de ofender menos molestar, con todo respeto. Que puede cambiar el hecho de que no dejes de publicar más aquí? Espero no molestar con esa pregunta pero no me aguante. Abrazo, Raúl Sesos

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    1. ¿Qué cambiaría si no dejo de publicar? Pues la verdad, me parece mas lógico que preguntaras qué cambiaría si dejo de publicar, y mi respuesta sería, para ustedes nada, para mí sería malo porque me gusta escribir cuentos de terror, y no quiero terminar haciendo solo cuentos para niños, o dedicándome a otra cosa que no tenga nada que ver con escribir. No digo eso como una amenaza ni nada que se le parezca, como si fuera el único y el mejor que publica en internet, hay otros y mejores. Lo digo porque es verdad. Supongo que tú tienes un trabajo, ¿Qué harías si ya no pudieras vivir de él? Supongo que buscarte otro, ¿no? Y si tu pregunta está bien formulada, bueno, no sé, ¿quieres que deje de publicar? Pues yo quiero seguir, pero no todo depende mío. Volviendo al ejemplo que te di de tu trabajo, ¿qué crees que diría tu gente si decidieras seguir en él solo porque te gusta? Es tremendamente injusto pretender que los artistas trabajen solo por amor al arte, es una hipocresía. Para entenderme solo tienes que ponerte en mi lugar. La imagen del artista lumpen, del casi vagabundo que crea solo por crear es algo fomentado por los que quieren servirse de lo que hacen. Si la mayoría de los escritores (de los buenos) eran pobres o no pudieron vivir siempre de lo suyo era por culpa de las editoriales. Si lo que propones es tengo que seguir igual como sea, aunque no tengas mala intención igual me estás insultando.

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    2. Jorge, escribí con sueño ese comentario y veo que escribí mal, pido disculpas. Quise expresar, que podemos hacer los lectores tuyos, para cambiar tu postura de dejar de publicar. Ahora si formule correctamente creo, que podemos hacer para mantenerte publicando? en otras palabras ,disculpe el mal entendido iniciado por mi persona, mis respetos

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    3. Por supuesto que esto merece total apoyo sea logístico material o económico. Estoy muy de acuerdo, no se puede vivir del amor dice la canción, abrazo

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    4. Entendido jorge ! Déjame darte una mano compartiendo el Link de tus cuentos y blog. Un abrazo desde muy lejos

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  3. Basta, genial, como siempre, y lo peor saber que viene enredada de una fuente que ha vivido algo así, a mi tambien me han llegado historias de ese estilo, las cuales escuchaba fascinada, genial la manera de relatarlo, como siempre cumpliendo con las expectativas, a mi primo le paso algo similar.Un saludo enorme, seguí así que se nota tu madera de escritor! Analia

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    1. Muchas gracias, Analía. A esta historia no me la contó nadie y no es verídica, es ficción nomás, como casi todo lo del blog. ¡Saludos!

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  4. Jajaja intimido a la bruja, eso no lo esperaba; siempre me sorprendes. Me encantan tus historias por eso, no son predecibles.

    Stephanie

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    1. Mis personajes a veces se salvan con una actitud firme o agresiva por poderoso que sea lo que lo acecha, y esa es una idea que saqué de la naturaleza, porque los depredadores a veces dudan ante las presas que se le plantan firme. Gracias. ¡Saludos!

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  5. Muy bueno Jorge. Senti desesperación al no podre salir del bosque... y luego me acordé que solo estaba leyendo, genial historia. Saludos

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    1. Que mal, con lo que me esmeré para que se angustiaran hasta el final ¡Jajaja! Cuando haga mejor mi trabajo no vas a poder escapar ¡Jaja! Ya verás dentro de unos años. Gracias. ¡Saludos!

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