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lunes, 2 de noviembre de 2015

Juego De Payasos (última parte)

¡Hola! Este cuento termina aquí pero no va a ser lo último que leerán de este personaje. Si no saben de qué estoy hablando, lean primero la primer parte: http://cuentosdeterrorcortos.blogspot.com/2015/09/juego-de-payasos.html


                        El Último Esfuerzo Del Payaso
Santiago estaba preparado mas eso no evitó que se sintiera algo nervioso. Ese día hacía exactamente un año que el payaso había matado a sus amigos, y cuando se hiciera noche él iba a intentar destruirlo. Ambrosio eligió esa noche, no era casualidad. Santiago tenía que aprovechar la emoción que le producía ese recuerdo y convertirla en coraje para ejecutar el ritual correctamente y con la confianza suficiente.

El cura inventó otra excusa y los padres de Santiago se la creyeron. Al él no le gustaba hacer eso y mucho menos arriesgar la vida del muchacho, mas este tenía un deber que cumplir y los fines justificaban los medios. Los dos partieron en la combi rumbo al terreno baldío donde estaba el payaso fantasma. Dejaron el vehículo a una distancia prudente y siguieron a pie. Ambrosio descansaba su mano sobre el hombro del muchacho, dándole fuerzas sin hablar. Los dos tenían un amuleto que, a diferencia del falso que le dio la bruja, sí servían para mantener al payaso alejado; pero Ambrosio contaba con que el payaso también tuviera otros trucos, y superarlos iba a depender de la voluntad y el espíritu de Santiago. Por su parte el muchacho caminaba intentando controlar los recuerdos que desfilaban alocadamente por su mente. Cuando alcanzaron el terreno suspiró hondo y  la respiración se le entrecortó un poco. El cura lo notó y dijo para animarlo:

—Cuando sientas que tu voluntad flaquea piensa en tus amigos, seguramente ellos te van a ayudar, y recuerda que el payaso va a intentar asustarte para que te distraigas. Yo voy a estar a tu lado. ¿Estás listo?
—Sí, ya es hora de que esa cosa deje de existir.

Y los dos se adentraron en el terreno. Los pastos ya habían tomado el lugar y estaban bastante altos. Soplaba mucho viento, estaba oscuro, y los pastos que los rodeaban tanto se erizaban como aplanaban o revolvían furiosamente. 
Siguiendo la técnica de su maestro, había memorizado el ritual y no necesitaba llevar el libro. En cuanto divisara al payaso iba a empezar a recitar en latín unas palabras muy poderosas que influirían sobre la energía malsana del lugar. Santiago giraba hacia todos lados para que el payaso no lo sorprendiera. De todas formas se sorprendió cuando vio al payaso deslizándose rápidamente hacia él. El fantasma tuvo que detenerse a unos tres metros (el amuleto no lo dejaba acercarse mas) y empezó a rodearlos.

—Empieza ya —dijo Ambrosio, que aunque no podía ver al fantasma sí sentía su energía.

Empezó a recitar el ritual. El payaso se tomó la cabeza con las manos y empezó a sacudirla hacia los costados. Aquellas palabras lo afectaban. Después lo miró con un odio indescriptible y luego sonrió con mucha malicia. De pronto Santiago se vio dentro del circo que él quemó. Ese cambio asombroso de escenario lo hizo desconcentrarse. Ahora tenía que comenzar de nuevo. En el terreno, Ambrosio vio que el muchacho giraba y miraba alto como si hubiera algo mas allí. En el circo Santiago contemplaba las gradas que estaban repletas. En ellas vio a sus padres, y estos le hicieron señas para que se acercara a ellos. El muchacho sabía que aquello no era real, pero cuando empezó a recitar de nuevo y la gente que estaba cerca de él comenzó a reírse, eso lo hizo dudar.

No era solo una imagen, experimentaba también muchas de las sensaciones que había sentido aquel día en el circo, solo había una diferencia, no experimentaba la vergüenza que el payaso le hizo sentir aquel día. Comenzaba a sentir algo similar pero era porque estaba recitando en latín y a la gente la daba gracia. Su madre bajó las gradas y le murmuró disimulando:

—¿Qué estás haciendo? Deja de decir tonterías que ya eres grande. La gente se ríe...

Él pensó en lo que estaba diciendo, ¿qué estaba diciendo? Recordó sus vivencias del último año pero no estaban claras. ¿Había vivido todo aquello o lo había imaginado? Esa realidad, la de ahora, era mejor, por qué volver a la otra, a la difícil. Era un sueño muy tentador. Al mirar a su madre, esta le indicó algo disimuladamente, que se quitara lo que tenía en el cuello. Él lo miró y vio que era un feo collar con un bastante pesado amuleto. La gente se reía también de eso. Cuando ya iba tomando la cadena con sus manos para alzarla sobre su cuello, escuchó una voz que sonó muy lejana: “Piensa en tus amigos”. ¡Sus amigos! Recordó de pronto que el payaso los había matado, y que él les había jurado vengarlos. Ahora lo que veía ya no le parecía tan real. Pensó en sus amigos y recordó el velorio y el entierro. Aquello era doloroso pero real. Recordó todo. Su madre, su padre y todos ahora lucían diferentes, eran todas las personas que el payaso había matado a lo largo de su vida, y entre ellos descubrió a sus cuatro amigos; tenían los cuellos torcidos, los ojos desorbitados y a dos de ellos le colgaba la lengua.

Aquello lo impresionó pero a la vez le dio valor, y volvió a recitar con fuerza aquellas palabras tan poderosas. Esa ilusión se rompió y todo quedó negro.  Entonces empezaron a aparecer cosas como si una luz fuera creciendo. Estaba nuevamente en el circo mas ahora todos los de las gradas eran payasos. Santiago retrocedió hasta el centro de la pista. Todos los payasos eran diferentes y muy horribles a su manera. Empezaron a descender de las gradas, y retorcidos y con bruscos movimientos grotescos que acompañaban con sonidos guturales y gruñidos fueron avanzando hacia él. Algunos eran enormes y flácidos, con cabezas desproporcionadamente grandes y bocas que les llegaban hasta las orejas. Otros payasos eran pequeños como duendes pero sonreían maliciosamente y eso los hacía aterradores. También los había de proporciones mas normales pero sus caras eran mas monstruosas todavía porque tenían la apariencia de estar muertos desde hacía mucho tiempo. Y esa multitud infernal se fue acercando mas y mas por todos lados.

Santiago siguió diciendo aquellas palabras. Cuando una multitud de brazos y manos asquerosas ya arañaban el aire que lo rodeaba, Santiago terminó el ritual y todo desapareció. Volvió a estar en el terreno, Ambrosio estaba a su lado y frente a él, a unos metros se hallaba el payaso. Ahora se veía mas como un hombre, y cuando un agujero llameante se abrió tras él en sus ojos se vieron el terror y la desesperación. Las llamas del agujero empezaron a girar en espiral hacia adentro y el payaso comenzó a ser succionado, entonces lanzó un grito desesperado y manoteó el aire frenéticamente cuando sus pies fueron absorbidos por el fuego que cada vez giraba mas rápido. De pronto Santiago se vio rodeado por sus amigos, y todos juntos vieron como el payaso terminaba de desaparecer en el fuego del infierno.

—Ya ven, cumplí lo que les prometí —dijo Santiago profundamente emocionado. 
—Confiábamos en que lo ibas a hacer, amigo. Algún día vamos a reunirnos de nuevo. No nos olvides —dijeron todos a la vez. 
—Nunca voy a olvidarlos —les aseguró Santiago. 

Sus amigos sonrieron y después desaparecieron. En el terreno se sentía ahora un olor fresco a gramilla. Ambrosio, que había sentido todo lo que pasó, le tendió la mano para felicitarlo.

—Lo has conseguido, Santiago. Ahora eres todo un exorcista. El bien cuenta con otro defensor aquí en la Tierra. Vayámonos de aquí.
—Así es, lo hice. Le agradezco todo lo que me enseñó —dijo Santiago con la voz quebrada y un torrente de lágrimas bajando por sus ojos.  
Y alumno y maestro se alejaron por la calle oscura. 

21 comentarios:

  1. Hola, Jorge... Se me hizo corto pero en definitiva lleno mis expectativas.

    Stephanie

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    1. Gracias, Stephanie. Es corta porque esta parte iba a ir incluida en la anterior, pero como no me daba el tiempo la corté ¡Jaja! Un abrazo.

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    2. Me iba a poner a llorar,porque me imaginé los sentimientos que debió de haber sentido Santiago.gracias Jorge.siempre sabes como terminar las historias..

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    3. Mi intención era que lloraran, si no llegaste a las lágrimas me faltó un poco ¡Jeje!
      Gracias a ti, Maria. ¡Saludos!

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  2. aunque el protagonista es muy joven fue muy valiente y fuerte..buen final amigo,sobre todo al despedirse de sus amigos,ahora si estubo completo..me gusto..Willy

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    1. Gracias Willy. Pues yo me emocioné de nuevo, ¿será que me estoy ablandando? ¡Jaja! Si el lector puede encariñarse con un personaje imagínate yo. ¡Saludos!

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  3. Santiago si es valiente y ha pasado por mucho, es bueno que se haya desahogado, haya podido mandar a ese fantasma a donde pertenece y poder hablar con sus amigos muertos. Al parecer, por lo que dijiste, esta no va a ser la última experiencia paranormal del chico. Espero que Ambrosio lo acompañe, instruya y apoye por mucho tiempo. Excelente el final master, me hiciste sentir bastante bien al saber que el pobre Santiago eliminó a ese malvado ser. Por todo lo que ha pasado, es bueno que lo haya conseguido. ¡Espero la próxima historia!. Saludos desde Venezuela!.

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    1. Muchas gracias por haberme acompañado en esta historia. De este personaje hay mas, y voy a tratar de que haya mas terror. En estos días ya voy a poder subir algo. ¡Saludos!

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  4. Genial,como todos los cuentos que leí, me hice una cuenta de twiter cuando ví que no publicabas más, ya era una costumbre leer cada cuento. Estoy estudiando letras, me encanta leer, y tus cuentos realmente son muy entretenidos,las descripciones son maravillosas, nada desmedido, lo justo para crear el ambiente, cuando dejaste de publicar me topé con el blog de Mauro Croche, desde allí los leo a ambos. La verdad estoy muy contenta de que hayas vuelto a abrir el blog, y es digno de ser difundido. Exitos, seguro los vas a tener. Saludos desde argentina, Analia.

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    1. Muchas gracias por el deseo, Analia. Mauro Croche es mi amigo desde hace varios meses. No sé si él me estima tanto como yo a él porque cuando me comuniqué yo estaba pasando un momento complicado de esta aventura que es escribir (todavía no supero ese momento) y mis correos tal vez fueron un poco pesados ¡Jaja! Eran mas bien lamentos. Aún así bien que me dio una mano. Por aquí casi todos somos lectores de Mauro, de los que comentan diría que todos. Bueno, saludos!!

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  5. Fue corto si, pero impecable! Nunca pienses en dejar de escribir Jorge, cada vez te va mejor, en mi club de lectura dicen 'no sabíamos que en América hay tan buenos escritores' ,tengo un borrador con todos tus cuentos en ruso traducido con las expresiones correctas y las declinaciones exactas, ojala haya cuentos de Jorge Leal para rato! Gracias por escribir tan buenos relatos.

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    1. Te agradezco, Raúl. A esta altura no pienso dejar de escribir, pero publicar en internet es otra cosa, de hecho, estoy al borde de no hacerlo mas. Pero estoy haciendo un esfuerzo sobrehumano para no llegar a eso. Confío en que voy a poder seguir, el tiempo dirá. ¿Tus compañeros nunca leyeron a Benedetti? Mejor que no lean a Quiroga entonces, porque al hacerlo van a ver que lo mío todavía es basura comparado con lo del maestro ¡Jaja! Sobre tus borradores, bueno, mientras no digas que son tuyos está bien ¡Jeje! No lo tomes a mal, lo que pasa es que me ha pasado tantos casos así que eso me ha vuelto desconfiado y con razón. Si supieras lo que he tenido que soportar me entenderías. Saludos.

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    2. Han leído pero tu genero es mas sencillo y gustoso, se disfruta más a lo hogareño, por supuesto, sobre cada página que traduzco coloco el Link de tu perfil y Link del cuento, realmente no necesitaría hacer alguna atribución, menos que todos saben que lo mio no es escribir jaja! Un abrazo, no dejes de publicar. Esperemos que no, pero por supuesto es tu decisión y se respeta, hasta pronto!

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    3. Muchas gracias, Raúl. Un abrazo.

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  6. Que pasó Jorge,no haz publicado nada?he estado esperando.ojalá estés bien.saludos

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    1. Hola. No me ha pasado nada. No hace tanto que publiqué, fue el lunes, y tengo otras bocas que alimentar, otros blogs, y alguna novelita que estoy terminando. Pero ya casi está lista la continuación de esta, aunque no se va a llamar "Juego De Payasos", esa parte terminó. Gracias por esperarme. ¡Saludos!

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  7. Casi lloro cuando se despidió de sus amigos
    Estupendo cuento!
    Felicidades sigue así eres excelente.
    Me encantan tus cuentos te saluda tu joven lectora Rosaura 😆

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    1. ¡Gracias Rosaura! Al final parece que al único que se le escapó alguna lágrima fue a mí ¡Jaja! Porque todos los otros casi lloraron nomás ¡Jaja! ¡Saludos!

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    2. Jajaja es que todos se aguantan jaja sigo en espera de tu próximo cuento
      Saludos !!!!

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  8. Al borde de no acerlo más estarás de cachondeo no me imagino sin poder leerte otros blog pon los enlaces de tu fiel lector juan de españa

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    1. Pues la verdad, me cae bastante mal tu comentario. Nunca fui de esos patéticos que se quejan para que lo adulen. El problema con los malos lectores es real y muy grave. Si quieres puedes comprobarlo tú. Mas de ochocientos cuentos y no puedo volver a la primer búsqueda, y desaparecí de un montón, y todo por los que no citan la fuente. Si estoy publicando en otros blogs es para ver si puedo seguir en esto. ¿Crees que es fácil posicionar un blog? Si es que lo consigo eso me va a llevar meses en el mejor de los casos. Mientras tanto es solo trabajo. Lo de los otros no es de terror, no creo que te interese,

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