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lunes, 7 de diciembre de 2015

Golpe De Terror

No tenía muchas esperanzas de trabajar en aquella empresa de construcción porque se había presentado mucha gente. Por eso me sorprendí, aunque gratamente, cuando me llamaron para trabajar. Pasé primero por sus oficinas y me enteré que estaban construyendo en un hospital. Con tal de trabajar no me importaba donde fuera...
Al otro día me presenté en la obra bien temprano. Se estaba reformando toda una sección que incluía un montón de habitaciones. A mí me tocó picar paredes. Éramos tres los albañiles abocados a esa tarea. Íbamos habitación por habitación retirando todo el revoque de las paredes, tarea que en algunas partes era fácil porque ya se estaba cayendo a pedazos por la humedad. Eso fue durante mis primeros tres días allí, al cuarto día me quedé solo. Como de ese trabajo ya no quedaba mucho a los otros les dieron otras tareas.

En aquel viejo hospital había corredores que conectaban la parte en reforma con la otra que seguía funcionando, por eso se había colocado en ellos como unas cortinas de nailon para que el polvo de la construcción no pasara, y se suponía que la gente tampoco podía pasar por allí; por ese motivo me resultó un poco raro ver a una enfermera en la parte de la obra. La vi pasar caminando lentamente frente a la puerta de la habitación donde me encontraba. Era alta, delgada y tenía la espalda medio encorvada. No me miró al pasar, por eso no le vi bien la cara en ese momento. Apenas la dejé de ver pensé: “¿Y esta cómo va a pasar por la separación sin romper nada?”. Era un nailon muy grueso y lo cubría todo, y en los bordes estaba pegado al suelo, a las paredes y al techo. Por el largo del corredor supuse que al salir de la habitación la iba a ver a pocos pasos de la puerta, pero ya no estaba en él. Bastante asombrado, fui hasta la habitación siguiente y miré hacia adentro, estaba vacía.

De un momento a otro pasé a estar asustado. Aquello no tenía una explicación razonable. Hay tantos cuentos e historias de terror sobre hospitales embrujados... Entonces sentí un temblor horrible en las piernas. Quise correr pero no pude, hasta me costaba caminar. Todavía estaba en el corredor cuando escuché que alguien se me acercaba por detrás caminando rápido. Giré y vi a la enfermera fantasma abalanzándose sobre mí. No tenía ojos, solo huecos, y su boca era completamente negra. Me desmayé de terror. Al despertar estaba tirado en el suelo boca arriba y había varios trabajadores inclinados hacia mí, curiosos, y uno me hacía viento agitando una camiseta.  Me ayudaron a enderezarme hasta quedar sentado y en ese momento llegó un doctor. 

—¿Qué le pasó? —preguntó el médico.
—Parece que le cayó algo pesado en la cabeza —dijo uno de mis compañeros—. Miren cómo le quedó el casco, ahí impactó algo grande, seguramente un pedazo de la pared que está picando. Después se ve que se arrastró hasta aquí. ¿No te acuerdas?
—No. A mí no me cayó nada en la cabeza —dije medio arrastrando la lengua. 

Para convencerme me mostraron mi casco. Tenían razón, algo pesado lo había golpeado, y a mi cabeza. Estaba aturdido pero recordaba perfectamente lo de la enfermera fantasma, por eso me resistí al darme cuenta de que me querían llevar a examinar a aquel mismo edificio. Entonces, como si supiera lo que me había pasado en realidad, el doctor se acercó a mí y de espalda a los otros me susurró:
—Tranquilo, que en la otra parte no pasa nada raro. 

15 comentarios:

  1. Terrorífico, cuando los fantasmas tienen la fuerza y forma suficiente para causar daños tan severos. A Guillermo el cazador le vendría bien acabar con este fantasma, es muy peligroso, porque de no ser por el casco, no la cuenta. Me habían dicho que ''hay que tenerle mas miedo a los vivos que a los muertos", pero eso no se aplica a esta y otras historias y situaciones,jaja!. Muy terrorífica historia amigo, de hospitales y fantasmas, hay que estar pendientes con las enfermeras, uno no sabe si son reales o apariciones. Te lo imaginas?,que te esté atendiendo una enfermera y resulte que sea un fantasma. Debe ser terrible. Espero la próxima historia!. ¡Saludos desde Venezuela!

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    1. Guillermo está muy ocupado, no puede atender otros casos ¡Jaja! Lo único malo de las enfermeras es que normalmente cuando las ves es porque estás enfermo ¡Jeje! Por otra cosa no. Cuando me iba a vacunar o a sacarme sangre para el carnet siempre me trataron bien, lo que no me gustan son los hospitales. Gracias. Saludos!!

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    2. El comentario del Ongie me recuerda los relatos que solía contarnos mi mamá (que es enfermera) de "La planchada" precisamente una enfermera fantasma, que ronda o rondaba los hospitales en México.

      Buen cuento... mi corazón latio tan fuerte que lo sentía en mis oídos.

      Saludos

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  2. Gracias, yo creí que tu blog había desaparecido, tenia un buen que no lo encontraba me encantan tus relatos, eres un excelente escritor. Gracias.

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    1. Hola. Sí, lo cerré al público un tiempo pero volví a abrirlo hace unos meses. Gracias. Saludos.

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  3. Gracias a ti es que temo estar en un hospital jajajjajajajjajajaja. Saludos.

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    1. Son lugares que dentro de lo posible hay que evitar ¡Jaja! Pero si hay que ir, no queda otra. Y si algún día te internan y estás aburrida puedes entrar aquí a leer estos cuentos ¡Jajaja! Saludos!!!

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    2. Jajajjaajajjajaja! Casualmente media hora después que puse el comentario fui al hospital ya que estoy enferma.... Lo primero que pensé fue "para que leí ese cuento" jajajajajajajja suerte sali rapido de ahí

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  4. Hola Jorge,como siempre excelente.créeme espero con ansias tus relatos.admiro tu inagotable imaginación sigue adelante.saludos

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  5. Hola, Jorge. Había estado ocupada pero hoy he sacado un rato para ponerme al día. Wow ese fantasma si que es peligroso, fue capaz de causar un daño tan severo; si no hubiese tenido el casco no la cuenta y la ironía que el doctor sabía que algo pasaba allí... Muy buena.

    Stephanie

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    1. Hola Stephanie. Ya se te extrañaba por acá ¡Jaja! Sobre la enfermera fantasma, no sé cómo alguien que dedica su vida a cuidar a los otros podría terminar así, en realidad sería difícil; pero en los cuentos de hospitales embrujados queda bien ¡Jeje! Muchas gracias. Saludos!!

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  6. A lo mejor era una enfermera que le gustaba torturar o maltratar a pacientes indefensos como niños o ancianos o algo mas terrible aun,una sadica o psicopata o algo asi y que esa energia negativa quedo en el lugar..aunque siempre dude de la vocacion de algunas enfermeras jeje y eso que hice 3 años medicina..purete el cuento Jorge,saludos..Willy

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  7. La enfermera lo salvó o qué ummm muy bueno y terrorífico me puso la piel de gallina 🐥 saludos

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  8. No, la enfermera fantasma era mala. Saludos!!

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