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sábado, 14 de mayo de 2016

El Lago

Recuerdo que abrí unas ramas y apenas vi la superficie del lago me recorrió el cuerpo como una ola de frío. El cielo estaba gris pero no justificaba que el agua fuera tan oscura. Terminé de salir del monte y contemplé aquella superficie que se movía inquieta. Era un lago redondo y bastante pequeño sin vegetación acuática en las orillas, que estaba completamente rodeado por un campo gris que era delimitado por todos lados por un monte oscuro. El monte enseguida se elevaba evidenciando que todo el lugar era una especie de cuenca, algo como un cráter. De pronto me sentí desanimado y no me imaginé pescando y divirtiéndome como tenía planeado. Adiós mi entusiasmo. Detrás mío Fabián se quejaba de que el monte no lo dejaba avanzar.
Cuando finalmente estuvo a mi lado le dije:

—Este lugar es horrible, no me gusta.
—Pero qué dices, aquí seguramente nadie ha pescado. Imagínate lo que puede haber —defendió el lugar mi amigo porque él lo había hallado.
—Si nadie ha pescado en él es por lo feo que es. Además no sabemos eso, si lo descubriste por imágenes satelitales.
—No hubieras dicho eso, ahora tampoco me está gustando. ¿Por qué será tan oscuro?
—Supongo que debe ser muy hondo.
—¿Y si damos vuelta?
—El sol ya está muy bajo. Sería muy peligroso subir por donde vinimos, y por lo que se ve hacia todos lados es igual o peor. Hay que esperar a la mañana. Vamos a juntar leña.

El lugar era sin dudas un muy antiguo cráter, el de un volcán o donde impactó algo. Habíamos descendido por el borde aferrándonos de troncos y raíces y descolgándonos peligrosamente. Subir iba a ser más fácil pero necesitábamos buena luz y a esa hora ya estaba escaseando. La abundancia de leña era evidencia de que nadie andaba en el lugar. Decidimos que antes de acampar en la orilla del lago era mejor ver  si había pesca en él, sino lo haríamos en el monte porque estaba más protegido. Llevábamos líneas de mano y varios tipos de carnada. Fui el primero en tirar una línea. La plomada cayó casi en el medio y empezó a bajar y a bajar. La línea se detuvo apuntando hacia abajo. Nos miramos sorprendidos. Para el tamaño que tenía la profundidad de aquel lugar era asombrosa. Lo que tenía a un paso de mí no era una orilla normal, era el comienzo de una pared vertical que bajaba hacia la negrura quién sabe cuánto.

Fabián hizo un tiro más largo todavía y el resultado fue el mismo. Después unimos dos líneas pero tampoco tocaron el fondo. Aquel pequeño experimento era emocionante pero la noche se nos venía encima. Y aquella profundidad me causaba cierto pavor y no quería estar cerca de aquella orilla cuando estuviera oscuro. Estaba envolviendo la línea extra larga que hicimos cuando de pronto algo tiró de ella. No pude sujetarla ni por un instante, simplemente corrió por mi mano y si no me cortó fue porque aflojé a tiempo. Los metros que había arrollado cayeron al agua y enseguida desaparecieron. Ahora nos miramos bastante preocupados. Era una línea muy gruesa, ni un pez de más de cincuenta kilos podría hacerme algo así. Justo en ese momento mi amigo estaba envolviendo la de él en su mano cuando también tiraron de ella. Gritó y se quedó agarrando la mano, lo había cortado pero poco. Sin dudas había algo, pero si no podíamos pescarlos con lo que llevábamos qué caso tenía. 

Nos costó un poco encontrar la leña que dejamos entre los árboles porque la oscuridad avanzó rápido. Cuando las llamas nos dieron calor empezamos a especular sobre qué sería lo que se llevó nuestros aparejos a las profundidades. Especulé que aquello debía ser una simple salida que daba a algún lago subterráneo que podía ser inmenso, y los lugares así casi no han sido explorados. Para Fabián allí había alguna especie prehistórica. Su teoría era tan probable o descabellada como la mía. Comimos, nos preparamos café y no sé cuántas horas estuvimos hablando sobre el tema. Especulamos incluso que tal vez podríamos hacernos famosos con aquel lugar. Ya nos veíamos dando declaraciones a la prensa, sobre todo a conductoras guapas. Decidimos dormir cerca de la medianoche. 

Desperté primero y apenas escuché aquello me enderecé sobresaltado. Me arrastré hasta el lado de Fabián, lo desperté y le susurré que no hablara. El fuego estaba casi completamente apagado y nos rodeaba la oscuridad absoluta, y desde el lago llegaban unos chapoteos muy fuertes. Eran varias cosas muy grandes las que se movían allí. Nunca vi a algo más grande que un caballo en el agua, pero por la intensidad de los ruidos y la distancia desde la que llegaban puedo afirmar que eran cosas varias veces más grandes. Aquel lago debía ser para esas cosas lo que una pequeña piscina de goma para un grupo de niños, pensé. Me imaginé algo que daba saltos como una ballena. La curiosidad del hombre es grande, y en ese momento me preguntaba qué eran, pero con la oscuridad que había la única forma de ver algo con nuestras pobres linternas era si nos acercábamos peligrosamente, y sería acercarse a qué. ¿Eran como peces, eran monstruos? Y no sabíamos si aquellas bestias inmensas serían agresivas, tal vez no eran peces y nos iban a perseguir. Guardamos todo rápidamente, a tientas, y nos alejamos de esa piscina de gigantes metiéndonos más en el monte. Avanzamos entre las sombras porque temíamos que nuestras luces llamaran la atención de los gigantes. Por suerte cerca del borde estaba más claro. Así alcanzamos el borde de aquel cráter infernal, y sin intenciones de quedar un segundo más allí empezamos a escalarlo. La adrenalina nos ayudó y con bastante suerte pudimos salir de allí sin rompernos la espalda. 

Ya lejos de allí nos atrevimos a hablar sobre qué cosa serían (Fabián también había tenido la impresión de que eran varias cosas). Atravesábamos una zona elevada cuando mi amigo volteó, se detuvo y sin poder contestarme qué le pasaba hizo que yo girara también. Las nubes se habían ido para darle paso a las estrellas, y gracias al firmamento vimos aquello. Era algo pavorosamente gigantesco que ya se iba ocultando en el centro del cráter. No pudimos ver bien su forma. Los ruidos debían ser hechos por las patas de aquello, y era algo tan grande que seguramente nos estaba mirando por encima de los árboles mientras hacía ruidos allá en el agua, por eso nuestro campamento estaba tan oscuro. 

16 comentarios:

  1. Un pulpo gigante?

    Saludos.

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    1. Podía tener cabeza de pulpo, de hecho, pensaba usar a Cthulhu (el monstruo de Lovecraft) pero a lo último lo cambié. Ahora pienso que debí usarlo nomás ¡Jeje! Gracias. Saludos!!

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  2. Me gusto, aunque me hubiera gustado mas si que esa cosa sea lo que sea se les hubiera acercado lo suficiente... jeje
    Gerardo

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    1. Se perdería el misterio o no lo contarían, no podía acercarlos más, además no era muy lógico. ¿Vos te acercarías a unos ruidos así? ¡Jaja! Yo no. Gracias. Saludos!!

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  3. Muy bueno para contarlo entre amigos
    ..pero que era ?

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    1. Era Cthulhu dándose un baño ¡Jaja! Saludos!!

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  4. Saludos, Jorge. ¡Wow, que seria esa criatura! Estos chicos tuvieron suerte por salir ilesos porque con semejante criatura no le alcanzan ni de aperitivo. ¡Jajaja!

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    1. Por eso los dejó vivos, o tal vez es por otras razones más macabras que ni yo sé ¡Jaja! Gracias. Saludos!

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  5. Que tal maestro? soy Willy..buen cuento ya esperaba uno asi sobre pescas y montes..que sera la criatura? yo calculo que si es un crater sera de otro mundo..buen cuento amigo esperamos el siguiente..saludos

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    1. Hola. Seguro que un bagre no era ¡Jeje! Podría ser un portal a otro mundo, todo es posible. Gracias. Saludos!!

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  6. Estos finales abiertos que dejas son excelentes Jorge! Definitivamente era un monstruo cuyo lago cuida solamente con su presencia. Genial cuento!

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    1. Muchas gracias, Raúl. Te mando un saludo.

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  7. Otro para ti señor!

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  8. O era Cthulhu o ra el Kraken, jaja!. Yo creí que era el Kraken, pero entonces, el Kraken es de el mar y esto era una laguna. Aunque, tambien existe la posibilidad de , como mencionó Willy, de que haya un portal y el Kraken se haya encontrado con ese portal por accidente, jaja!. O de verdad era Cthulhu, pero, segun las historias de Lovevcaft , Cthulhu es un monstruo espacial que causa destruccion y quiere dominar al mundo, entonces; ¿Que hacia oculto en ese lago?. Talvez planea su próximo movimiento, jaja!. Pero tuvieron suerte, ya que si ese monstruo los hubiese usado de alimento, no le llena ni una pequeñísima parte del estomago. Una interesante y misteriosa historia master. Que estará tramando Cthulhu?. ¡Espero la próxima historia!. ¡Saludos desde Venezuela!

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  9. Me imagino un dinosaurio atrapado en ese cráter

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    1. Sí, era algo más o menos así. Un abrazo, Maria.

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