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miércoles, 11 de mayo de 2016

Exploradores Del Espacio

El planeta entero estaba cubierto por una selva tan densa que la nave no podía descender hasta el suelo. Oliver piloteaba la nave y sus seis compañeros monitoreaban varias pantallas y radares. Sobrevolaban un planeta recientemente descubierto y aún inexplorado. Contaban con todos los adelantos tecnológicos y científicos pero cada nuevo mundo representaba nuevos peligros y este los ocultaba en una selva inmensurable...
Y no era una selva con árboles y hojas. Los seres que podían calificarse como vegetales solo tenían ramas muy flexibles y sin hojas que buscaban las alturas enredándose en otras y desparramandose por todos lados en un caos que parecía hecho de redes de pesca de todos los grosores. En otras partes había bosques enteros de unos seres bastante parecido a los árboles, mas eran animales que hasta podían desplazarse. 

La nave cruzaba rauda por un cielo de nubes muy espesas donde tronaban algunas tormentas  que generaban rayos y relámpagos. Las tormentas por todo el planeta eran tantas que todo aquel mundo crecía bajo sus estruendos, luces y lluvia. Por momentos se despejaban grades zonas del cielo y mientras eso duraba las criaturas del suelo se refugiaban, arrollaban sus partes más sensibles o se cubrían con alguna protección porque el “sol” de allí era muy fuerte. Cuando esa enorme estrella quemaba una parte de ahí se elevaban a la atmósfera cantidades enormes de vapor de agua y eso contribuía a las tormentas. A medida de que los escáneres monitoreaban aquella superficie iban descubriendo todo eso.     Uno de los integrantes del equipo notó algo en su pantalla y se lo comunicó a Oliver:

—Hay algo muy grande que viene volando hacia nosotros.
—¿Intenta interceptarnos? —le preguntó Oliver.
—Diría que no. Para verlo pasar por el frente tiene que disminuir la velocidad.

Oliver bajó la velocidad y un momento después lo vieron. Era un ser bastante parecido a un dragón porque tenía un cuello largo, delgado y flexible. Lo siguieron a una distancia prudente para no molestarlo y vieron a la criatura descender para echarse a descansar sobre la maraña de redes de allá abajo. Lo dejaron tranquilo para seguir la exploración. Después vieron a un ser mucho más curioso. Era enorme, de muchos metros de alto pero con un cuerpo muy delgado como el de una serpiente, mas este ser tenía patas y caminaba erguido sobre dos de ellas que en su base eran extremadamente anchas y con membranas. Usaba esas patas anchas para caminar sobre la maraña entretejida de las plantas. Aquel singular ser corrió como en cámara lenta y después recostó todo su delgado cuerpo en la vegetación para seguidamente introducir su cabeza en aquel enredo, y ahí quedó inmóvil. Era una adaptación increíble. Se confundía con las plantas y acechaba desde arriba a las criaturas que anduvieran en el suelo.   Dando vueltas por ese mundo descubrieron a un ser que quiso incluirlos en su menú. Tres de los tripulantes eran mujeres. Una de ellas advirtió algo que no tuvo tiempo de avisar porque pasó muy rápido, pero apenas sucedió le dijo a Oliver:

—Capitán, nos acaban de arrojar algo con mucha fuerza.
—¿Como para hacernos algún daño?
—No tanto pero sí era muy fuerte. Creo que fue un tipo de roca.
—Pasemos por ahí de nuevo a ver de qué se trata. 

Tenían varias cámaras que filmaban en todas direcciones, sin embargo no lograban distinguir al agresor. Otra roca de varios kilos se hizo polvo contra la nave. Para distinguir al animal tuvieron que usar visión térmica. Aquel cazador estaba perfectamente camuflado. Era otro gigante, y este se asemejaba a un sapo pero por encima de la boca tenía algún tipo de trompa. El extraño extraterrestre fabricaba sus proyectiles con rocas y tenía un buen número de ellas bajo su cuerpo. Los tripulantes sonrieron y se miraron entre si cuando lo vieron buscar otro proyectil con una de sus patas, y con el cuidado de un cazador que tiene una presa enfrente se la metió en la boca y después la disparó por su trompa. Los del equipo se echaron a reír. Los tomaba por un animal volador. Se alejaron para que no gastara todas sus municiones en vano. Era otra adaptación increíble. 

Finalmente hallaron un lugar donde posar la nave. Era la cima de una montaña rocosa. Salieron a contemplar el paisaje sin trajes espaciales, no los necesitaban. Observando todo lo que se podía ver desde allí arriba una de las mujeres comentó:

—Que hermoso es este lugar. Me gustaría que los humanos pudieran ver todo esto en vivo.
—A mí también —le comentó Oliver—. Aunque en este momento me conformaría con saber si todavía hay vida allá en la Tierra. Muchos de los nuestros andan explorando planetas pero ninguno está seguro de qué ha pasado con nuestros creadores. Ya pasó mucho tiempo desde el último contacto.   

5 comentarios:

Ongie Saudino dijo...

Bueno master, ahora si quedé desconcertado. Estaba seguro que en esta historia, al igual que en " Viajes Espaciales" eran humanos y que habian encontrado otro planeta. Pero veo que no es asi, estos viajeros del espacio no son humanos, fueron creados por humanos, mas no lo son. Entonces, ¿exactamente que son Oliver y su tripulacion?. Ellos realizan los viajes y descubrimientos, pero parece que los humanos no salen del planeta. Guao, que diversidad de paisajes, atmosferas y seres vivos puedes llegar a inventar!. Y eso que en la historia anterior me decias que tenias una imaginacion obtusa, jaja, casi me la creo. Pero, parece que en ese planeta no hay depredadores peligrosos, solo el sapo lanza rocas parecia suponerles un riesgo. Pero todavia es muy poco lo que se conoce. Una increible y asombrosa historia amigo. Te quedo genial!. ¿Que habra sido de los humanos?. ¡Espero la proxima historia!. ¡Saludos desde Venezuela!

Jorge Leal dijo...

Lo que comenté de mi imaginación era broma, obviamente. No queda bien que yo lo diga pero, ¿cómo crees que invento todas estas historias? ¡Jaja!
Oliver y los otros son robots inteligentes. Viajar por el espacio no es bueno para los humanos, por eso la ciencia ficción desde hace tiempo que usa robots para viajar, y probablemente en la realidad algún día los usen también. Gracias. Saludos!!

Anónimo dijo...

Interesante eso no lo vi venir pensé que Oliver y la tripulación eran humanos aunque me había resultado extraño que fueran tan confiados.

Anónimo dijo...

Buenas Jorge!, hace ya meses que comencé a leer tus cuentos, y la verdad es que deberías hacer un libro. Bueno,me pareció muy cómico el sapito catapulta, pero que paso con el encuentro de Santiago y el Cazador de fantasmas, y tambien que paso con Cedric en guardianes de la muerte? Saludos desde argentina.

Jorge Leal dijo...

En todo caso hace meses que no andas por aquí ¡Jaja! Esas y otras aventuras siguieron pero no voy a publicarlas en el blog. Difícilmente salen libros de obras que ya fueron publicadas y están online como estas, por eso justamente no publico todo aquí o solo subo historias hasta cierto punto. Gracias por comentar. Saludos.

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