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jueves, 5 de mayo de 2016

Un Mal Futuro

Cuando se bajaron del auto y cruzaron la calle Fernando miró hacia todos lados porque temía que algún conocido lo viera. Era una noche calurosa aunque con mucho viento. Laura estaba bastante asustada pero por lo que le deparaba el futuro. Llegaron al frente de una casona vieja y tocaron la puerta. Desde muy adentro de la vivienda una voz femenina les dijo que pasaran, que estaba abierto. Antes de entrar Fernando desparramó otra mirada por la calle, preocupado por qué dirían sus conocidos si lo veían entrar en la casa de una supuesta vidente...
Él no comprendía por qué Laura siendo una muchacha tan inteligente creía en esas cosas, y le resultaba menos comprensible que ella se guiara por la palabra de una persona así en un asunto importante de trabajo. Pero él era su novio y tenía que acompañarla. 

Entraron a una sala llena de objetos raros y aterradores: cuadros macabros, juguetes extraños, muñecas. Aquella sala era un verdadero escenario de terror. La misma voz los hizo seguir y terminaron en una pieza más pequeña. Fernando se impresionó con la apariencia de la vidente. Era joven, hermosa, voluptuosa, y tenía puesto un vestido con un escote descarado que lo hizo tragar saliva. Laura le echó a él una mirada fulminante de reojo; la dueña de la casa lo notó y sonrió complacida con cierta malevolencia. Ahora la arrepentida de ir a aquel lugar era ella, pero como ya estaba allí tuvo que seguir. La mujer los hizo sentarse, a Laura frente a ella, y le tomó la mano para leerle la suerte. Empezó a seguirle las líneas de la palma con su índice y mirando a Fernando dijo:

—Veo que en tu vida tienes a un hombre muy atractivo, aunque para eso no necesito ser adivina porque lo estoy viendo ¡Jajaja!
—Mire, no vine hasta aquí para que usted se meta con mi novio como si yo no estuviera aquí —le dijo secamente Laura—. ¿Va a leerme el futuro o no?
—Calma, muchacha. Solo bromeaba para romper el hielo, aunque sí pienso que es muy atractivo. Bien, veamos qué tenemos aquí. A ver... Mmmm, nada bueno, nada bueno. Muchacha, ¿recientemente te has enemistado con alguien poderoso? No poderoso en el sentido convencional, sino alguien que puede hacerte daño a distancia, ¿me entiendes?
—Sí, pero no, no he tenido problemas con alguien así. 

La vidente, ahora muy seria, volvió a repasar las líneas de la palma de Laura. Después cerró los ojos como para concentrarse más, y enseguida su bello rostro mostró la intensidad del esfuerzo que hacía. 

—Hay algo que no me permite percibir bien tu futuro próximo —le dijo la vidente—. Porque hay cosas que más bien parecen del... no lo sé bien. Pero lo que te puedo aconsejar es que te compres cuánto objeto protector puedas porque estás por toparte con alguien poderoso.

Mientras la mujer decía eso, como Fernando no le creía una palabra y no quería mirarla más para no enojar a Laura, se había puesto a mirar las cosas que había en la pieza. La decoración era tan macabra como la de la sala y todo parecía muy antiguo. Al prestarle atención a un mueble que estaba contra la pared del fondo vio que una de sus puertas tenía un espejo en su interior, y al estar medio abierta el cristal reflejaba algunas cosas de la habitación. Casi saltó en su asiento al notar algo. El espejo reflejaba en parte a la vidente pero no mostraba lo mismo que él veía a simple vista. En el espejo la mujer no tenía cabellera y su cabeza estaba cubierta por una costra rojiza y asquerosa. ¡Era una bruja! Para su suerte la bruja estaba muy concentrada con Laura y no notó su terror. El muchacho trató de calmarse pensando que no les iba a hacer nada; solo era una bruja ganándose la vida con sus poderes. Finalmente la bruja desistió y dijo:

—No puedo ver exactamente cuál es el peligro que te acecha, pero de todas formas ya estás enterada de que algo malo va a ir por ti.
—¿Y sobre mi trabajo no ve nada?
—Nada. 
—Bien, gracias por nada —le dijo de mala forma Laura—. ¿Cuánto sería su consulta ahora entonces?
—Lo mismo que te dije por teléfono cuando acordamos la sesión.
—¿Lo mismo? ¿Pero si sobre el trabajo no me dijo nada? —protestó Laura levantándose. 
—Querida, yo no digo lo que quieren oír, digo lo que veo.
—Está bien. ¿Acepta cheque?
—Sí, por supuesto. También puedes dejarme a tu novio como forma de pago —agregó la bruja mirando a Fernando. Él apenas pudo sonreír. Si la nuca de la bruja era tan fea cómo sería su cara. 

Laura atravesó la sala enfadada; él con ganas de salir corriendo de allí. En el vehículo él quiso decir algo pero ella le puso la mano frente a la cara.

—Mejor no digas nada que estoy muy enojada. Déjame en casa y vete. Mañana hablamos.

Él le hizo caso y solo condujo. En aquel estado ella no le iba a creer nada. No mucho después estaba pronto para acostarse porque ya era tarde. Lo sorprendió una llamada a su celular porque era Laura. Ella ahora había cambiado el tono y le dijo:

—Discúlpame por cómo te traté recién, pero es que estaba tan enojada con aquella descarada.
—Sí, no pasa nada, te comprendo.
—¿En serio? ¿No te enojaste?
—No puedo enojarme contigo.
—Bueno, menos mal porque no podía dormirme así. Al final tú tenías razón, no vale la pena consultar a gente así, pero por lo menos esta no se quedó con mi dinero.
—¿Por qué dices eso si le pagaste? —preguntó Fernando bastante alarmado.
—En el momento quise pagarle y fui sincera, aunque no se lo merecía por cómo se metió con vos, pero después, ya estando en casa, recordé que esa cuenta casi no tiene fondos. Me gustaría verle la cara a aquella loca cuando intente cobrar ese cheque ¡Jaja!
—¡Pero qué hiciste! ¡Laura, esa mujer es una bruja verdadera! ¡Apenas se de cuenta se va a vengar! ¿¡Laura, Laura...!? —la llamada se había cortado.

Sin perder más tiempo salió rumbo a donde ella vivía. Entró sin llamar porque tenía llave y descubrió que todas las luces estaban apagadas y los interruptores no funcionaban. La llamó varias veces pero nada respondió en la oscuridad, solo había silencio. Se movió a tientas por las habitaciones hasta que alcanzó la cocina y recordando la disposición de las cosas y tanteando encontró un encendedor y luego una vela. Cuando la llama de la vela creció el espantoso rostro de la bruja apareció frente a él de golpe y todo volvió a estar oscuro. No solo dejó de ver sino que también perdió el sentido. Despertó más tarde en una especie de sótano. Estaba encadenado. Tiraba de las cadenas cuando vio que una sombra muy delgada y deforme empezó a bajar por las escaleras, y escuchó una voz horrible:

—Hora de pagar la deuda de aquella zorra, esclavo ¡Jajajaja! 

12 comentarios:

  1. Hola maestro soy Willy..por fin pude volver a leerte y que buen regreso el tuyo,me gustaron los cuentos en especial este: pero justo pusiste Laura el nombre de la chicaaa! jaja ese nombre me persigue como la bruja de tu cuento jeje..bromas a parte,buen regreso amigo,ya te extrañabamos,ahora a leer tu otro blog..saludos

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    1. Mientras te persiga pero no se vea como la bruja del cuento... ¡Jaja! Muchas gracias. ¡Saludos!

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  2. Como decimos en México...... «bien lépera la bruja jejeje» agarró marido jejejeje saludos desde Acapulco,México..... un gusto saludarte, muy buenos tus relatos.
    Julio cesar

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    1. Te agradezco, Julio César. ¿Eres el emperador de Acapulco? ¡Jaja! Saludos cordiales.

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  3. Ufff, la que se le armo al pobre Fernando. Si esa bruha lo veia atractivo, ahora no quiero ni imaginar lo que le va a hacer para saldar la deuda de Laura. Y esa bruja que solo era hermosa en apariencia, ahora se las cobrara sin ninguna mascara. Ahora comprendo porque la bruja levdijo a Laura que se iba a enemistar con alguien poderoso, pero no en el sentido del dinero, sino en el sentido de magia. Ya veo, le convino bastante no poder decirle mucho a Laura durante la lectura de su mano, ya que ese alguien poderoso era esa misma bruja. Aunque, tambien puede ser que la bruja no supiera de verdad quien era ese alguien con poder, ya que, seguramente habria actuado, ¿cierto?. Pero ahora me preocupa el pobre Fernando, pero creo que es mejor no saberlo, generalmente esas brujas tienen una mente bastante retorcida y se le pueden ocurrir muchas ideas extrañas y repulsivas. Jaja!, pobre Fernado, todo por culpa de su novia, ahora que aguante!. Una estupenda historia master, con un final bastante bueno!. De lo mejor!. ¡Espero la proxima historia!. ¡Saludos desde Venezuela!

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    1. No te aflijas por el personaje, la bruja solo le va a pedir que le corte las uñas de los pies ¡Jaja! Gracias, Ongie. Salu2!!

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  4. Que buen cuento!!, pobre de su novio el fue el menos culpable, por lo menos que la siga viendo como al principio....saludos Jorge

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    1. Muchas gracias, Raúl. La va a ver como realmente es, sino lo de la bruja no sería una venganza ¡Jaja! Saludos!!

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  5. Podría ser el comienzo de un libro llamado "50 sombras de Fernando" jeje.

    Puedes desvelar qué le pasó a Laura.

    Gracias y saludos.

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    1. ¡Jajaja! Que ocurrente, Visitante.
      Laura sobrevivió y después fue presa por andar emitiendo cheques sin fondo ¡Jaja! Gracias. Saludos!!

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  6. Ojalá que la bruja sólo quiera echarselo un tiempo y dejarlo libre

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    1. ¡Jajaja! Pero igual va a quedar afectado por el resto de su vida. Saludos Maria.

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