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Te Hago Un Cuento Personalizado

¡Hola! Te hago un cuento personalizado, sobre el tema que quieras y el género que gustes, para gente grande o niños. Puede ser un boni...

martes, 21 de noviembre de 2017

Trabajo Nocturno

A mi me parecía que el asunto tenía gato encerrado. Salimos en el camión de noche, tarde, porque este iba a ser un trabajo nocturno. Bruno manejaba agarrando el volante con una mano y de la parte más baja, fumando, y siempre con aquella cara que parecía decir: no me importa nada, al diablo todo, y a cada rato escupía por la ventanilla. El supuesto trabajo que teníamos no me convencía, me olía a podrido, por eso le dije de nuevo a Bruno que me explicara el asunto:

—Pero vos seguro que fuiste a una escuela especial, ¿no? —me dijo—. El asunto es claro.
—Claro como el agua de un pozo negro es esto —le dije bastante ofendido—. Y si hubiera ido a una escuela así, igual hubiera estudiado más que vos. Y este asunto no me cuadra.
—Duro para entender el hombre. Bueno, te lo explico de nuevo, ahí va —dijo entonces pero con otro tono, después de escupir nuevamente por la ventanilla—. Se le murió un tío al tipo que nos contrató. El viejo tenía mucha plata, y también muchas cosas caras en una propiedad, y se lo dejó todo a él. Pero los parientes son como pirañas y no se van a conformar así como así. El tipo tiene miedo de que su parentela saquee las cosas que valen más, y por eso quiere llevarlas a otro lugar cuanto antes. Igual mañana puede ser tarde, así que vamos ahora mismo. Ahora sí está claro, ¿no?
—Sí pero, lo que no me cuadra —le dije mientras me ajustaba un poco más el cinturón, porque el camino era feo y mi compañero conduce como un loco—, es que si ese es el heredero y a los otros no les toca nada, ¿por qué simplemente no los denuncia si le sacan algo? Porque sería robo, por más parientes que sean.
—Claro, denunciar, después andar en vueltas con la policía, gastar en abogados y todos los enredos... ¡Todo eso sería un embrollo! Para mí que es más que lógico que nos contrate para sacar eso cuanto antes. No le busques curvas al cuadrado.
—¿Curvas al cuadrado? Eso es nuevo, ¿lo pensaste todo el día?
—¡Déjate de joder! —me dijo por último, tiró el resto de cigarro y escupió.

Como fuera, ese trabajo no me gustaba nada. Sentía como un malestar en las tripas. Pensé en lo que había comido, pero no era eso, era algo más. Demoramos un buen rato porque la propiedad estaba bien apartada de la ciudad, entre campos y arboledas. Al tomar un camino de tierra mi compañero por fin sujetó el volante con las dos manos. Paramos frente a una reja enorme de hierro, y yo tuve que bajarme para abrirla. La empujé con las dos manos y el rechinido me hizo erizar. Volví al camión y seguimos un trecho por el camino de un jardín que parecía una selva. Una rama se metió por la ventanilla y le dio justo en la cara a Bruno. Milagrosamente no chocamos contra el tronco de un árbol. 

Bruno siguió maldiciendo al lugar hasta que las luces del vehículo iluminaron parte de la casona y nos detuvimos ahí. ¡Que lugar más tétrico! Enredaderas prendidas en las paredes, montones de ventanas en lo alto, y ese aire antiguo y aterrador que se ve en las películas de terror. Mi compañero quedó quieto y sin hablar, ni maldecir por un rato. Se veía que ya no le parecía tan bueno el trabajo. Después de ese rato donde obviamente dudaba, me dio unas llaves y me dijo que abriera. La puerta era alta y ancha.

 Cuando giré la llave me pareció que escuché algo que venía de adentro. Quedé atento, con la oreja casi pegada a la puerta. Entonces el idiota de mi compañero tocó la bocina y me dio tremendo susto. Me di vuelta y le dije de todo. Bruno se reía dentro de la cabina. Estando así, otro susto, un rechinido detrás de mí. La puerta se abrió como si alguien hubiera tirado fuerte desde adentro. Bisagras bien aceitadas, dijo Bruno, pero me hizo entrar primero. Cada uno llevaba un farol a pilas y una linterna.
Si por fuera el lugar se veía aterrador, dentro era peor. Muebles oscuros tallados con diseños intrincados, cuadros enormes en las paredes, retratos casi todos, sofás grandes, un candelabro grande allá arriba, otros chicos sobre los muebles, y en el fondo del inmenso salón dos escaleras que subían hacia la oscuridad.

—¡Ah no! Que ni sueñe ese tipo, que ni sueñe con que vamos a cargar todo esto —exclamó Bruno—. No me dijo que fuera tan grande. Para esto tendría que contratar más gente, él o yo. Y de noche así, no, está loco, o se quiere pasar de vivo. 
—Entonces el trabajo no era tan claro como decías —me vengué. 
—No, pero yo también presentía algo. Esta gente... Vamos a hacer una cosa. Cargamos lo más chico, lo que esté al alcance, y mañana negocio con ese de nuevo o que se vaya al diablo.
—Yo digo que se vaya al diablo ahora, que nos larguemos de aquí. Este lugar no me gusta nada —y observando un punto luminoso rojo que noté de pronto le dije—. Ahí hay una cámara encendida.
—¿Dónde? ¡Ah! Desconfiado además el hombre.
—¿Y eso no haría más fácil el embrollo si los parientes saquean esto? No me digas que esto no es raro.
—Por mi vieja que sí. Pero ya que estamos acá vamos a cargar cosas, no las más grandes.

Resolvimos que íbamos a entrar y salir juntos. Ninguno quería quedar solo allí. Cargamos el mueble más chico que había. A la vuelta, cuando estábamos por tomar unos jarrones que estaban sobre una mesa, empezó a sonar, no sé dónde, como unos campanazos, que creo que era un reloj de esos grandes. Hacía un rato había mirado la hora en el mío, por eso supe que eran las doce, media noche. La transformación fue inmediata. Empezaron a sonar voces por todos lados, las caras de los retratos se volvieron hacia nosotros, y todos se veían muy enojados, y varias apariciones grises empezaron a bajar por las escaleras. El terror fue supremo. Por suerte mi compañero no se atravesó en mi camino, sino lo hubiera atropellado en mi carrera. ¡Que sensaciones horripilantes que sentí! Salimos los dos juntos. Si la puerta se hubiera cerrado atrapándonos allí, seguramente hubiera muerto de terror aunque ninguna de aquellas apariciones me tocara. 

No pudimos contactar más al tipo, aunque sí recibimos de él un sobre con bastante dinero, el suficiente como para que dejáramos las cosas así. 

4 comentarios:

  1. Hey hola soy Luis de Argentina, nunca comenté por aca pero ahora te escribo para decirte algo.
    Yo leia tus historias allá por 2012 si mal no recuerdo, en ese entonces yo estaba obsesionado con todo lo relacionado a los Zombies y así encontre tu blog y tus cuentos de terror, me acuerdo que vos decias "es mas dificil crear una historia de terror corta que una larga". No me preguntes por que pero se me grabó en la mente.
    No recuerdo porque deje de visitarte creo que pense que ya no existia tu pagina porque la habias borrado. Gracias a vos conoci el mundo de las Creepypastas y posteriormente escritores como Stephen King entre otros, y nada eso gracias. Recien estaba leyendo tus historias y me trajeron muchos recuerdos

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    1. Hola Luis. Tienes horas de lectura para actualizarte, y ahora hay cuentos no solo de terror. Sí, solía decir eso y todavía lo afirmo. Un cuento corto es como una bebida destilada, para llegar a él hay todo un proceso, y el resultado es una reducción. Me alegra que vuelvas al blog. Y aprecio mucho saber que esto tiene alguna utilidad. Te recomiendo que te fijes donde dice "Categorías", "Novela corta de terror", así ahora que has desarrollado el gusto por las historias más largas tal vez te guste lo que he subido, si ya no lo leíste. Gracias. Saludos!!

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  2. una camara, una razon que no cuadra, doce de la noche y espectros bajando de la escalera y ademas una paga buena, yo digo, un amigo les jugo una horrible broma XD XD

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    1. ¡Jaja! Podría ser, pero no, o sí, si quieres ¡Jaja! Te explico: Este cuento y otros son parte de un pequeño universo, donde hay un oscuro grupo de científicos que están estudiando a los fantasmas. Estos científicos experimentan con gente, y no tienen ningún escrúpulo. Estos personajes tuvieron suerte. No aclaré esto porque, bueno, principalmente escribo para mí ¡Jaja! También escribía sobre el muñeco embrujado Tito, y no enlazaba un cuento con otro ni nada. Por eso, si para vos era una broma pesada, está bien. El próximo universo que cree voy a aclararlo, enlazando las historias. Muchas gracias por comentar. Te espero por aquí. saludos!!

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