martes, 26 de agosto de 2025

Te Despiertan Diciendo Tu Nombre Y No Hay Nadie

 Escuchas con toda claridad que te llamaron por tu nombre, respondes, y nada, no hay nadie.

Esto generalmente ocurre cuando estamos a punto de dormirnos, o cuando despertamos. Me ha pasado varias veces. ¿Qué dice la ciencia sobre esto? 

Han descubierto que le sucede a mucha gente, que es algo bastante común. Es como una “alucinación” auditiva. Esto suele pasar cuando no estamos durmiendo por un tiempo, o durante algún trastorno del sueño. También lo asocian a mentes con mucha imaginación y sensibilidad sensorial. Entre otros factores se incluye el estrés, y consumo de substancies malas, de las que no debemos consumir, se entiende.

Pero si estás pensando que puede ser algo más, algo no tan de este mundo, bueno, veámoslo. 

Mayormente escuchamos nuestro nombre, pero puede ser alguna frase, una palabra suelta, a veces son como murmullos, o directamente algo te grita como queriendo asustarte. Me pasó una vez y me dio un susto tremendo, porque lo escuché al lado de mi oreja. Me encontraba acostado de lado y lancé un codazo pensando que alguien estaba inclinado sobre mí. Le di al aire, no había nadie.

Aunque creo en la explicación de la ciencia, cuesta entender que nuestra mente nos quiera dar un susto gratuito. Claro, suele hacerlo en las pesadillas. Sobre las pesadillas escribiré en otra entrada. De todas formas, las pesadillas no suelen impactar tanto, porque es más fácil asociarlas a la actividad mental. Pero esas voces que parecen estar allí afuera, es otro nivel.

Lo que sea, el susto es real. Por eso, ¿qué podemos hacer contra eso? Lo primero que sin dudas ayuda, es dormir mejor. Prepararse para dormir. Dejar de ver la tele una hora antes, internet, no mirar el celular. Darle un tiempo a la mente para que se vaya preparando. Si la saturas con montones de videos, series, películas, entradas de blogs... y luego te acuestas, la mente sigue sobreexcitadla, sobre estimulada. No puedes esperar que se “apague” inmediatamente. Si dormimos mal una noche, no pasa nada, el problema puede venir cuando se acumulan muchas noches.

También convendría comer más liviano por la noche. Si se puede, no hacer ejercicios muy tarde, no hacer pesas o algo muy exigente. Cuando el sueño no viene por pensar mucho, practicar ejercicios de relajación y de concentración. Sobre todo, recomiendo esto último. 

Una mayor conciencia, una mente más concentrada en el “aquí y ahora” es más fuerte, es nuestra mejor defensa. 

Considero que igualmente ayuda pensar que, si alguno de esos fenómenos no son solo algo de la mente, las cosas que los producen no pueden ser nada fuertes. Piénsalo, solo pueden decir algunas palabras, un ¡aahhh!, y ya, se les terminó la energía. Que patéticos ¡jaja! No da para tener miedo. No les demos energía, fenómenos de la mente o lo que sean. Nosotros somos más que eso, somos más fuertes. Saludos y dulces sueños. Jorge Leal.

Te despiertan diciendo tu nombre, no hay nadie.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Te gustó el cuento?